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4 nov 2010

8 minutos y 20 segundos para la cumbre

Algunos deportistas alcanzan la gloria en pocos segundos. Otros requieren más tiempo. Les McCann necesitó 8 minutos y 20 segundos para llegar a la cumbre aunque él no era atleta.
Era el 21 de junio de 1969 y se quería cerrar el plácido festival de jazz de Montreux con una jam sesión improvisada. Un lugar privilegiado, al lado mismo del majestuoso Lago Leman, con un público entusiasta y con ganas de entregarse a la música. El grupo que subió al escenario estaba encabezado por un pianista y cantante de relativo prestigio. Les McCann era un hombre, sigue siéndolo, de genuinas raíces jazzísticas pero que gusta de beber en otras fuentes musicales: el blues, el soul, el funk. Pertenece a esa raza de músicos que se impregnan de los sonidos que están naciendo en la calle. Cannonball Adderley podría ser su modelo, aunque Lee en su momento rechazó la oferta de tocar en su grupo. Siendo fiel a la calle también era un firme defensor de los derechos que se reivindicaban en ellas a finales de los 60: la lucha contra la discriminación racial y contra la guerra del Vietnam en primer lugar.
Aquellos músicos que empezaron a actuar en la noche suiza apenas se conocían. No habían ensayado antes. Benny Bailey, el trompeta, reconocía que no sabía lo que iban a tocar. Por su parte Eddie Harris, el saxofonista, decía que tenía que mirar a Lee McCann para saber cuando tenía que cambiar de acordes. 

La actuación fue recogida en un disco, Swiss Movement, ue pasa por ser una de las grabaciones de jazz en directo más legendarias de todos los tiempos.
El primer tema, Compared to What, es una composición de Gene McDaniels que había aparecido en el primer disco de una joven cantante descubierta por el propio Lee en un club de Washington: Roberta Flack. Cantando la pieza, McCann se permite algunas licencias con respecto a la letra original e incluso acentúa la crítica feroz a lo que está pasando en Extremo Oriente. La música, comienza con un homenaje al entonces popular Age of Aquarius de la ópera-rock Hair. Luego todo es vibración, intensidad, calor y culmina en una apoteósica resolución final. 

8 minutos y 20 segundos para encumbrar una carrera pero también para encadenarla para siempre a un tiempo mínimo, preciso e irrepetible. 
¿Merecerá la pena? 

Y la actuación estelar de:

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