24 nov. 2010

Vida fácil



El tercer banquero más grande de Estados Unidos, J. B. Wall, ciego de furia por los dispendios económicos de su familia lanza por la terraza el abrigo de marta cibelina que su mujer acaba de comprar sin su consentimiento. Desde entonces, nada volverá a ser como antes.



Easy Living es una de esas maravillosas comedias locas (screwball comedies) que ayudaron a aliviaron la angustia ciudadana en los duros tiempos de la Gran Depresión. Fue dirigida en 1937 por Mitchell Leisen, un director “más preocupado por la puesta de escena y el vestuario que por las historias”, Billy Wilder dixit, pero que supo rodearse de los guionistas más mordaces del momento, como el propio Billy o en este caso, Preston Sturges, a pocos años de empezar su corrosiva carrera como director.



El tema con el mismo título, fue compuesto para la película por dos músicos que trabajaban para la Paramount: Ralph Rainger y Leo Robin. Es la única pieza que se escucha en el film pero su impacto fue tan extraordinario que se convirtió en uno de esos standards exquisitos que jalonan la música de jazz y sus afluentes. 
La primera versión que ha sonado es la más conocida: la de Billie Holiday. La segunda con ese toque mágico y alaaaaaargaaaaadooooo para las baladas está cantada por Sarah Vaughan. La tercera, por la que tengo verdadera devoción, es ésta del siempre genial Clifford Brown.



Por último una interpretación de 1975 a cargo de un cuarteto de estrellas: Dexter Gordon, Teté Montoliu, Niels-Henning Ørsted Pedersen y Billy Higgins en un espacio que ya está en la  leyenda: el Jazzhus Montmartre de Copenhague. Casi nada.

16 nov. 2010

Sensación de felicidad


Lo siento, soy un sentimental. Escuchar el que es mi tema vocal favorito desde hace muchos años, interpretado de forma tan conmovedora, genera en mi una especie de placentera y casi bobalicona sensación de felicidad.
Aquí os dejo primero la tremebunda versión en directo del propio Sam Cooke
en el Harlem Square Club, pocos meses antes de su asesinato.


La segunda es de Mr. Van Morrison en un ya lejano 1973. Cuando se trata del viejo león poco más se puede decir.

La tercera me parece espeluznantemente hermosa. La protagoniza Roger Ridley uno de esos músicos callejeros activo en ese fantástico proyecto musical llamado Playing for Chance. Toda una hermosa coreografía infantil le acompaña.

Como colofón, la versión de Roy Hargrove, uno de esos momentos catárticos que el trompetista suele permitirse en cada uno de sus conciertos y que deja boquiabiertos y con el cascarón roto a los que tienen la fortuna de haber estado allí. Le acompaña el cantante Raphael Saadiq.

10 nov. 2010

El hombre de las tres erres

En su célebre y patética autobiografía, Lady sings the blues, Billie Holiday se lamenta de que Jimmy Davis se marchase para Europa antes de que pudiese grabar Lover Man, el tema que había escrito para ella. A Billie le molestaba que Roger "Ram" Ramirez, el autor de la música, se llevase todos los honores por componer esa joya deslumbrante.



Ram Ramírez era un hombre afable y no se mostró particularmente agraviado por las afirmaciones de Ladyday en su libro. 

"Tiene el corazón de una niña" afirmó en una entrevista.
Quizás fuese pura cortesía latina tras la que se puede agazapar sin problema el enfado de un hombre al que cuestionan la autoría de la creación más importante de su vida.  

Todo los datos indican que la idea original del tema procedía de Ram y que la letra fue escrita por Davis siguiendo sus directrices. El tercer coautor, Jimmy Sherman, aparece como tal por su amistad con el músico puertorriqueño sin que se pueda afirmar que tomó parte en la composición.
Los derechos de Lover Man fueron registrados en 1941, siendo grabada por primera vez por el sexteto de Eddie Heywood. Tres años más tarde saldría al mercado la versión de  Billie Holiday.

Otra composición de Ram Ramírez es este dinámico B-Flat Blooze, aquí interpretado por su propio trío:



A la muerte de su madre y con tan solo 7 años, Juan Rogelio Ramírez  se fue a vivir a Nueva York. Era 1920. Creció y se educó en Harlem en contacto con la comunidad musical afroamericana. Aprendió a tocar el piano y tuvo diversas experiencias musicales a lo largo de los años 30. La Guerra Mundial le pilla en una gira orquestal por Europa y al volver a su país tiene la oportunidad de tocar con Ella Fitzgerald, Charlie Barnet y John Kirby. Antes de formar su propio trío a finales de los 40, llega a compartir escenario con un adolescente Miles Davis en la orquesta de su viejo compañero de aventuras musicales, Sid Catlett. En 1953 queda extasiado por las aportaciones del órgano Hammond y decide dedicarse con ahínco a este instrumento convirtiéndose en un formidable instrumentista. Realiza alguna gira por Europa pero prefiere hasta su muerte el ambiente íntimo de las pequeñas salas neoyorquinas.



Ram no era un hombre especialmente ambicioso. Era feliz tocando para pocos y muy poco amigo de grabaciones en estudio. Los que lo oyeron en directo dicen que sus enormes capacidades musicales nunca tuvieron una adecuada proyección en los pocos discos que realizó bajo su nombre. Quizás por desidia.
El hombre que creo ese imborrable obra maestra, Lover Man, falleció prácticamente en el semianonimato en 1994 dejando detrás un pequeño racimo de temas de composición propia y hermosas versiones como esta elegante I'll Remember April.


4 nov. 2010

8 minutos y 20 segundos para la cumbre

Algunos deportistas alcanzan la gloria en pocos segundos. Otros requieren más tiempo. Les McCann necesitó 8 minutos y 20 segundos para llegar a la cumbre aunque él no era atleta.
Era el 21 de junio de 1969 y se quería cerrar el plácido festival de jazz de Montreux con una jam sesión improvisada. Un lugar privilegiado, al lado mismo del majestuoso Lago Leman, con un público entusiasta y con ganas de entregarse a la música. El grupo que subió al escenario estaba encabezado por un pianista y cantante de relativo prestigio. Les McCann era un hombre, sigue siéndolo, de genuinas raíces jazzísticas pero que gusta de beber en otras fuentes musicales: el blues, el soul, el funk. Pertenece a esa raza de músicos que se impregnan de los sonidos que están naciendo en la calle. Cannonball Adderley podría ser su modelo, aunque Lee en su momento rechazó la oferta de tocar en su grupo. Siendo fiel a la calle también era un firme defensor de los derechos que se reivindicaban en ellas a finales de los 60: la lucha contra la discriminación racial y contra la guerra del Vietnam en primer lugar.
Aquellos músicos que empezaron a actuar en la noche suiza apenas se conocían. No habían ensayado antes. Benny Bailey, el trompeta, reconocía que no sabía lo que iban a tocar. Por su parte Eddie Harris, el saxofonista, decía que tenía que mirar a Lee McCann para saber cuando tenía que cambiar de acordes. 

La actuación fue recogida en un disco, Swiss Movement, ue pasa por ser una de las grabaciones de jazz en directo más legendarias de todos los tiempos.
El primer tema, Compared to What, es una composición de Gene McDaniels que había aparecido en el primer disco de una joven cantante descubierta por el propio Lee en un club de Washington: Roberta Flack. Cantando la pieza, McCann se permite algunas licencias con respecto a la letra original e incluso acentúa la crítica feroz a lo que está pasando en Extremo Oriente. La música, comienza con un homenaje al entonces popular Age of Aquarius de la ópera-rock Hair. Luego todo es vibración, intensidad, calor y culmina en una apoteósica resolución final. 

8 minutos y 20 segundos para encumbrar una carrera pero también para encadenarla para siempre a un tiempo mínimo, preciso e irrepetible. 
¿Merecerá la pena? 

Neboeiro de etiquetas