Han pasado las décadas y aquellas imágenes generadas en el viejo y dorado Hollywood, aquellas que emocionaron a nuestros padres o a nuestros abuelos, nos siguen impactando a nosotros a poco que tengamos la sensibilidad bien dispuesta. Lo curioso es que el séptimo arte que tiene como esencia definitoria el crear imágenes en movimiento nos ha ofrecido un repertorio de fotos fijas que persisten intactas al paso del tiempo.
La silueta taciturna de Chaplin, el perfil andrógino y gélido de Greta Garbo, la mirada abrumadora de Marlene Dietrich bajo la luz cenital, la virilidad casi obscena de Clark Gable, la elegancia inconmovible de Cary Grant y todo un largo etcétera que cada uno puede ampliar con sus propios gustos.
Tony Curtis intepretó un buen montón de películas después de los años 80 cuando empezó a tomar en serio la pintura y dedicar menos tiempo al cine. Por entonces, era ya un actor envejecido y de pelo blanco. Ese inevitable deterioro físico está incluso presente en esa serie de principios de los 70 donde hacía tándem con el hierático Roger Moore . Por cierto, el tema principal de Los Persuasores, la serie en cuestión, es uno de los temas que cimentaron la fama de John Barry más allá de sus colaboraciones en las primeras películas de James Bond. En la pieza, el rey absoluto es el sintetizador Moog usado por Barry de forma innovadora.
Este último Tony Curtis no deja de ser un personaje extraño, casi un intruso, en la imagen de galán joven y apuesto que ha permanecido en casi nosotros. Tenemos una imagen fija, a ella nos debemos y no a la de ese hombre mayor al que nos cuesta identificar.
Sea como sea, en homenaje al actor, al mito y a la persona real que hubo detrás voy a poner algunos temas musicales que como el anterior están relacionados con su producción cinematográfica.
El primero es una escena de Chantaje en Broadway (Sweet Smell Of Success), una película extraordinaria del cine negro tardío sobre la corrupción en la prensa. Tony Curtis es en ella un esbirro sin escrúpulos al servicio de un cronista de prensa, Burt Lancaster, chantajista, cruel y con poder absoluto sobre quien le rodea. La música incidental la pone el quinteto de Chico Hamilton.
Tres versiones de un mismo tema para esa incursión de Stanley Kubrick en el cine de romanos. Para Kubrick, el hombre de la perpetua insatisfacción, Espartaco fue una obra fallida. Para todos los demás es la mejor del género hecha en Hollywood. Aquí Tony Curtis como en otras producciones, está a la sombra del héroe, interpretado por Kirk Douglas con el que ya había compartido protagonismo en Los Vikingos, dos años antes. Una de las escenas más famosas de la película es el intento de seducción de Tony Curtis por un patricio romano interpretado por Lawrence Olivier. Una escena censurada por sus connotaciones homosexuales hasta su recuperación en los 90. El tema de amor de la película compuesto como el resto de la banda sonora por Alex North se ha convertido con el paso del tiempo en un clásico del jazz. Aquí dejo tres versiones soberbias de tres grandes del jazz: Bill Evans, Ahmad Jamal y Yusef Lateef.
No podemos rematar la jugada sin un tema archifamoso de un film emblema de la cinematografía de Curtis y de la comedia universal. Con faldas y a lo loco (Some like it) también conocida en Latinoamérica como Una Eva y dos Adanes es un ataque furibundo a las identidades personales. A los buenos propósitos y a los ideales de grandeza. Un monumento al sinsentido de la vida. La pieza, cantado con una sensualidad torrencial por Marilyn Monroe había alcanzado popularidad a finales de los 20 en la voz casi infantil de Helen Kane, la cantante que inspiró el personaje de Betty Boop.
kamilya jubran
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kamilya jubran, voz y oud. (nahoul duo).
jazz a oloron. des rives et des notes. oloron ste marie. 25 junio 2026.
Hace 5 horas
