Muchos piensan que las querencias del blues con el Maligno, se gestaron en aquella famosa encrucijada donde Robert Johnson vendió su alma a cambio de convertirse en la más portentosa leyenda de lo que desde entonces se llamaría la “música del diablo”. (Ver entrada)
No es cierto, en la década anterior al menos dos cantantes de lo que se ha dado llamar Blues clásico, introducen a su Satánica Majestad en dos temas. Clara Smith es muy explicita al respecto cuando graba en 1924, Done Sold My Soul to the Devil (And My Heart's Done Turned to Stone) y la maravillosa e irrepetible Bessie Smith nos regala poco tiempo después este magistral Devil's Gonne Git You.
Es cierto que en muchos casos se trata de un diablo circunstancial, nacido del desengaño amoroso. Puede ser tu propio amante al que le descubres cierto olor a azufre, puede ser un jefe o un capataz que te abruma con su autoritarismo y brutalidad o puede ser el individuo al que quieres enviar a aquellos que te han hecho daño. Robert Johnson es más directo y su cercanía a Satán le permite tratarlo con amistosa familiaridad (Ver entrada)
El problema básico de aquellos hombres y mujeres de blues era ese espiritu religioso con el que vivían cada momento de su vida. La religiosidad negra nacida en el horripilante entorno de la esclavitud, tenía cierto tono apocalítico, era maniquea y estaba exenta de matices. O llevabas una vida cristiana, como Dios manda, o te condenabas a la mala vida y por tanto te convertías en discípulo del diablo. Los primeros tenian los espirituales y el gospel. Los segundos el blues. Por eso no es raro encontrar en los viejos tiempos a aquellos grandes bluesmen que en un momento dado deciden renegar de su música "pecaminosa" y acabar convertidos en propagandistas de la fe y la música espiritual. Son House, al que dediqué una entrada hace un tiempo, es un vivo ejemplo de ellos.
Pero vayamos a otros no tan conocidos y que también han coqueteado con el Señor de las Tinieblas. Es el caso de Lonnie Johnson, pionero de la guitarra en el género y antiguo miembro de los Hot Five de Louis Amstrong, que en 1938 graba su Devil's Got the Blues.
Otis Spann, por su parte, pertenece a una generación bastante posterior ya que su carrera gira alrededor de la compañia Chess de Chicago convirtiéndose en uno de los referente pianísticos de aquella generación que tenía a Muddy Waters como sumo hacedor. Acompaño a éste hasta 1968 y luego comenzó su carrera en solitario. De la década anterior es su arrollador Must Have Been the Devil.
James Cotton es uno de los más grandes armonicistas del blues y como Otis Spann antiguo componente del grupo de Moody Waters.
En este Dealing with the Devil, uno no sabe si admirar más la fuerza y patetismo que se traspasa de su voz ronca o la brillante nitidez de su instrumento.
Para terminar un jazzman de lujo tocando un viejo tema de blues. El título no admite segundas interpretaciones: Devil's Blues. Se trata de Charles Mingus en su disco del 1974, Changes One. El que canta es el saxo tenor del grupo, George Adams y con el feroz contrabajista también está su inseparable batería Danny Richmond, el trompetista Jack Walrath y el pianista Don Pullen.
kamilya jubran
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kamilya jubran, voz y oud. (nahoul duo).
jazz a oloron. des rives et des notes. oloron ste marie. 25 junio 2026.
Hace 5 horas
