24 feb. 2009

El concierto para acabar con todos los conciertos


Hay que echarle mucha valentía o tener cierto sentido del humor para titular un tema, tirando a cortito y dividido en dos partes, de esa guisa; pero Stan Kenton tenía cierto sentido de la grandilocuencia y no despreciaba el sabor del peligro desde que se embarcó con 30 años en la aventura de montar su propia banda de jazz. En aquel momento, principios de los 40, las cosas pintaban bien para las big bands. Era la eclosión de las orquestas de Duke Ellington, Count Basie etc. y la orquesta de Stan Kenton junto a las famosas Herd (rebaños) de Woody Herman representaban una alternativa moderna a los clichés algo marchitos de las viejas bandas blancas.
Stan Kenton
formó un grupo de gente homogénea aunque joven y desconocida más allá de la costa oeste y en 1943 tuvo su primer gran éxito con un tema que podría ser una perfecta banda sonora para una película de cine negro tan en boga en aquellos tiempos:


Se oye en esta grabación moderna de su tema-icono, hasta el punto de dar nombre a su orquesta de aquellos tiempos, la tendencia de Stan Kenton a mezclar elementos de música clásica con una instrumentación poderosa y penetrante donde destaca la brillantez exaltada de los saxos jugando con el sonido sin contemplaciones de la sección de metal en combinados y estudiados riffs. Con este éxito y otros parejos producto de sus grabaciones con Capitol; la labor de su alter ego el arreglista Pete Rugolo; la incorporación progresiva de jóvenes talentos como Art Pepper, Stan Getz , Anita O'Day o June Christy y su apertura hacia la nueva música postswing, se sintió autorizado para bautizar su música con una exigente etiqueta: jazz progresivo. Con esa óptica de modernidad, era en cierto modo normal que coincidiese con los pioneros del bebop en la idea de revalorizar la función del músico como instrumentista y no como simple acompañante del baile. Quizá eso fue una de las causas del acercamiento de su música a la clásica desde una perspectiva más conceptual que técnica.

Después de la guerra sus ideas alcanzaron una mejor definición coincidiendo con la primera crisis de las clásicas y tradicionales bandas de swing. En su música se mezclaban los temas tradicionales con los más abstractos y no tenía reparos en adaptar temas clásicos al repertorio del jazz. También en esta época empezó a colaborar con músicos y arreglistas que luego conformarían el sonido West Coast y el cool jazz: Shorty Rogers, Gerry Mulligan, Zoot Sims, Mel Lewis etc. En 1954 obtuvo un Music Hall of Fame por su contribución al desarrollo de la música estadounidense en el siglo XX. Sin embargo, no todos eran elogios: a mediados de los 50 tuvo una confrontación con los críticos de la revista Down Beat al acusarlos de elegir exclusivamente a músicos negros en las listas de los mejores músicos del año. El célebre Leonard Feather contestó preguntándole si Stan Kenton era favorable a la discriminación racial y la causa de que casi no tuviera músicos de color en sus orquestas.

A principios de los años sesenta, aún sin pertenecer a las corrientes más vanguardistas del momento siguió experimentando con nuevos sonidos y nuevas instrumentaciones e incluso ganó varios premios Grammys. Pero a partir de 1963 no se pudo sustraer a la gran crisis que vivía el jazz y especilamente de las orquestas. En sus últimos años, hasta su fallecimiento en 1979, sus inclinaciones le llevaron al terreno de la enseñanza en universidades y centros de música. Sus programas didácticos y su obras, quizás no muy habituales en el repertorio de los músicos profesionales, son desde entonces estudiadas con devoción en dichos centros de estudio. Recientemente se han recopilado todas sus grabaciones, en especial las del sello Capitol, y se está asistiendo a una lenta revalorización de su patrimonio musical muy adecuada para estos tiempos de mestizaje musical sin barreras.
No, definitivamente no acabó con todos los conciertos, pero aportó su grano de arena para abrirlos a nuevos territorios.

18 comentarios:

  1. La verdad es que es para escucharlo y escucharlo, y escucharlo.
    Por cierto doctor, lleva usted varias entradas en las que habla de negros y blancos... lo racial está presente.

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  2. Estoy tirado al sol en el sofa escuchando esta maravilla y se me ha ocurrido que me podría mandar alguna selección tremenda para el próximo programa radioblog del 21 de marzo, a ver si me manda algún archivito si no es mucho pedir.

    Saludos

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  3. Siempre está presente,ilustre colega, ya que la música que más me gusta es la que se entrelaza entre la tradición melódica occidental con el sentido armónico y rítmico de origen africano. Hay riqueza en esa mezcolanza pero hay conflicto, como por otra parte sería previsible.
    Le mando lo que usted quiera Juan si me dice cuanto y como. Tuve, en mi lejana juventud, alguna ligera experiencia en la programación musical por radio.

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  4. Como viene siendo habitual, Dr. nos deleitas con un concierto extraordinario acompañado de una clase magistral. Gracias, una vez más, y enhorabuena por la calidad de este "Palau de la Música" con azules sinfónicos y aromas...que embriagan.

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  5. Me recuerda a la banda de Zappa que no llegó a publicar nada. Era algo así como "la mejor banda que nunca llegarás a escuchar".

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  6. El próximo programa se llama:
    PRIMAVERA

    hay un especial Premios Maritoñi, lo dejo a su elección, propio para un sábado por el mediodía, algunos muy especiales.

    juanduqueo@gmail.com

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  7. Suena bien, ese concierto para acabar con los demás conciertos, sobre todo la entrada de piano y ese viento que asoma poco después.

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  8. Es que por ejemplo este concierto queme encanta la mula no lo tiene muy accesible

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  9. Dr. krapp, amigo mío, me has dejado sin habla. Me ha encantado Stan Kenton. Y prometo estar más atenta y disfrutarlo. He leído tu entrada un par de veces y ahora me voy a poner otra vez tu selección musical. Me gusta mucho el tema que parece una banda sonora para una película de cine negro.

    ¿Llegó a hacer bandas sonoras para películas?

    Comentas que contrataba en su mayoría a músicos blancos. Qué opinas sobre este tema.

    Un fuerte abrazo.

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  10. Gracias por tus bellas palabras, Luis Antonio. Si es un palacio azul debe de ser un Palau Blau aunque tiene poco de grana , aunque podría serlo si tuviera el arte que me falta de grana y oro como los toreros.

    Valentín, Zappa es una presencia musical constante desde sus inicios en los 60 hasta su muy temprana muerte. Tocó de todo en todos los estilos posibles sin dejar de ser ese hombre irónico y algo delirante que se reía hasta de su propia sombra.

    Apuntado Maritoñi

    Me imagino Tesa que la idea conceptual era tocar una introducción como un concierto de piano romántico para luego triturarlo por medio de esas capas de sonido de las secciones de viento. A partir del primer solo del saxo tenor ya sabemos quien ha triunfado aunque en la segunda vuelta del tenor, muy bopper, ese triunfo se consolida y adquiere connotaciones muy modernas.

    Yo lo he encontrado por el Deezer y no le he buscado por Emule, Juan. Prueba con un disco con la selección de los grandes temas de Stan Kenton. Para tu radioblog puedes dirigirte a mi a través del correo eletrónico que tengo en mi perfil. Gracias.

    Hola Esther, me alegro especialmente de que a ti te haya gustado. La única película de la que sé que hizo la banda sonora es Rebelión en las aulas. Allí, por cierto, aparece creo que por primera vez un tema de rok'n'roll, el "Rock around the clock" de Bill Haley y Los Comets. Una buena peli con un convincente Glenn Ford de profe de High School.
    En aquellos tiempos el racismo era mútuo y lo que se admitía en las big bands no se admitía en los pequeños combos. Ese es el caso desde la perspectiva blanca de lo que le ocurrió a Bill Evans en el quinteto de Miles.

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  11. Hola, Doc:

    Ay, no sé por qué la polémica acompañó siempre a Stan Kenton. Despierta odios africanos y adhesiones incondicionales. Supongo que tener una big band y no poner énfasis en el swing se veia muy raro. Siempre se le acusó (con algo de razón) de diletante, de no seguir una línea, de hacer experimentos con gaseosa. Yo creo que sí seguía una línea, la suya. A mí, personalmente, siempre me ha encantado, y me parece uno de los iconos de la sofisticación en esto, aunque a veces se le fuera un poco la mano, je, je.

    Un saludo y gracias por la entrada.

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  12. Me quedo escuchando la música de este blog en vez de poner la mía.
    ¿Le parece bien?

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  13. Estoy contigo en la explicación a esa polémica, Troglo. El problema es que había dos mundos: el de las big bands de swing y el del bop. Dos mundos separados y enfrentados.Los directores de esas orquestas no concebían a alguien que rompiese los moldes codificados y a los popes del bop les pasaba lo mismo con los suyos. Los dos grupos no podían ver al señor Kenton y más cuando seguía experimentando con nuevos sonidos...y era blanco.
    Vaya honor me haces, Soportándome, pero mejor sigue escuchando las dos. Será lo mejor.

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  14. Una nueva seguidora se apunta a tu blog.

    Un saludo de
    Isoba.

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  15. Bienvenida Isoba, acomódate, toma una copa y elige un tema.

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  16. Hola Dr.Krapp, la verdad es que en general el jazz de las Big Band, no es mí preferido, pero reconozco que hay temas notables tanto de Ellington, Kenton, Herman, etc. Creo que lo valioso de Kenton, es que trató de hacer siempre un jazz sin concesiones a la demanda del mercado de masas. Debió fundar su propia compañía discográfica para evitar las presiones de la industria musical.
    Saludos,

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  17. Me parece que las aportaciones de Ellington, Count Basie, de sus arreglistas y éstos digamos modernos, Kenton o Herman, fueron fundamental tanto para el jazz como para el resto de la música instrumental del siglo XX con una influencia enorme incluso en la música clásica.
    Quizás la diferencia, Hector, radica en que en estos casos la improvisación está subordinada a la composición y por lo tanto parece una música más cerebral.

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