En el mundo de las palabras algunas nacen bendecidas desde la cuna. Pongamos el caso de la expresión inglesa Flamingo que como sabéis designa a una hermosa ave zancuda. Una palabra bella que sirve para designar entre otras a una ciudad en Florida, a un supervillano enemigo de Batman o a un Capitán infantil defensor de las buenas causas en dibujos animados. También es un legendario casino y hotel en Las Vegas donde el rey Elvis rodó esta escena:
En el campo musical, que es lo propio en este blog, hay que remontarse al año 1940 e imaginarse a un joven rumano ansioso por entregarle una partitura al gran Duke Ellington que actúa esa noche en Filadelfia. Casualmente el cantante Herb Jeffries pasa por allí y Ted Grouya, en su balbuciente inglés, logra entregarle el tema que ha escrito. Herb se lo guarda en el bolsillo y se lo enseña a Billy Strayhorn que lo toca en el piano del camerino. Duke está por allí, lo escucha y le pide a Edmund Anderson que haga algunas variación a la letra antes de grabarla a finales de ese mismo año. Será el gran hit de la orquesta en 1941, pero el novel compositor se sintió molesto por los cambios efectuados en su composición. Solo el éxito alcanzado logrará aplacarle.
Flamingo es uno de los temas favoritos de Ellington que lo consideró clave en la renovación de la antes acaramelada orquestación de los temas vocales.
El fenomenal y rumboso saxo alto Earl Bostic, al que John Coltrane consideraba su maestro, renovó la popularidad del tema llevándola al número 1 de las listas de rhythm and blues en 1951.
The Flamingos fue uno de los más excitantes grupos de Doo wop -o Dudúa como prefiráis- en la segunda mitad de la década de los 50. El conjunto obtuvo su máxima popularidad en 1959 con un viejo tema que el actor Dick Powell ya había cantado en un film de 1934 y que con posterioridad fuera interpretado por gente de la talla de Al Jolson, Peggy Lee o Doris Day. Es indudable que la versión de The Flamingos, siendo más tardía, ha quedado como la más clásica de I Only Have Eyes for You.
Entre los más ilustres representantes de lo que se denominó la "invasión británica" ocupa un lugar especial el grupo de un teclista de jazz huido de su Sudáfrica natal en desacuerdo con la política del apartheid. En el Reino Unido formó un dúo con Mike Hugh que luego se convertiría en un grupo que terminó llevando su propio nombre, Manfred Mann. En sus años pop, luego volvería al jazz, tuvo un éxito extraordinario con la canción de una bella mujer al que todos los chicos del barrio comparaban por su belleza con un bonito flamenco.
audrey chen
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audrey chen, voc y electrónica. (the philosopher).
jazz a luz. luz st sauveur. 13 julio 2024.
Hace 3 horas
