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18 feb 2015

El desafío de Smile

Empecemos por un final:

El final de Tiempos Modernos (1936). La película en la que el Gran Mimo lanza su último desafío frente a las coacciones de la vida contemporánea. Casi 10 años postulando el silencio en sus películas para que se acabe filtrando, casi de tapadillo, en sus escenas mordaces y en este final musical tan romántico y meloso con la que concluye todo. Ya nada será igual para Charles Chaplin.
18 años más tarde, en 1954, John Turner y Geoffrey Parsons, titulan la canción, Smile, y le ponen una letra. En los terciopelos de Nat King Cole la canción alcanza el top 10 de la lista de éxitos de ese año.

Terreno peligroso el de Smile por nacer en un territorio al borde de la ñoñería y el sentimentalismo pertinaz, allí donde el genio del bigotito se movía a las maravillas como buen acróbata, pero donde cualquier otro podía caerse con todo el equipo. Nat King Cole lo evita, según mi parecer.

¿Y el resto? Todo depende de la actitud musical de cada cual ante una canción tan expuesta. Renunciemos al juicio y vayamos a algún caso.
Está es la interpretación canónica de Michael Jackson en su disco de 1995. Recordemos que siendo la canción favorita de Michaella cantó su hermano Jermaine en el funeral del cantante.
Elvis Costello se permite ciertas variaciones en  su disco del 2001 Cruel Smile donde la interpreta dos veces. Una en plan balada, más fiel al original,  y otra más heterodoxa con un toque orquestal de fondo.

 
Y hasta el apodado Mano Lenta metió la idem  a esta canción en muchos directos, como en éste de 1974.

Vayamos a aquellos para los que Smile es una excusa para trazar otros rumbos. Ese es el caso de Dexter Gordon y esta interpretación de 1961 junto a Kenny Drue, Paul Chambers y Philly Joe Jones.

  
Otro caso es el de Kenny Dorham, el gran trompetista, en el álbum Matador de 1962 con Jackie McLean y Bobby Timmons entre otros.

Por último, una versión de Bireli Legrene, la gran estrella del jazz manouche en un directo en el Festival de Marciac.

Es curioso que una melodía tan aparentemente trivial tenga esa contundencia, esa capacidad de impacto y esa necesidad de ser desafiada por músicos y cantantes de distinta índole y condición.
¿Qué ocurre con Smile?

Y la actuación estelar de:

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