30 nov. 2009

Pasad por la puerta


Luis Demetrio fue un importante compositor mexicano de boleros desde los años 50 hasta casi la actualidad, falleció en el 2007. 50 años antes había escrito su pieza más memorable: La puerta.



El tema se convirtió uno de los grandes clásicos del bolero desde que en 1957 lo llevara a la inmortalidad el gran cantante chileno Lucho Gatica. Aquí tenemos la interpretación que hace del tema el trío los Tres Ases, grandes competidores de Los Panchos en la década de los 50:



Roy Hargrove y su flamante big band retoman la pieza en este 2009 con resultados realmente interesantes. Aquí tenemos imágenes de una actuación en directo:



Solo falta un detalle. En el disco original, Emergence, la big band se acompaña de una de las más importantes voces del jazz actual: la de la gran cantante italiana Roberta Gambarini.
Pasad por la puerta y disfrutad:

25 nov. 2009

Gino & Jazz

¿Qué le puede pedir a sus canciones un tipo de setenta y tantos años extravagante, comprometido políticamente, amante impenitente, suicida frustrado y adicto a mil sustancias?
 ¿Qué le pedirá a la vida un tipo que lleva 50 años en el escenario y que ha escrito e interpretado temas tan excepcionales como Sapore di sale, Senza fine, La gatta, Il cielo in una stanza o Che cosa c'e?
Pues bien, el setentón Gino Paoli se ha decantado por reunirse con los más prestigiosos músicos italianos de jazz y cantar sus viejos temas y otros standards en grandes escenarios y a veces con colaboraciones muy especiales.

Es cierto que ya tiene aquella voz, pero creo que su capacidad emotiva permanece intacta e incluso resalta acompañado por grandes músicos como Enrico Rava, el percusionista Roberto Gatto y el pianista Danilo Rea.

La siguiente es una interpretación en directo de uno de sus más famosos temas Che cosa c'e?
Imposible dejar a Gino, sin poner el tema que más me gusta de él en tres versiones diferentes. Empecemos por la versión más conocida, la que llevo a la fama Mina en un lejano 1961:

Frente a la pasión desatada de la Tigresa de Cremona, la interpretación de Franco Battiato empieza de una forma fría y lenta para ir progresivamente en crescendo hasta su eclosión final. Creo que la combinación de la canción con esos fragmentos de películas de Charles Chaplin está muy lograda.
Hay muchas versiones disponibles de Gino Paoli interpretando Il cielo in una stanza, me inclino ahora por ésta reciente en la televisión italiana.

20 nov. 2009

Verdades amargas




El lado oscuro del corazón es una hermosa película argentina de 1992 dirigida por Eliseo Subiela.  En sus títulos finales, podemos escuchar uno de los más grandes boleros creados por extraordinario talento de Consuelo Velázquez. La interpretación de lujo corre a cargo de Los Panchos y María Martha Serra Lima.



Verdad amarga  es un bolero especialmente triste y desesperanzado dentro de la tristeza consustancial a cualquier bolero. De principio a fin, la cadencia musical y ese tempo lento muy remarcado, subraya el contenido agobiante, dejándonos tras la escucha una sensación de cierta agitación interior. 
Desde mi punto de vista, ni siquiera el
lirismo romántico del cantautor cubano Pablo Milanés puede aligerar la emotividad desgarrada de la pieza.



La tercera versión, la que motiva esta entrada, es la de Javier Colina, Marc Miralta y Perico Sambeat, el CMS Trío. Me parece el paradigma de como convertir un tema standard latino en un tema jazzístico de altísimo nivel sin perder ni una micra de su espíritu original. No necesitamos la letra, tan expresiva. La pura instrumentación
-desde la hermosísima entrada de Javier Colina ,algo habitual en él, que luego se desplegará por toda la pieza con un sonido taciturno y resonante, pasando por ese toque conmovedor de Perico Sambeat e incluso esa presencia mínima pero efectiva de Miralta- nos lleva a un territorio de emociones que encantaría sin ningún género de dudas a la autora de Bésame Mucho.
Este tema lo podeis encontrar en el disco Andando publicado por el trío hace apenas unos meses, junto a otras maravillas absolutamente recomendables.

14 nov. 2009

Desde los mares de China




"En lo musical Tony Zenet tiene un enorme poder de evocación. El que trae consigo de la herencia del bolero, de la vena del tango, del embrujo flamenco, del vacilón del swing y el jazz. Todo eso viene en la sentina de su disco Los mares de China. Pero Zenet no es de estilos puros, de ortodoxia a carta cabal; sino que la mezcla, la alquimia, el cocinar ingredientes dispares funciona en su obra musical como un reloj de bolsillo, viejo pero preciso. Zenet suena a vida normal, a pisito pequeño, a pila llena de cacharros por fregar, a amor cálido que trata de salvar a base de caricias todas las dificultades que nos plantea la vida con la sonrisa de los que saben que este paso por el mundo es un es/no es. Como él lo explica: "Hay un mensaje escondido en mi música: vida no hay más que una y hay que disfrutarla".
En tiempos tan ejemplarmente asépticos como los que estamos viviendo, no deja de ser curioso que, sabiendo Zenet y su música a humo y a alcohol y a club y a nocturnidad insalubre, su primer single Soñar contigo haya servido de enganche para la promoción de una serie de televisión "de médicos", como es Anatomía de Grey, aunque sea acompañando a algunas de sus escenas más tórridas: "Es cierto que mi música es un poco canalla, en el buen sentido. Pero también hay en su sonido mucha limpieza". Para ello insistieron mucho en la forma de grabar. Hicieron el disco en el estudio del teclista de jazz Joshua Edelman, en la calle del Rosario, en el corazón de Madrid. Allí se dio cita un impresionante elenco de músicos, "a los que yo sólo conocía de ir a verlos tocar en el Central y sentarme a escuchar de como hablaban de música".
La trompeta de Manuel Machado, el trombón de Owe Larsson, la armónica de Antonio Serrano, el piano de Edelman... Ahí es nada: "Este disco no tiene metrónomo", lo que significa que los tiempos los miden las almas de los músicos, "y desde el principio se intentó buscar la limpieza de cada uno de los instrumentos, esa atmósfera limpia que es fundamental".



"El bagaje musical le viene a Tony de una infancia andaluza y una vida viajera y vivida: "Soy malagueño y he tenido el flamenco siempre muy cerquita. Mi madre cantaba como aficionada. Pero mis padres eran también muy modernos y en mi casa he escuchado mucho Beatles, Sinatra, Chet Baker... Mis ficheros mentales de música tienden a buscar melodías de carácter anglosajón y esa mezcla con mi raíz es muy graciosa". Más aún cuando el banco de Zenet se completa con dos patas fundamentales: la guitarra de José Taboada -"a él y a mí nos gusta esa guitarra americana que mezcla el jazz con los ambientes latinos"- y a un letrista que sabe poner sobre papel esas historias de amor sudoroso que tan bien le van a Tony: "Javier Laguna es un poeta con desgarro, aunque también es cierto que no todo es dramático en mis canciones. Muchas de ellas tienen final feliz y mucha ironía. Hay mucho sentido del humor y frases que cuando la gente me oye cantar no puede evitar una sonrisa".
Zenet es un showman, actor, bailarín, mimo, carne de escenario que disfruta haciendo piruetas con su sombrero, que baila los solos, que vacila con el público, que pide pista en escenarios grandes, aunque también disfruta en el tête a tète de los shows acústicos. Este es su año. Su disco y la repercusión que ha conseguido lo dicen a voz en grito. Pero él no le da importancia. Fuma su cigarrito y bebe su cerveza con la gorra puesta y sonríe, sabiendo que el "agua de Levante" viene y se va sin avisar y que, como le ha pedido prestado a la gran Edith Piaf: "No, na de na, no, no reniego de ná, ni del mar que sufrí, ni del bien... todo me da igual".  

(El PAIS - FERNANDO MARTÍN -15/08/2009)

10 nov. 2009

PC en el recuerdo

Uno de los pocos momentos en que en su biografía se muestra amargo  Duke Ellington es cuando relata, y se queja, de la absurda muerte de Jimmy Blanton. El destino, en una de de esas piruetas tontas a las que nos tiene acostumbrado, hizo que el contrabajista más cercano al espíritu de Blanton muriese de la misma enfermedad, la tuberculosis, veintisiete años después:



Estoy hablando de Paul Chambers, la imprescindible figura del contrabajo desde mediados de los 50 hasta su muerte en 1969 con tan solo 33 años. Tres lustros de rara intensidad por parte de un instrumentista excepcional que consiguió la proeza de entrar en el sexteto prodigioso de Miles Davis con apenas 20 años. La misma edad, mes arriba mes abajo, que tenía Jimmy Blanton
cuando entró en la orquesta de Duke Ellington.
Su primer disco como lider, Whims of Chambers, fue publicado en 1956. Un disco delicioso desde el principio al final, donde los logros del maestro Blanton alcanzan nuevas cotas. Chambers se rodea de músicos excepcionales como Coltrane, Donald Byrd, Kenny Burrell, y sin embargo lo que perdura en nuestra mente es el sonido de su maravilloso contrabajo:



Aunque publicado con posterioridad a
Whims of Chambers, Chambers' Music, es la primera grabación en el que Paul Chambers es cabeza de cartel. Este es el hermoso tema final del disco. Todo un clásico:



Chambers publicó 5 discos mas entre 1957 y 1960. En uno de ellos, Bass of Top, aparece el tema que encabeza esta entrada. 

¿Por qué no sacó más discos como solista? 
¿Acaso la sombra de Miles Davis era tan alargada? 
Sin embargo dejó al trompetista en 1963, sin ninguna clase de miramientos, para irse con Wynton Kelly. Además sus discos como solista los hizo mientras participaba en el sexteto de Miles. Una incógnita que quizá tener alguna explicación en una vida de inaplazables adicciones. Sea lo que sea Paul Chambers era un hombre muy querido entre sus compañeros que le llamaban familiarmente "Mr. Pc". John Coltrane compuso en su honor un tema con ese apodo que con el tiempo se convertiría en uno de sus más conocidos standards. Aquí lo tenemos interpretado en directo por el tremendo grupo de Wayne Shorter:



Paul's Pal es otro homenaje a Paul Chambers. Compuesto por Sonny Rollins, adquirió cierta notoriedad en la versión cálida y aterciopelada de Donald Byrd:

5 nov. 2009

Visiones del Duke


 "El amante de las categorías tiene que mostrarse fiel a su particular categorización, y si lo que está escuchando es una cacofonía, tiene que exhibir una expresión de éxtasis para dejar claro que sí pilla la onda. Y lo cierto es que también hay quien de veras disfruta con la distorsión. La abstracción puede llegar a un punto en el que representa o expresa cualquier cosa que el artista diga. Como nadie habla su mismo lenguaje o el lenguaje en que ha sido escrita o pintada la pièce de resistance, él -el artista- es el único que la comprende. ¡Pero si quieres estar a la última más vale fingir que tú le pillas la onda al asunto! ¿Y qué sentido tiene culpar a las personas en un momento en que los requerimientos sociales son tan exigentes? Casi todo el mundo quiere ser alguien en términos sociales."



"Nueva York es el sueño de una canción, la sensación de estar vivos y alerta, una ráfaga y un flujo de vitalidad que late como el gigantesco corazón de la humanidad entera (…)
Nueva York es su gente y su gente es la ciudad. Entre sus multitudes, en sus calles y en sus altos edificios, uno puede encontrar cualquier estado de ánimo, imagen y sonido, cualquier costumbre, idea y tradición, cualquier color, sabor, religión y cultura de la tierra entera. Se diría que todos los mejores chefs del mundo han enviado un pellizco de la especia más distintiva del país de cada uno para acentuar lo tentador del sabor de este gran y delicioso pot au feu llamado Nueva York."








"La vida nocturna es el recorte de un suntuoso rollo de terciopelo azul. La vida nocturna centellea de joyas y relampaguea de tonos hormigueantes y tintineantes. Algunos de sus destellos son más preciosos que las piedras preciosas; otros son simples brillos de bisutería. Se diría que la vida nocturna fue creada con toda su gente en ella, las personas que nunca fueron niños pequeños, sino que nacieron ya adultas, independientes por completo. Algunas de ellas eran fantásticas, mientras que otras eran meros personajes secundarios de uno u otro tipo. Algunas experimentaron infortunios nunca revelados, mientras que otros tuvieron suerte. Algunos centelleaban en la vida nocturna con más relumbrón que sus nombres en las marquesinas. Algunas iban a lo seguro, mientras que otras preferían arriesgarse. Había unos cuantos vividores que dependían de los pardillos para subsistir. Y también había los que eran demasiado prudentes para vivir del cuento, quienes lo único que querían era tener el dinero suficiente para permitirse el lujo de ser unos pardillos."



"La Ciudad del Jazz es un lugar habitado por una clase especial de personas. Unos están a punto de marcharse y otros acaban de llegar. Los hay que andan locos por integrarse en ella, y otros se acercan no muy convencidos y con cautela. Los hay que incluso dicen tener miedo y vacilan antes de adentrarse en ese territorio donde se sienten tan fuera de lugar, ese territorio extraño cuyos habitantes están a la última, son tan vivos y tan cool. Esos individuos que dudan se sentirán provincianos en la metrópoli o como los turista que recorren Chinatown a bordo de un autobús. No saben si les tomarán por remilgados o por palurdos."



(TEXTOS DE DUKE ELLINGTON EN SU AUTOBIOGRAFÍA: LA MÚSICA ES MI AMANTE)

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