14 nov. 2009

Desde los mares de China




"En lo musical Tony Zenet tiene un enorme poder de evocación. El que trae consigo de la herencia del bolero, de la vena del tango, del embrujo flamenco, del vacilón del swing y el jazz. Todo eso viene en la sentina de su disco Los mares de China. Pero Zenet no es de estilos puros, de ortodoxia a carta cabal; sino que la mezcla, la alquimia, el cocinar ingredientes dispares funciona en su obra musical como un reloj de bolsillo, viejo pero preciso. Zenet suena a vida normal, a pisito pequeño, a pila llena de cacharros por fregar, a amor cálido que trata de salvar a base de caricias todas las dificultades que nos plantea la vida con la sonrisa de los que saben que este paso por el mundo es un es/no es. Como él lo explica: "Hay un mensaje escondido en mi música: vida no hay más que una y hay que disfrutarla".
En tiempos tan ejemplarmente asépticos como los que estamos viviendo, no deja de ser curioso que, sabiendo Zenet y su música a humo y a alcohol y a club y a nocturnidad insalubre, su primer single Soñar contigo haya servido de enganche para la promoción de una serie de televisión "de médicos", como es Anatomía de Grey, aunque sea acompañando a algunas de sus escenas más tórridas: "Es cierto que mi música es un poco canalla, en el buen sentido. Pero también hay en su sonido mucha limpieza". Para ello insistieron mucho en la forma de grabar. Hicieron el disco en el estudio del teclista de jazz Joshua Edelman, en la calle del Rosario, en el corazón de Madrid. Allí se dio cita un impresionante elenco de músicos, "a los que yo sólo conocía de ir a verlos tocar en el Central y sentarme a escuchar de como hablaban de música".
La trompeta de Manuel Machado, el trombón de Owe Larsson, la armónica de Antonio Serrano, el piano de Edelman... Ahí es nada: "Este disco no tiene metrónomo", lo que significa que los tiempos los miden las almas de los músicos, "y desde el principio se intentó buscar la limpieza de cada uno de los instrumentos, esa atmósfera limpia que es fundamental".



"El bagaje musical le viene a Tony de una infancia andaluza y una vida viajera y vivida: "Soy malagueño y he tenido el flamenco siempre muy cerquita. Mi madre cantaba como aficionada. Pero mis padres eran también muy modernos y en mi casa he escuchado mucho Beatles, Sinatra, Chet Baker... Mis ficheros mentales de música tienden a buscar melodías de carácter anglosajón y esa mezcla con mi raíz es muy graciosa". Más aún cuando el banco de Zenet se completa con dos patas fundamentales: la guitarra de José Taboada -"a él y a mí nos gusta esa guitarra americana que mezcla el jazz con los ambientes latinos"- y a un letrista que sabe poner sobre papel esas historias de amor sudoroso que tan bien le van a Tony: "Javier Laguna es un poeta con desgarro, aunque también es cierto que no todo es dramático en mis canciones. Muchas de ellas tienen final feliz y mucha ironía. Hay mucho sentido del humor y frases que cuando la gente me oye cantar no puede evitar una sonrisa".
Zenet es un showman, actor, bailarín, mimo, carne de escenario que disfruta haciendo piruetas con su sombrero, que baila los solos, que vacila con el público, que pide pista en escenarios grandes, aunque también disfruta en el tête a tète de los shows acústicos. Este es su año. Su disco y la repercusión que ha conseguido lo dicen a voz en grito. Pero él no le da importancia. Fuma su cigarrito y bebe su cerveza con la gorra puesta y sonríe, sabiendo que el "agua de Levante" viene y se va sin avisar y que, como le ha pedido prestado a la gran Edith Piaf: "No, na de na, no, no reniego de ná, ni del mar que sufrí, ni del bien... todo me da igual".  

(El PAIS - FERNANDO MARTÍN -15/08/2009)

20 comentarios:

  1. Arriesgado. Ecléctico. Sin complejos.Excelentes arreglos. Buena instrumentación. Mucho corazón.Armonía sofísticada.
    Para resumirlo en una sola palabra: JAZZ.

    ResponderEliminar
  2. Un tipo lúcido, sensible, simpático y versátil este Tony Zenet. Y qué voz tan andrógina, tan rica en matices, tan sugerente... Es evidente que conoce y domina todos sus registros a la perfección... Los tres vídeos, exquisitos. Y los arreglos musicales. El violinista del primero me ha recordado un poco a Pau Gasol.

    Este disco, ahora que se acercan las navidades, podría ser un buen regalo para muchos.

    ¡Salud!

    ResponderEliminar
  3. Me alegro, Myriam.

    Tus adjetivos han sido muy precisos y diría que certeros, Nico, pero sobre todo me quedo con uno de ellos: Mucho corazón. Si ésto es jazz, que no lo sé ya que me pierdo en las etiquetas, lo es por tener mucho corazón. Hay música académica que parece jazz sin serlo ya que le falta eso: el corazón, lo que antiguamente llamaban hot.

    También coincido con tus adjetivos, Sebastian. Cada sílaba está interpretada con una poderosa sensualidad, quizás algo andrógina como dices tú. Ese espíritu en el que la reina fue la gran Billie y que tiene sobre todo herederas femeninas, Amy Winehouse o Madeleine Peyroux quizás. ¡Salud!

    ResponderEliminar
  4. Me encanta ese sabor a club noctuno; a humo; a público entregado entre cerveza y cerveza, a diversión compartida.
    No conocía a este músico.
    Un gran saludo.

    ResponderEliminar
  5. Un gran descubrimiento; gay pero no tanto
    Teu amijo
    Pincio

    ResponderEliminar
  6. Hola y muchas gracias, Maite. La mejor música no clásica siempre se ha hecho en tugurios humeantes. Saludos

    Más que gay lo veo que juega a cierta ambigüedad, como la música que hace que es pura ambigüedad entre estilos muy diferentes.
    Saludos, Pedro.

    ResponderEliminar
  7. Una mezcla de estilos que como él dice, resulta graciosa por sus visibles raíces. Pero que poder de evocación y calidad la de este showman. Los videos y la reseña excelentes, Doc.

    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Como dices Armando, no disimula para nada sus raices en los vericuetos de la música latina y ahí puedes poner lo que quieras: bolero, copla, rumba, tango etc.. El mestizaje cada día da mejores resultados y ya no no suena tan falso como al principio.
    Saludos

    ResponderEliminar
  9. Qué quieres que te diga, son melositas, melositas, como tres pastelillos.

    ResponderEliminar
  10. Me quedo con Estela...pero eso no quiere decir que las anteriores no me gusten...
    Zenet tiene un timbre personal e inconfundible. Me encantó eso de "este disco no tiene metrónomo"...

    Gracias por estos descubrimientos

    besote

    ResponderEliminar
  11. La vida es considerablemente amarga, Angie, yo creo que un poquito de miel nunca está de más.

    Personalidad y timbre tiene en abundancia, Lola, que al final en ésto de la música casi es lo que más cuenta. Besitos

    ResponderEliminar
  12. Siempre son bienvenidas las propuestas atrevidas. No sé por qué, en algún momento me ha recordado a Concha Buika (no a Concha Piquer, ¿o sí?).

    Salud.

    ResponderEliminar
  13. El atrevimiento debería ser algo habitual en la música para no caer en la fosilización académica o en las reiteraciones aburridas,Troglo. Creo que La Piquer o la misma Buika tienen la voz más grave que Zenet, :) pero a éste no le falta poder de seducción.

    ResponderEliminar
  14. Me gusta el look de Zenet.

    Ahora que lo dices, recuerdo que Edelman me invitó a su estudio de la calle Rosario para hacer fotos. Por lo visto es un local estupendo. Aunque todavía no he ido. A veces lo que me pasa con los músicos de Madrid es que al estar aquí mismo no voy a verlos y siempre pienso 'iré la próxima seguro'. A Joshua hace tiempo que le quiero hacer fotos. Aparte de su estudio, toca mucho por locales en Madrid así que lo tengo fácil. Sin embargo lo voy retrasando aunque es un músico que me gusta mucho. Lo conocí en Valencia donde le hice fotos. Él vivió allí un montón de años. Es una persona estupenda.

    Un fuerte abrazo!!!!!

    ResponderEliminar
  15. Edelman está metido hasta los tuétanos en todo lo relacionado con el jazz y todo eso que ahora llaman mestizaje. A todos nos pasa lo mismo, siempre dejamos lo cercano para mejor ocasión por esa tendencia inevitable en los seres humanos de deslumbrarnos con lo que nos parece más exótico.

    ResponderEliminar
  16. Hola amigo Krapp,

    He tardado por culpa del trabajo (que me tiene matao ultimamente) pero finalmente he podido leer este bello e instructivo post. Me encantó, especialmente la preciosa Las Causas Perdidas, absolutamente deliciosa. Me ha recordado un poco a Pata Negra y también al mejor Ketama. Buen fusion, rico en arreglos y matices... habrá que hacerse con este Los Mares de la China.

    También me gusto mucho Estela. Este tipo ha escuchado un montón de música, cosa que a veces se encuentra a faltar en la mayoría de músicos que por ahí circulan, algunos con gran éxito.

    Me has descubierto un músico y eso para mi es un gran regalo Krapp. Tienes un buen par de orejas y una pluma muy bien dotada. Gracias por compartir.

    Jazzy

    ResponderEliminar
  17. Me alegro que te haya gustado , a mi me encanta. Desde que escribí esta entrada ya ha sacado otro disco. Si tienes el Sporufy puedes oírlo. Ha causado sensación en España y le han hecho un montón de entrevistas en la radio, Radio 3 of course, y en la TV. Es actor y ya anda por los 40.

    ResponderEliminar
  18. Espléndido comentario. Muy de acuerdo en todo... cuando lo vi en Barcelona me sorprendió lo bajito que era y lo bien que llenaba el escenario.

    Por cierto el guitarrista, Taboada, es excelente.

    Besos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me he quedado con las ganas de verlo y espero tener la oportunidad de hacerlo pronto. A mi me gusta mucho ese toque arrabalero y chulesco como acaricia las palabras.
      Besos

      Eliminar

Neboeiro de etiquetas