29 ago. 2009

Beatrice


Tras su paso fugaz, apenas dos meses de estancia, en el quinteto de Miles Davis, el saxofonista Sam Rivers publicó en 1964 un álbum titulado Fuschia Swing Song en el que contó con la colaboración de Ron Carter y Tony Williams, a su vez antiguos componentes del quinteto del trompetista y de su amigo pianista Jaky Byard. Aunque muchos asociaban a Rivers como un tipo de la vanguardia pura cercano al Free Jazz, sorprendió a todos con un disco reposado y clásico donde destacaba en el quinto corte una balada dedicada a su propia mujer, Beatrice:


Pronto el tema, con su maravillosa melodía inicial, se incorporó al repertorio de muchos saxofonistas tenores como Stan Getz o Joe Henderson. Este último, tiene una versión extraordinaria en su disco "The State of Tenor" grabado en 1985 en el Village Vanguard. Esta es otra grabación del mismo tema, por el mismo intérprete en el que le acompañan
Al Foster a la batería y Charlie Haden al contrabajo:


Beatrice, convertida en la pieza más emblemática de su autor,
se ha hecho imprescindible en cada uno de los conciertos del hoy octogenario, pero aún activo instrumentista. Esta es su versión en directo del año 1989:


24 ago. 2009

Mala suerte para Big Mama

  Si hubiera nacido veinte años antes hubiera estado a la altura de Bessie Smith y el resto de diosas del blues clásico. Si hubiera nacido veinte años más tarde podría haber sido una artista comparable la gran Aretha Franklin. Pero nació en 1926 y cuando llegó a la madurez, principios de los 50, era época de cierto desconcierto musical. Estoy hablando de Willie Mae Thornton, más conocida por Big Mama Thorton y ésta es su voz:
Siendo hija de un predicador y de una mujer que cantaba en el coro de la iglesia hubiera tenido un futuro asegurado en el gospel, pero Willie Mae era un ser especial. No solo le gustaba vestirse como un hombre -camisas a cuadros obligadamente holgadas y sombrero vaquero- lo que aún realzaba más su envergadura ya que medía 1'82 m. y pesaba más de 150 kilos; también adoptaba un aire desafiante, muy poco visto entre las mujeres de la época. Antes de marcharse de casa, lo hizo en su primera adolescencia, ya cantaba como pocas y había aprendido a tocar la armónica y la batería de forma autodidacta. Aquí la tenemos tocando, con entre otros, un joven John Lee Hooker:
A principios de los 50, empieza a grabar en pequeños sellos de Houston y en 1952 unos desconocidos veinteañeros Jerry Leiber y Mike Stoller, con el tiempo dos de los más celebrados autores de la música popular contemporánea, le ofrecen su primer composición: Hound Dog que arrasó en las listas de éxito en la versión hirviente e irrepetible de Big Mama Thornton:
Hound Dog fue el alfa y el omega de Willie Mae. En el año 1956 el tema es grabado por el ciclón Elvis y se convierte en una de las canciones imprescindibles de su repertorio y del naciente rock'n'roll. La interpretación de Presley es extraordinaria, pero desgraciadamente supone otra vuelta de tuerca más en el expolio blanco sobre el patrimonio musical negro. Big Mama apenas recibió unos dólares por la versión del "Rey" y la oportunidad de tener un éxito semejante no se volvería a producir. Conocida exclusivamente en los circuitos del blues y el r&b, su enorme capacidad vocal permaneció desconocida para el gran público el resto de su vida. Solo en los 60, cuando Janis Joplin se decide a grabar uno de sus temas, Ball and Chain, vuelve a sonar su nombre y puede grabar algún disco de éxito discreto. Envejecida, alcohólica, extremadamente flaca y con apenas unos dólares en el bolsillo, muere de un ataque al corazón en un hotelucho de Los Ángeles cuando se celebraban los Juegos Olímpicos de 1984. Aquí la tenemos en su última actuación en directo pocos meses antes de su muerte. Canta, desmejorada pero manteniendo su espíritu indomable, su clásico Ball and Chain:

13 ago. 2009

Sin explicaciones




Don't Explain

Hush now, don't explain
Just say you'll remain
Im glad your back, don't explain

Quiet, don't explain
What is there to gain
Skip that lipstick
Don't explain

You know that I love you
And what endures
All my thoughts of you
For I'm so completely yours

Cry to hear folks chatter
And I know you cheat
Right or wrong, don't matter
When you're with me, sweet

Hush now, don't explain
You're my joy and pain
My lifes yours love
Don't explain

(Billie Holiday / Arthur Herzog Jr.)





9 ago. 2009

El danés del tango

Oh, los celos....

...siempre han dado mucho juego.
También Jacob Gade lo pensaba así cuando compuso el tema Jalousy (Celos) aprovechando unos días de descanso lejos de su ajetreada vida en Copenhague donde compaginaba su labor de director de orquesta con la composición de valses y otras piezas de éxito en aquellos años 20. Ya por entonces había visitado Nueva York, donde tuvo la oportunidad de practicar la faceta por la que era más conocido: interpretar piezas de acompañamiento, muchas de su propia cosecha, en las proyecciones cinematográficas del cine mudo. Gade procedía de una familia dedicada a la música y siendo muy joven se trasladó a la capital danesa donde no tuvo reparos en tocar el violín en restaurantes y bares hasta que pudo obtener sus primeros éxitos.

Pero
Jalousy (Celos) su pieza magna, no era un vals, era un tango que dejó admirados a la multitud que lo escuchó en 1925 en pleno estreno de la última entrega de las aventuras del Zorro (Don Q. the son of the Zorro) interpretado por el imprescindible y acrobático Douglas Fairbanks:

Jalousy (Celos) es un tango manierista y exagerado que se ajusta a la perfección a esa imagen de la latinidad desbordada tan en boga en aquel Hollywood en el que la máxima estrella era un tipo como Rodolfo Valentino. A Jacob Gade le cambió la vida ya que desde entonces decidió dedicarse exclusivamente a la composición. El éxito de este standard, en plenos años 70 no había emisora de radio en el mundo que no programase en alguna ocasión este tema, alcanzó a su propio país dándolo a conocer musicalmente mucho antes de que se hiciera célebre por ser la meca de los jazzistas afroamericanos que huían de la discriminación racial.
Pongo tres versiones del tema.
La primera es una versión comentada para la BBC con los geniales Yehudi Menuhin y Stephane Grappelli:

La segunda, una escena del célebre musical Un día en Nueva York está interpretada por Kathryn Grayson con un estilo deliberadamente demodé aunque representativo de como se manejaba Hollywood con los temas latinos en los 40. La letra es una de tantas que se le puso a este tema según países e idiomas :

La tercera, del grupo de cámara Salonmusik quizás es la que mejor refleja el espíritu original de esta hermosa pieza:

3 ago. 2009

More

Sí, definitivamente con cualquier cosa se puede hacer música y la música, incluso la más hermosa, sirve para cualquier cosa. Por ejemplo, para ser la banda sonora de una célebre y escandalosa película de 1962 dirigida por Paolo Cavara y Gualterio Jacopetti. Hablo de Mondo Cane (en español Este perro mundo). Una película que fue el origen de cierto estilo de cine documental sensacionalista y morboso que ha tenido secuelas hasta la fecha y que incluso tiene mucho que ver con esos programas llenos de vídeos con catástrofes tan abundantes en la televisión actual. Imágenes inquietantes, imágenes truculentas y falsificadas las de Mondo Cane envueltas en una banda sonora de singular belleza compuesta por Nino Oliviero y Riz Ortolani, un músico italiano procedente del territorio del jazz que consiguió un grammy con el inmortal y archifamoso tema central de esta obra, More (en italiano Ti guarderò nel cuore):
Esta es la versión de Judy Garland, la maravillosa y triste dama del cine y la música:
Aquí, por último, os dejo la interpretación de More del siempre intenso Jimmy Smith.
Me apetece dejaros una pregunta en el aire: ¿Por qué extraño mecanismo, temas musicales de los que apenas conocemos su título, adquieren tanta relevancia en nuestras emociones y sentimientos retrotrayéndonos a otros momentos que nos parecen luminosos desde el recuerdo?

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