- Muchacho, eh, muchacho. Súbeme un saco de carbón, por favor.
- Al momento, Miss Dolly.
- Has llegado pronto. Toma chico es para ti.
- ¡Hmmmm! Gracias, Miss Dolly, es usted muy generosa.
- Oye, hace días que vienes por aquí y quiero hacerte una pregunta. ¿Eres hijo de Mayann? Eres clavadito a ella. La conocí hace mucho tiempo en Perdido Street. La verdad es que entonces éramos inseparables. Trabajábamos juntas en...
- No se preocupe, sé a que se dedicaba mi madre en Perdido Street.
- Eres espabilado ¿eh? Así son las cosas. Lo tenemos muy duro los negros pobres.
- Conmigo no pasará lo mismo.
- ¿Ah no? ¿Acaso te vas a hacer predicador o maestro?
- Mucho mejor: sé tocar la corneta. Entraré en una banda y me haré famoso.
- Eso no es muy seguro, hijo. Muchos músicos han acabado de chulos en este barrio o incluso pidiendo por las calles. Es todo tan triste.
- Yo traeré la alegría a estas calles, Miss Dolly.
- Te veo con mucha fe, chico. Por cierto, si vas a ser famoso ya es hora de que conozca tu nombre para poder decir algún día que yo conocí al gran... ¿Cómo te llamas, muchacho?
- Llámeme Lou, el hijo de Mayann, su amiga. Con que diga eso es suficiente.
françois corneloup
-
françois corneloup, saxo baritono.
hestejada de laes arts. uzeste. agosto 2014.
Hace 5 horas
















