Mostrando entradas con la etiqueta Bud Shank. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bud Shank. Mostrar todas las entradas

16 mar 2012

Cuando por fin sonó la flauta

Mal que les pese a los norteamericanos, Alberto Socarrás, un pionero de la música latina de formación clásica, fue el primer músico en tocar un solo de flauta en una grabación de jazz. Aquello ocurrió en 1927 y estaba acompañado por la Clarence Williams Band. Con loable empeño este flautista, clarinetista y director de orquesta dedicó el resto de su carrera a reivindicar a la flauta como un instrumento tan apto para el jazz como para los ritmos calientes del Caribe. Masabi es una grabación muy posterior realizada con su orquesta, la mítica Cubanacán.

Fue una dura empresa hacer competir a tan modesto y universal instrumento con los atronadores grupos que dominaron el jazz en gran parte de su historia. ¿Cómo puede competir la frágil flauta al lado de rivales tan poderosos rivales como trompetas, trombones, saxos o incluso su primo hermano, el clarinete? El hecho cierto es que ha habido muy pocos flautistas puros en la historia del jazz. En su mayor parte eran y son saxofonistas que en un momento dado necesitaron expresarse con el legendario instrumento.  Wayman Carver, fue uno de esos pocos como miembro de las orquestas de Benny Carter y Chick Webb en los años 30. En muchos libros incluso aparece como el primer solista de este instrumento en jazz. No es cierto su primera grabación es 5 años posterior a la de Socarrás

Con la excepción de Jerome Richardson la flauta apenas tuvo algún papel a lo largo de los años 40. Todo cambió a principios de los 50 y el instrumento empezó a alcanzar cierta proyección.. Dos motivos lo favorecieron: la mejora de los sistemas de sonido y audición y el desarrollo de un nuevo lirismo lejos de la agitación bop. El cool, con su actitud distendida, ligera, informal y al mismo tiempo intimista, siguiendo la senda que había desbrozado Lester Young,,coloca a la flauta en un lugar que antes no había conocido en la música popular del siglo XX. Frank Wess, un poderoso saxo fue el primero en abrir terreno desde la atalaya que suponía ser miembro de la famosísima orquesta de Count Basie.

Bud Shank llegó poco después desde el fecundo vivero de la orquesta de Stan Kenton. Habiendo sido un gran maestro del saxo alto,  encontró en la flauta una nueva forma de expresividad, tanto encabezando su propio quinteto como en sus intervenciones con otros grupos de la West Coast o en sus duetos con el óboe de Bob Cooper, otro saxofonista a la búsqueda de nuevos sonidos.

Buddy Collette llevaba detrás una larga carrera musical antes de incorporarse a la corriente musical de la Costa Oeste a través del grupo de Chico Hamilton. Su atrevimiento le llevo a crear incluso grupos de varios flautistas. Es el caso de su Collette's Swinging Shepherds donde estuvieron juntos aparte de él mismo, el citado Bud Shank, Paul Horn o Harry Klee


En 1956 hay un hecho importante para la flauta: la siempre parsimoniosa revista Downbeat, decide crear el premio al mejor flautista del año. Desde 1957 hasta 1970 un solo nombre encabezará las listas: Herbie Mann. Un flautista dedicado a su instrumento en exclusiva como el viejo Carver, pero además con la fórmula para llegar al gran público. Músico discutido y cuestionado, tachado de comercial y entregado a la fusión -fue un pionero de la Bossa Nova- antes de que ese término tuviera significación propia. Este fue quizás su tema más representativo.

Otro día volveremos a enflautarnos. Si así os parece, claro.

Y la actuación estelar de:

Archivo del blog