11 jun. 2013

11 minutos en Beirut


"Manzana para el mar. Narciso de mármol. Mariposa de piedra: Beirut.
Forma del espíritu en el espejo.
Descripción de la primera mujer y aroma de la nube:
Beirut, de oro y cansancio, Al-Ándalus y Syria.
Plata. Espuma. Mandatos de la tierra en pluma de paloma.
Muerte de espiga. Errar de estrella entre mi amada y yo, Beirut. No oí mi sangre antes de que se pronunciara el nombre de una amada que duerme en mi sangre…y duerme…
Descubrimos el nombre a través de la lluvia en el mar, del gusto del otoño y de las naranjas de los que llegan del sur. Como si fuéramos nuestros antepasados, venimos a Beirut para llegar hasta Beirut.
Construimos de lluvia nuestra choza. Cuando el viento no corre, no corremos nosotros, como si el viento fuera un clavo. Excava nuestro hoyo sobre el barro, y nos dormimos, como la hormiga en el pequeño agujero.
Como si cantáramos a hurtadillas:
Beirut es nuestra tienda de campaña.
Beirut es nuestra estrella...”
 

"...Beirut, azucena de escombros. 
Y primer beso. Apología de las lilas. Abrigo de los muertos y del mar. 
Azotea de los astros y las tiendas. 
Poema de la piedra. Apuro de dos alondras que en un pecho se esconden. 
Firmamento que ha perdido a su hijo y se sienta a pensar sobre una piedra. 
Rosa oída: Beirut. Cisura entre la víctima y el sable. 
Niño que extravió todas las tablas de la ley, 
los espejos, 
y luego...Se durmió".
El escritor: Mahmud Darwish (1941-2008) Poema de Beirut (1984)
Biografía en Wikipedia. Selección de poemas.
El trompetista: Ibrahim Maalouf (1980)
Biografía en Wikipedia. Sitio oficial.Referencia en Allmusic 

14 comentarios:

  1. Chapeau Dr. Krapp...

    Has logrado una síntesis perfecta entre música (conozco a Ibrahim Maalouf y me encanta su trompeta y su piano), texto (no conocía la Oda a Beirut de Darwish... una texto lleno de emociones y sentimientos) e imágenes en el vídeo.

    Esa trompeta de Maalouf duele y, a la vez, acaba convirtiéndose en una celebración por una ciudad a la que se ama.

    Voy a escuchar de nuevo Beirut y el resto del Cd: Diagnóstico... excelente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Laura.
      Este tema, para mí maravilloso, es una queja que se va dulcificando hasta convertirse en un grito de esperanza y de júbilo.
      Yo ya llevo unas cuantas escuchas encima.

      Eliminar
  2. te invito a que te acerques a otra visión, de la musica, la guerra... con la escena impro de beirut, algo mas cruda
    http://www.universosparalelos.org/oromolido/pdf/art19.pdf

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He visto con mucho interés el enlace y no me extraña que ocurran esas cosas en lugares insospechadas. La presión política y social, mal que nos pese, es un aliciente para la creatividad.

      Eliminar
  3. Una belleza en letras y música, Beirut.
    Hasta el minuto 8, una caricia que llora, del 8 al 10 ¡¡explota!! después... solo acaricia.

    Mis mejores 11 minutos de hoy, muchas gracias.

    Un beso grande, sin tristeza...me voy un poco triste, pero tristeza de la rica, no te preocupes ;))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Has descrito de forma muy expresiva, María. Tal cual lo veo yo.
      Han pasado 6 días, espero que desde entonces haya habido muchos más momentos agradables.
      Besos

      Eliminar
  4. Me he quedado patidifuso. El poema es una joya, muy personal, al margen de casi todo lo que he leido. Y en cuanto al trompetista... si al principio me resultó extraña la asociación Beirut (Asia Menor, toda Asia ya puestos) con el sonido de la trompeta, por esos clichés que se crea uno sin la menor base real para crearlos, tengo que reconocer que la experiencia ha sido fantástica. Y ese suave crescendo que lleva a la explosión sónica del minuto 8 y pico, un shock total. Inesperado. Sorprendente. No hay nada en el rock actual a la altura de esa ráfaga de poderío.

    Es admirable la cantidad de matices que consiguen el señor Maalouf y su grupo: como siga así, tenemos a otro Gillespie. Libanés. Todavía me cuesta digerirlo.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A fuer de ser sinceros no es extraño que suenen las trompetas en aquellos lares, no anda tan lejos Jericó. El padre de Ibrahim, Nassim, es un aclamado trompetista y la familia entera pertenece a la élite cristiana del Líbano.
      Es más versátil que Gillespie, pasa indistintamente de la música clásica a la árabe o al jazz sin problemas. Su eclecticismo lo acerca quizás a Wynton Marsalis joven, antes de que éste se convertiera en un funcionario de la ortodoxia del jazz.
      Me alegro mucho que te haya gustado, valoro enormemente tu opinión musical.

      Eliminar
  5. Impresionante trompeta. En algún momento le sentí dejos de aranjuez. Triste panorama de la antes llamada Suiza de arabia. Poema profundo. Dejo este texto más sencillo del poeta libanés Khalil Gibran, de su libro El Loco (1918)

    LA GUERRA

    Una noche, hubo fiesta en palacio, y un hombre llegó a postrarse ante el príncipe; todos los invitados se quedaron mirando al recién llegado, y vieron que le faltaba un ojo, y que la cuenca vacía sangraba. Y el príncipe le preguntó a aquel hombre:
    -¿Qué te ha sucedido?
    - ¡Oh príncipe! -respondió el hombre-, mi profesión es ser ladrón, y esta noche, como no hay luna, fui a robar la tienda del cambista, pero mientras subía y entraba por la ventana cometí un error, y entré en la tienda del tejedor, y en la oscuridad tropecé con el telar del tejedor, y perdí un ojo. Y ahora, ¡oh príncipe! suplico justicia contra el tejedor.

    El príncipe mandó traer al tejedor y, al llegar éste al palacio, el soberano decretó que le vaciaran un ojo.
    - ¡Oh príncipe! -dijo el tejedor-, el decreto es justo. No me quejo de que me hayan sacado un ojo. Sin embargo, ¡ay de mí!, necesitaba yo los dos ojos para ver los dos lados de la tela que hago. Pero tengo un vecino de oficio zapatero, que tiene los dos ojos sanos, y en su trabajo no necesita los dos ojos...

    El príncipe entonces, envió por el zapatero. Y éste acudió, y le sacaron un ojo.
    ¡Y se hizo justicia!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay muchas músicias mezcladas en ese tema y también muchas emociones.
      Grande Gibran. Siempre grande. Era un escritor que te ayudaba a vivir, aunque ese cuento no sea el colmo del optimismo.
      Saludos

      Eliminar
  6. Un hermoso poema ya un trompetista muy bueno a quien no conocía, ambos son increíbles, conmueven tocan el alma, por lo menos así me ha parecido a mi.
    Saludos Dr. KRAPP.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Conmover eso es lo que más valoro de los grandes artistas. Trascender la pura estética y dar un paso más allá.
      Saludos, Héctor.

      Eliminar
  7. ¡¡que maravilla!! siento las lagrimas metálicas de la trompeta, la impotencia del músico, ¡¡grande la música!! situada en contexto no recuerda que a veces sobran las palabras.
    ¿que más añadir?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es difícil describir lo que la música puede hacer con nosotros.
      Sentir las lágrimas metálicas de la trompeta es algo que muchos han intentado pero no todos han conseguido. Es curioso que un instrumento nacido para la fanfarria, la épica y las grandes celebraciones se haya convertido con el tiempo en uno de los más poderosos a la hora de perforar nuestra intimidad más profunda.

      Eliminar

Neboeiro de etiquetas