2 jun. 2013

El poder curativo de los Buckley


Es demasiado tentador cebarse en la tragedia de los Buckley y olvidarnos de sus inmensas cualidades musicales que en su caso son, por encima de todo, portentosas cualidades vocales. Sería muy injusto y nos perderíamos lo realmente primordial: sus canciones son curativas.  
Si os falta información, teneis estos enlaces en la Wikipedia don podréis conocer algunos datos de la vida de padre e hijo, Tim y Jeff Buckley, y de su destino fatal y caprichoso. La verdad es que hoy no me apetece mucho entrar en determinados detalles.
 

Aquel joven y romántico cantante folk, Timothy Charles Buckley III,  quería ser algo más que un mero juglar atractivo y contestario. Era un tipo inquieto que deseaba seguir avanzando pero se olvidó de colocar la red debajo. Su complaciente audiencia no le perdonó la publicación de tres álbumes -Blue Afternoon (1969), Lorca y Starsailor (1970)- en que su maravillosa voz desdeñaba las melodías hippies sesenteras y se internaba en los laberintos vocales de los cantos tribales y el jazz.  Tuvo que dejar la música y en su últimos años, antes de su súbita muerte en 1975, intentó recuperar el territorio perdido sin demasiado éxito. Éste es el último tema de Starsailor.
La carrera discográfica de Jeff Buckley es más reducida que la de su padre. En vida publicó un álbum, Grace, donde estaba su tremebunda y ya eterna versión del Hallelujah de Leonard Cohen, y la mala suerte hizo que muriera ahogado justo en el día en que había llegado a los estudios para grabar el segundo. Queda para la posteridad las grabaciones de su primera actuación pública en Nueva York -de donde está extraída su versión de Once I Was- un homenaje a su padre del que comentó: "No era ni trabajo, ni mi vida, pero me molesto no haber estado en su funeral y no haber nunca hablado con él". Junto a ella otras grabaciones en vivo como la que hizo con su grupo en el club Sin-é o la que consideraba su mejor actuación pública, la que realizó en la sala Olympia de París. Dejemos atrás a padre e hijo que seguro tienen muchas cosas que contarse ya que no se conocieron en vida. Démosles un último y creo que merecido adiós.

19 comentarios:

  1. Tengo que reconocer que nunca he sido muy fan de los Buckley -ya sabe, el asunto de las empatías- pero el padre, especialmente en sus primeros tiempos, fue uno de los cantautores más originales de su tiempo. Sobre todo porque, dejando aparte su portentosa voz, fue de los pocos que se internó en una gran variedad de estilos, no solamente en cantar por cantar: le gustaba investigar, y al menos sus dos primeros discos son magistrales.

    El hijo heredó ese portento vocal, pero no su altura como compositor. De todos modos, ya nos gustaría que hoy hubiese dos o tres Buckleys; bueno, y Dylans, y Cohens, y...

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    1. A mi me gustan más esos tres, los primeros son más convencionales dentro de la línea folk del momento. El asumió un riesgo y perdió la partida. En los 60, a pesar del rollito hippioso de las flores, había mucho purista inquisitorial.
      El hijo tampoco tiempo de demostrar lo que valía. Bien se nota que es más zeppeliano que otra cosa. Plant y Page deberían estar contentos.

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  2. Tengo que reconocer que los he escuchado poco, cuando he empezado a leerte me ha costado recordarlos... Padre e hijo cantan muy bien y no se conformaron con repetir el camino trillado, quizás por eso tuvieron dificultades para triunfar de una manera más clara.

    Precioso ese Last Goodbye.

    ¿Tienes el síndrome del lunes o son motivos mayores?

    Ojalá tengas una excelente semana!!

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    1. El hijo triunfó en vida con esa versión casi canónica del tema de Cohen pero poco después se ahogó. Siendo su vida más corta, padre tuvo una carrera mucho más larga que el hijo.
      Llegas a un tema porque lees algo o por pura casualidad y luego te enganchas a la historia. Así confecciono las entradas. En el otro blog si que me dejo llevar más por la inmediatez y al emotividad.
      Gracias por tus deseos, Espero que hayas tenido una buena semana y que lo mejor esté por llegar.

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  3. Uyy... estupenda esa Once I Was... perdón, pero es que me llevo las canciones y las voy escuchando... en fin, espero no volver a cada canción que escuche...

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    1. Vuelve cuantas veces quieras y comenta lo que quieras y cuando te apetezca. No hay problema.

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  4. No los conocía. Se escucha mucha tristeza en la voz del joven, y la viola suena por cierto soberbia en Song to the Siren. Siento que ese lamento en parte se exorciza en su Last Goodbye.

    Por estos días tampoco estoy de ánimo para andar indagando en vidas prometedoras que se truncan antes de tiempo, aunque algunos tienen ese sino marcado, y tal vez la vida sea sabia en llevarlos a su tiempo, o ellos mismos lo prefieran y hasta elijan así porque es su tiempo de morir y no el de los demás...

    Muy curativo, por cierto.

    Gracias por seguir enseñándome siempre!!!

    Un beso, amigo Krapp!

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  5. Yo también pienso que la música es curativa, muchísimo más allá de lo que te hace disfrutar, cura... ya lo creo!. Mis mejores médicos son ella y el mar.. de hecho a los otros, ni los piso:-)

    Al padre no lo conocía, de hecho me acabo de enterar al leerte que fue músico ( muy bonita la canción de la sirena, aunque esta por favor, no te la pongas si estás bajo, se deshace en melancolía ) ni siquiera sabía que como el hijo hubiera tenido un trágico final, sí jo! vaya familia! pobre mujer y madre de los dos.

    Al hijo sin embargo buuufff de mis favoritos, pero más allá de como cantante, la verdad es que el virtuosismo de su voz nunca lo he podido apreciar, siempre canta muy bajito ( al menos las que a mi me gustan) como guitarrista.

    Fue muy bueno tanto con la acústica como con la eléctrica. Ahora no puedo ( lo he intentado pero no lo encuentro) si tengo un ratito te busco mi favorita con un guitarreo increíble, aunque han quitado muchísimo vídeos de él de Youtube... a ver si se ha salvado.

    .. A ver si nos salvamos todos, que escuche alguien ese aleluya precioso de Cohen... tú, cúrate ¿vale? ya sé que estás en ello.


    Muuchos, muchos besos Dr.

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    1. Sí, la música es curativa aunque hay dolencias que requieren un tratamiento más intensivo.
      Al padre se lo llevó antes la vorágine del tiempo cuando se llevo a tantos de su generación que querían vivir de prisa. Jeff tuvo un padre adoptivo durante toda su vida y no conoció al natural. Tan siquiera sé si éste llego a reconocerlo como hijo propio.
      Gracias por tus buenos deseos hacia mí.
      Muchos besos

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  6. Lo he encontrado. Verás que maravilla.
    Te la dejo en versión ELÉCTRICA y ACÚSTICA

    Además aquí mira por donde se aprecia su increíble voz (sobre todo en la versión acústica) aunque a mi no me importa que hiciera cuatro octavas, siempre me ha sonado como la trompeta de Miles Davis, como un llanto tímido y precioso.


    Ojalá te guste y te siga curando;-)
    Muaaakks!!

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    1. Son versiones fantásticas y casi no sé con cual quedarme. Quizás un poco más con la acústica. En las dos la voz te va penetrando desde abajo a arriba. Es su característica principal como vocalista.
      Muchas gracias de nuevo.
      Besos

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  7. Tim tenía una voz increíble y cantaba con sentimiento y elocuencia. Me gusta mucho una versión eléctrica de "Dolphins" que hay en youtube y alguna vez colgué en mi blog. Acá va:

    http://elantojodehermes.blogspot.com.ar/2010/10/tim-buckley-dolphins.html

    Saludos!

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    1. Impresionante la versión de "Dolphins" que no es un tema que me guste excesivamente en si mismo pero ahí demuestra sus portentosas cualidades.
      Gracias, Hermes.
      Saludos

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  8. Buen músico y buen cantante, poseedor de una voz increíblemente bella y profundamente sentimental.
    Saludos

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    1. Los dos son muy buenos y aunque parejos, Tim, el padre, tiraba más hacia la experimentación y Jeff, el hijo, hoy más famoso, hacia un estilo más convencional.
      Saludos

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  9. Hola Doc. ¿Cómo seguimos?. Espero que mejorando. Comparto 99% lo comentado por Héctor. Aunque nunca lo escucharas y vieras antes, se siente genuíno.

    Saludos.

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    1. Sigo en el bucle, Armando. Para mí son genuinos los dos aunque les separen treinta años de música. Está claro que para Jeff su padre era un modelo. Es triste pensar que las vidas se truncaran de una forma tan tremenda e injusta.
      Saludos

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  10. Nunca he dudado de que existan canciones y músicas curativas...

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  11. Sin duda las hay y sin duda las habrá. Ellas nos salvan.

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