14 ene. 2010

Maldiciendo sueños



Era noviembre de 1939 y solo dos meses antes había comenzado la mayor conflagración bélica que había conocido la historia.  En Nueva York el nerviosismo se palpaba en el ambiente y la gente no estaba para fiestas; ni siquiera el teatro o la alegre música swing eran capaces de calmar el ánimo agitado y ansioso de sus gentes.
Difícilmente podía triunfar una comedia musical en estas condiciones, por mucha ilusión, empeño y dólares que se pusieran en la tarea. A Swingin 'the Dream le ocurrió eso.
Se trataba de una obra basada en El Sueño de una noche de verano de William Shakespeare en el que Louis Armstrong interpretaba el papel de Oberon  y el septeto de Benny Goodman ponía el fondo musical junto a otros grupos del momento. Además el propio clarinetista de Chicago era el supervisor musical. Solo hubo 13 representaciones que constatan un fracaso espectacular, absoluto y sin paliativos. Tampoco los músicos se lo tomaron muy en serio, ni creían en el proyecto, tal como comenta Eddie Condon en su celebrada autobiografía.
 ¿Que quedó de todo aquello? Exclusivamente su tema principal, escrito por Jimmy Van Heusen y Eddie DeLange. Una obra maestra que ha perdurado hasta nosotros gracias a su misteriosa y aterciopelada belleza. Estoy hablando de Darn that Dream y estas son algunas de las versiones más interesantes que se han realizado de esta joya resplandeciente.

La más antigua es de Billie Holiday en 1940:





En el mítico disco, Birth of the cool, el noneto de Miles Davis realiza una de las interpretaciones más conocidas y canónicas del tema. El cantante era Kenny Hagood:





Convertida en tema imprescindible del movimiento cool es interpretada por el grupo de Gerry Mulligan y Chet Baker en 1953:





Aquí lo interpreta en directo, Ahmad Jamal con su habitual estilo barroco y estilizado. Aparte de la música, la secuencia es un tratado psicológico de la visión que se tenía del jazz en 1959:





En 1963, Bill Evans y Jim Hall realizan Undercurrent, un álbum antológico dentro de esa corriente de jazz impresionista, calmada y envolvente que es la seña de identidad de ambos músicos. Allí está también Darn that swing:





Finalmente, también aparece en ese disco imprescindible de Thelonious Monk, Solo Monk, de 1965:


16 comentarios:

  1. Sin lugar a duda has elegido las mejores versiones de ese maravilloso tema en diferentes colores; la voz, la trompeta, el saxo baritono,el piano y la guitarra. Humildemente le añadiría una en saxo tenor a cargo del Dexter.Abrazos Doc.

    ResponderEliminar
  2. una version, tambien bonita, la de anthony braxton en uno de sus recurrentes ejercicios de enfrentarse a los estandars en el knitting factory piano quaret vol 1 de leo. el al piano y una banda que esta muy bien. marty ehrlich soplando, joe fonda al contrabajo y aklaff a la bateria.
    de las puestas me gustan mucho la de jamal, y la de mulligan/baker. la de miles, pese a ser un discoq eu escuche mucho, no me termino nunca de enganchar

    ResponderEliminar
  3. una clase magistral... y la foto del encabezado, increíble...

    ResponderEliminar
  4. Me gusta especialmente la versión de Billie Holiday.

    No viene a cuento, pero ya que veo la imagen de Armstrong al principio del post y disfrazado así, con esa carita achuchable, he de decir que me encanta y he recordado un viaje en coche, por la noche, escuchando uno de sus discos con Ella Fitzgerald... mientras rodábamos kms.
    geniales.

    ResponderEliminar
  5. ¿Habrá alguien que no haya interpretado este tema? Y es que, cuando las cosas son buenas, dan para mucho. Como no, aunque me gustan todas, me quedaré con el hombre de los dedos tiesos, mi amigo Monk.

    Salud.

    ResponderEliminar
  6. Tenía puesto también la versión de Dexter Gordon en Goear, pero al final la quité por resultar quizás excesivo tantos temas y para no cambiar el formato. Abrazos, Nico.

    He buscado esa versión en Internet pero no la he localizado Artal. Si es de Braxton, un músico excepcional, seguro que tiene una gran calidad. Quizás la versión de Miles no sea lo mejor de su disco aunque a mi modo de ver tiene cierto encanto.

    ResponderEliminar
  7. Gracias, stessita mía, aunque no me lo merezco.

    El jazz por la noche en un coche es todo un inmenso placer, Tesa. Ella y Satchmo tienen varias grabaciones juntos, yo recuerdo ahora el disco que hicieron con temas de Porgy and Bess.

    Es un tema tan bello que los artistas con personalidad propia tienen la imperiosa necesidad de llevarlo a su terreno. El bueno de Thelonius a pesar de ser un Juan Palomo no pudo resistir la tentación de tocarlo y hacerlo suyo.
    Salud, Troglo.

    ResponderEliminar
  8. Nunca he profundizado en la autoría de los diferentes temas de jazz. Sólo en los muy conocidos. Me quedo con el nombre de Jimmy Van Heusen y su Darn That Dream. Las versiones son todas muy buenas, la de Billie es memorable. Me gusta también mucho la interpretación de Bill Evans y Jim Hall.

    Un abrazo, Doc!

    ResponderEliminar
  9. lo curioso del disco de braxton (y hay una buena serie de esta onda) es que ejerce de pianista y deja el papel de soplador a un infravalorado marthy erhlich que me parece quee sta magnifico. uno de los (mas) grandes clarinetistas del presente.
    en el disco de miles es que hay arreglos y temas que eclipsrian cualqueir cosa muy buena. y quiza este tema y al ser cantado queda un poco en equilibrio en el conjunto.

    ResponderEliminar
  10. Krapp, me has sorprendido con la foto que has subido. La cara de Armstrong y su vestimenta son para espantar a cualquiera. ¿no habrá sido ello la causa del fracaso y ausencia de público al espectáculo?.De todas las versiones que has subido de este muy hermoso tema, me quedo(aunque sorprenda a más de alguno de tus lectores) con la de Thelonious Monk.

    ResponderEliminar
  11. Lo sentí como una interesante secuencia del sueño inicial de Jimmy, Doc. La maldición se pudo alargar enmedio pero no podía continuar sino sosegada por el solo de Monk.

    ResponderEliminar
  12. Un abrazo, Esther. o unha aperta, como te escribí ayer en tu blog. :))

    Es curioso, Artal, la generosidad de algunos músicos en determinadas situaciones. Supongo que responderá más bien al carácter individual de cada uno. Recuerdo el caso clásico de aquella grabación de Charlie Parker con el joven Miles Davis donde Dizzy Gillespie se conformó con tocar el piano aunque en alguna ocasión dada la dificultad de los temas cogió él mismo la trompeta. Gran tipo debió ser Dizzy que ayudó a mucha gente como en el caso de Chet Baker cuando estaba casi tirado por las calles.
    El tema dentro del disco de Miles parece más bien una especie de reposo después de tanta intensidad que le rodea.

    ResponderEliminar
  13. Aunque he escrito en la entrada que hacia el papel de Oberon no sé si se trata del personaje de Puck el que realizaba Satchmo en la representación, Hector. Era un obra que contaba con eminentes actores y actrices de color y la guinda del espectáculo era tener la personalidad más relevante de la negritud en aquel momento, es decir, Louis Armstrong al que le sobraban dotes actorales como demostró en otras films.

    Es cierto, Armando, Monk tiene una enorme capacidad para generar sosiego a su manera juguetona y cordial. También lo genera Bill Evans y Jim Hall siempre ofreciendo un aire puro, cristalino y bello.

    ResponderEliminar
  14. Buenísima la selección, y el origen del tema. Coincido con Nico, la versión de Dexter es una verdadera joya, a veces hay que dejar fuera cosas que nos gustaría poner. De las versiones publicadas me quedo con dos Billie y Monk, tienen la capacidad de crear magia con cualquier cosa.

    ResponderEliminar
  15. Sí señor, es una gran versión, he tenido la ocasión de escucharla varias veces y me gusta mucho.
    Yo como "padre de la entrada" he de decir que me cuesta bastante quedarme con otra u otra versión ya que tal como suele ocurrir en el jazz, cada uno de los intérpretes, grandísimos todos, lo lleva a su personal territorio.

    ResponderEliminar

Neboeiro de etiquetas