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20 abr 2015

Peter Gunn: cuestión de buenos principios

Todo empezó en 1958.
Un joven director de 36 años lanza en la NBC una serie con detective privado para competir con otras series con detective privado o de ambientación criminal que triunfaban en aquel momento. Era necesario un compositor que crease una entrada musical corta, poderosa y que atrajera al público a la historia en un momento en que la sintonía era una marca de fábrica ante un modelo de ficción televisiva muy homogéneo.
La elección tuvo su lógica. Escogió al tipo que había puesto la música a aquel principio genial de Sed de Mal (Touch of Evil), dirigida en el mismo año por el siempre genial, Orson Welles.

 
De esa manera la intro de Peter Gunn fue el primer encuentro artístico entre Blake Edwards y Henry Mancini. Luego llegarían: Desayuno con diamantes, Días de vino y rosas, La Pantera Rosa...y hasta 28 colaboraciones más en 35 años.
Este es el comienzo de su primer capítulo:

 
Aquel comienzo tan poderoso no pasó desapercibida para Duan Eddy, una estrella emergente del rock instrumental, que sacó su propia versión guitarrera en su disco de 1959, Especially for You. Fue un hit mundial y el inicio de la historia de un standard incombustible y eterno. Volvería a repetir éxito Duane Eddy, en 1986, cuando regrabó el tema acompañado de un grupo puntero del nuevo techno de los 80, Art of Noise.
El viejo tema del naciente rock and roll se convierte así en argumento sonoro para las pistas de baile.
Duane Eddy ha sido un referente para todos los grandes guitarras del pop-rock y por tanto cabía esperar que ellos llevasen a su propio territorio el legendario tema de Henry Mancini. Ese es el caso del malogrado Rory Gallagher en esta actuación en directo de 1982.


No solo de feroces guitarreros se nutre Peter Gunn. La "divina" Sarah Vaughan en su constante empeño de llevar las músicas más diversas a sus portentosas cuerdas vocales, realizó en 1965 una cortisima version cantada de Peter Gunn.


También la versión del músico y productor brasileño Eumir Deodato se apartó del estilo original del tema llevándola a un territorio funky en plena era disco.

No había pasado ni una año de la grabación anterior, cuando uno de los grupos más despreciados y al mismo tiempo, más envidiados de la música pop/rock, realizó su propia interpretación del tema. Del funkie bailongo y verbenero al rock sinfónico más fundamentalista. Pongámonos solemnes porque llegan...

Quizás nada de lo escrito hubiera tenido mayor trascendencia si no fuera por dos tipos gamberros que amenizaban las noches del sábado del televisión americana y que decidieron hacer un grupo con los mejores músicos de estudio que tenía aquel país y por lo tanto con gente como Steve Cropper, Donald "Duck" Dunn - compañeros en Booker T y los MGs - Tom Malone, Alan Rubin, Lou Marini, Matt Murphy etc...El disco, con la interpretación de Peter Gunn dentro, salió en 1978 y la exitosa película de John Landis es de 1980. Tras la muerte de John Belushi, The Blues Brothers incorporó a nuevos cantantes siguió funcionando con cierta regularidad hasta prácticamente hoy mismo. Cuestión de buenos principios

17 dic 2010

Nos seguimos viendo, Blake

Blake Edwards ha muerto y no dejamos de sentirnos como ese individuo resacoso con ínfulas de escritor que intenta dar un vuelco a su humillante vida de gigoló. Apenas unas líneas insatisfactorias en una máquina de escribir y suena una canción. Una de las más maravillosas canciones que haya sonado jamás en una pantalla de cine. Abre su ventana y la ve y al mirarla todos nos enamoramos de ella. Diosa moderna que ha forjado nuestros más bellos ideales.



No podemos dejar de recordar a aquella pareja predestinada a ser feliz en un futuro que se presentía prometedor y cristalino. Pero todo se vuelve negro, el envés que todo anhelo de felicidad conlleva, en forma de sobrecargadas dosis de alcohol. Se rompe el idilio y un escalofrío nos recorre por dentro en un final amargo y sin remisión.



Y como no recordar esta canción tan sesentera interpretada por la poderosa Fran Jeffries en la primera versión de la Pantera Rosa esa vuelta de tuerca, ácida y sarcástica, a tanta historia de infalibles detectives.



Aquí el bienintencionado Hrundi V.Bakshi busca integrarse en los nuevos ritmos pero necesita una mejor comprensión de ciertas normas básicas de la nueva modernidad. Un pulpo hindú en un garaje, como nos ha pasado a todos nosotros alguna vez.



Y como final, una divertida versión del célebre You and Me, en la película con la que Blake  logró demostrar la gran versatilidad dramática de su mujer, Julie Andrews fuera  de sus roles habituales. Aquí Julie está acompañada por un extraordinario Robert Preston. Todos estos temas fueron creados o aderezados por eso genio imprescindible y primordial llamado Henry Mancini.

6 feb 2010

100 años más con Johnny Mercer

Este es el comienzo de esa gran película de Clint Eastwood titulada Medianoche en el Jardín del Bien y el Mal a su vez basada en la novela de John Berendt del mismo título. Canta k.d. lang -la cantante que quiere que se escriba su nombre en minúsculas- y el tema es Skylark:



La historia de Berendt está inspirada en un crimen
ocurrido en Mercer House en 1981, la mansión que mandó construir en la aristocrática ciudad de Savannah el  que luego sería general confederado Hugh Weedon Mercer. Su bisnieto, cuya lápida se ve en las imágenes, es el letrista de éste y de otros mil quinientos temas que iluminan la mejor época de la canción clásica norteamericana.
Johnny Mercer hubiera cumplido 100 años el pasado noviembre.
Su infancia y primera juventud  fue un territorio de lujos y confort, ya que su familia era la de más solera en la ya de por si aristocrática Savannah. 
Estaba destinado a hacer una carrera universitaria y dedicarse luego a los negocios como su padre, pero la quiebra de éste cambió los planes. Desde siempre se había sentido atraído por el mundo musical y aunque se sentía incapaz de leer una simple partitura, poseía una buena voz y sabía hacer letras con cierta soltura. Finalmente, cansado de ayudar a la maltrecha economía familiar, decidió probar fortuna en Nueva York.



Cuando le pilló el crack, estaba buscándose la vida en la Gran Manzana. Había sido contratado como cantante por la orquesta de Paul Whiteman y a veces hasta conseguía editar alguna que otra canción pero su vida estaba instalada en la precariedad. En 1932 conoció al compositor
Hoagy Carmichael y su suerte empezó a mejorar. En 1935 sabiendo de su talento es llamado a Hollywood por Bing Crosby, convirtiéndose al poco en el compositor de letras muy solicitado. De aquella época es su primera nominación a los oscars, Jeepers Creepers, famoso en la interpretación del maestro Louis Armstrong:



En 1939 tiene su primer número 1 al escribir la letra para una melodía de Ziggy Elman, trompetista habitual de Benny Goodman. El título es el que está incorporado a su lápida en el Cementerio Bonaventure de su ciudad natal:



Volvió a Nueva York colaborando con la orquesta de Benny Goodman y obtuvo múltiples éxitos en la radio musical lo que le permitió meterse en negocios y fundar con otros socios la célebre discográfica Capitol Records. Le dio tiempo su incansable laboriosidad para tener un idilio clandestino con Judy Garland y expresar sus sentimientos hacia la joven actriz en la memorable I Remember You. Más tarde, su encuentro con Harold Arlen fue providencial; encontrando en el compositor al hombre que mejor podía desarrollar su inagotable lirismo romántico, irónico y nunca empalagoso. El tema que los unió es uno de los más grandes blues orquestales de todos los tiempos, interpretado en miles de ocasiones por cientos de intérpretes. Esta es la divertida versión de Cab Calloway sus muchachos:



Su primer Oscar es de 1946 por una canción cantada por su musa, Judy Garland y titulada On the Atchison, Topeka and the Santa Fe. El segundo, una composición de su amigo Hoagy Carmichael, se le otorga en 1951 con In The Cool, Cool, Cool of the Evening. Su fama por entonces era tan arrolladora que se le ofrece poner letra a temas que ya habían alcanzado fama universal en sus versiones propiamente instrumentales. Es el caso de Laura, Satin Doll o esa inmortal Autuum Leaves traducción inglesa del tema de Jacques Prevert.
Sus dos últimos Oscars con la colaboración de Henry Mancini fueron sin duda mucho más memorables: Desayuno con diamantes (1961) y Días de vino y rosas (1964). Pero otros temas casi siempre de origen cinematográfico lo mantuvieron en popularidad durante toda aquella época. Entre ellos Charada o éste que consagró definitivamente a Tony Bennett:

Los 70, hasta su muerte en 1976, fueron años de reconocimiento en todos los ámbitos para aquel chico bien, que a pesar de su gloriosa carrera, siempre consideró que uno de sus mayores logros había sido poder pagar todas las deudas que había contraído su familia en su lejana juventud.

Y la actuación estelar de:

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