Saquemos, pues, lo peor del ser humano a través de las canciones.
Me hacen gracia porque desafían ciertas convenciones sociales con las que estamos familiarizados en estos tiempos.
Inocentemente en muchos casos. En otros de forma maliciosa.
A los que lleven más tiempo leyéndome puede que les suene esta historia. Me he plagiado a mi mismo retocando una vieja entrada que publiqué en el Círculo de los Suicidas Perezosos hace ya unos cuantos años.
Esta entrada en realidad es solo un insignificante chiste. Como casi todo en la vida.
A tiro de ratón, de clic.

