22 abr. 2009

RVG


Podemos admirar la música en toda su excelsa belleza y recrearnos todo de lo que deseemos en ella, pero si no fuera por unos señores que pusieron un equipo técnico para producirla y grabarla siguiendo una determinada visión personal, nada hubiera existido.
Ha habido grandes ingenieros de sonido en la industria discográfica, pero el que más destaca en el terreno del jazz es Ruddy Van Gelder.
Rudy Van Gelder, ha sido y sigue siendo un ingeniero de sonido muy particular. Tan particular, que todavía sigue siendo un secreto su formula mágistral para crear el prototípico sonido RVC. Tan personal, que todas sus grabaciones las realizó en su propia residencia, al principio en el salón de su vivienda familiar de Hackensack, Nueva Jersey, a la que Thelonious Monk dedicó esta joya:




Imaginemos a los buenos señores Van Gelder, dejando cada noche, durante seis días a la semana, su confortable cobijo familiar para dejar paso a unos amigos de su hijo tan inquietantes como el propio Monk, Art Blakey o Sonny Rollins. Por entonces Rudy, compaginaba por el día su trabajo de optimetrista con sus legendarias grabaciones nocturnas. Para él, ningún lugar tenía la sonoridad de la casa de sus padres, donde podía conseguir ese ambiente relajado e íntimo que necesitaban los músicos para desarrollar toda su creatividad. Desde el principio contó con la colaboración de Alfred Lion, el jefe de Blue Note, que sabía que en aquel acogedor salón, conseguiría el sonido que buscaba para sus grabaciones.
A Rudy Van Gelder no le gustaba mezclar. Las tomas eran de dos pistas, y las grabaciones se hacían en vivo para que los músicos se sintieran en su salsa.
En el año 1959, decide dedicarse por entero a la música. Se muda a una casa estudio en Englewood Cliffs, muy cerca de Nueva York , practicamente diseñada por él mismo, buscando la mejor acústica y continua con sus grabaciones ahora beneficiadas por el uso de la estereofonía y la alta fidelidad. Por aquel entonces su prestigio era tal, que un maniático del sonido perfecto como John Coltrane, a pesar de ya no grabar para Blue Note, lo elige como ingeniero de sonido para su obra maestra absoluta, A Love Supreme:




En el año 1967, Alfred Lion deja Blue Note y nuestro hombre siguió con su actividad de forma practicamente independiente. Muy a finales de los 90, el sello EMI decide remasterizar las cintas de Blue Note eligiendo para ello la mejor opción: el propio Rudy Van Gelder, el ingeniero de sonido que marcó una época y quizás el rumbo del propio jazz:


21 comentarios:

  1. Me encanta ese tema de Coltrane.
    Yo no lo conocía.
    Es fantástico.

    ResponderEliminar
  2. Admiro mucho el trabajo pionero de RVG, Doc, que como dices marcó una época e influyó en el rumbo del propio Jazz. Merecido homenaje de Monk y grupo a la casa paterna donde se originó todo lo que sería un sello de garantía para grabaciones respetables. En alguna ocasión publiqué una entrada en son de broma con datos reales sobre Rudy.

    ResponderEliminar
  3. Y tan fantástico, Tesa. Todo el disco es más que un homenaje, una oración a sus creencias religiosas. Hay un deseo de trascendnecia a través de la música como si fuese un derviche en la búsqueda de una nueva comunicación.

    ¿Tienes una entrada sobre Rudy? Me encantaría verla, Armando. Van Gelder es un tipo tremendamente discutido lo cual es lógico, en el tema de lso sonidos y las grabaciones no hay objetividad posible.

    ResponderEliminar
  4. "Maestro"...sabe Ud. lo impresionado que dejo a mis amigos con sus "enseñanzas" :D

    Intentaré no revelar el secreto de mi fuente, por un par de días más para seguir disfrutando yo solita de la gloria :P

    Abrazo de buena noche,
    A.

    ResponderEliminar
  5. ¿Maestro? Solo un simple doctorcito en artes poco prácticas, Andrea.
    Haz lo que consideres más oportuno respecto a lo que recibes.
    Abrazos desde las mañana siguiente.

    ResponderEliminar
  6. Hay muchos y grandes personajes en la Historia del Jazz, pero de muy pocos se podría decir que sin ellos no habría sido lo mismo: RVG es uno de esos pilares que cambió (o pulió) el jazz que conocemos.

    ResponderEliminar
  7. Quizás es lo malo de estar tras las bambalinas y sobre todo en el jazz donde abundan lso personajes excesivos que eclipsan a otros tanto o más importantes que ellos.

    ResponderEliminar
  8. Me gusta el recordatorio de un personaje muy importante para el jazz, aunque no ocupara el centro de la escena. Cuando yo empecé a comprar discos de jazz, me asombraba, decía ¿es que sólo hay un ingeniero de sonido? ¡Si sale en todas el Rudy Van Gelder! Era como Antonio Resines, que hubo una época que salía en todas las películas españolas, je, je.

    Salud.

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  10. ¿Pero usted no tocará también algún instrumento o tendrá una banda para darnos un concierto on line para el próximo radioblog?

    Es interesantísma la entrada de hoy, buneo, todas las que publica.

    Me encanta, la de buena música que estoy encontrando y reencontrando gracias a sus pistas.

    Gracias

    ResponderEliminar
  11. El sonido no es neutro, Troglo, alguien lo puso ahí como decía en la entrada. Se supone que el jazz es una música que sale de dentro de los artistas y no esta trabajado por compositores, productores, representantes etc.. pero gente como Rudy facilitaron en gran medida esa libertad de los músicos aunque ahora se haya puesto de moda cuestionarlo.

    No toco ningún instrumento, si fuera un cursi diría que sólo toco las teclas de mi sensibilidad pero no lo soy, gracias a Euterpe. Bueno, tengo algo de DJ y con eso me conformo amigo Radioblog locutor.

    ResponderEliminar
  12. Curiosa manera de trabajar. Ahora sería imposible ser tan directo en las mezclas. Ni para un grupo con mucha seguridad en ellos mismos.

    ResponderEliminar
  13. Aparte, Valentín que los equipos se han vuelto más sofisticados y se parte de la premisa de que un disco en estudio no debe ser de una prolongación de la música en directo con lo cual se usan samplers, música pregrabada, mezclas extrañas etc...

    ResponderEliminar
  14. Caray! Krapp, me ha encantado esta entrada. Y es que RVG me encanta. Es sinónimo de calidad, de buen disco. En el FNAC, en ocasiones, ponen discos en oferta de Blue Note y RVG... y no me lo pienso ni un minuto, sé que serán buenos discos. Y siempre acierto.

    Me gustaría tener por mi casa, algunos días, a músicos tan geniales como tuvieron los padres de Rudy. Sobre todo para hartarme de hacer fotos.

    Un besote.

    ResponderEliminar
  15. Dr. Krapp, muy buena esta entrada, reconozco que no tenía la menor idea de esas grabaciones efectuadas en la residencia Van Gelder. Gracias por esta interesante información.
    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  16. Sin duda, Esther, tú les sacarías más provecho a esos músicos que los padres de Rudy. Imagino su susto ante los amigos de su hijo. Ellos eran unos burgueses acomodados de la época y aquellos unos tipos estrafalarios y algo chalados.

    ResponderEliminar
  17. Se dice que el hard Bop tuvo mucho que ver con estas grabaciones. Alfred Lion tenía fe ciega en Rudy hasta el punto de confiarle casi todas las grabaciones desde principios de los 50 hasta su retirada en el 67.
    Gracias por tus palabras, Hector.

    ResponderEliminar
  18. Di que sí. El jazz nace dentro del artista...y fluye hasta sonar....Aquí ocurre como en otras ´-músicas´-, cuando interviene el compositor con sus papeles, lápices, planteamientos...etc, YA NO SUENA IGUAL.

    -
    yo quiero aprender algo de RVG o RVC!!!

    Abrazotes

    ResponderEliminar
  19. Pero siempre, excepto en el Free, hay una parte de composición, una estructura de base que se puede utilizar a favor o en contra. Salvo casos contados, los músicos que han intendo liberarse de ese peso se han encontrado con que perdían el rumbo. Coleman, Cecil Taylor, Dolphy, Shepp, etc.. acabaron haciendo una música no puramente improvisda,

    ResponderEliminar
  20. Magnífica semblanza, Dr. Krapp, y muy bien condimentada. La casa de Van Gelder..., ¡esa sí que fue una república independiente! ¡Y una mina inagotable para músicos y aficionados!

    RVG: esas tres siglas vienen a ser como la santísima trinidad del jazz.

    Saludos desde este borde de la servilleta.

    ResponderEliminar
  21. Es curioso, Sebastian, lo poco valorados que están los técnicos en el mundo musical, excepto por los propios músicos que saben de su importancia, y la trascendencia que se le da en otras artes. Sin ir más lejos en el cine, donde todo el mundo conoce a los grandes guionistas, a los directores de fotografía o a los directores artísticos.
    De borde a borde, otro saludo.

    ResponderEliminar

Neboeiro de etiquetas