Más allá del circo mediático que generan este tipo de asuntos y que con seguridad tendrá secuelas posteriores, hay que reconocer que la salida de esos hombres de la mina San José fue un acto que momentáneamente nos reconcilia con la condición humana.
Ahítos de cierto pesimismo existencial que como una pesada sombra se ha instalado en nosotros, estos chispazos de vida nos permiten calibrar que no todo tiene que ser tan irremediablemente fiel a un guión previamente escrito con consecuencias casi siempre dramáticas. Pocas cosas en la vida nos generan situaciones de bienestar parecidos. Para las que la amamos, quizás la música. Todo un privilegio.
Y como la cosa va de música y de Chile, no se me ocurre mejor homenaje a una historia conmovedora, a un país orgulloso y a un excelente amigo bloguero como Hector Aguilera que poner algún tema de la rica mina jazzística de aquel país. Un jazz no suficientemente conocido en estas latitudes, incluyéndome a mi mismo.
Era la familia Lecaros al completo, encabezados por el patriarca multiinstrumentista y compositor Roberto Lecaros. Se dice que los Lecaros son al jazz chileno lo que la familia Parra al folk. Y hablando de Parra, la voz y portavoz del jazz chileno actual es Claudia Acuña, una cantante extraordinaria que ha sabido manejar el legado musical de la mítica Violeta y de la rica tradición musical de su país, acercándolo al lenguaje sublimado y universalista del jazz.
Vacances tardías
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*Todo llega en esta vida, aunque sea tarde. Y tarde cerramos este año el
bar, por culpa de unos cuantos imponderables pero a tiempo para huir del
eclipse....
AVISO · NOTICE · AVÍS · ABISUA · ADVARSEL
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Estimados lectores, amigos, músicos... Motivos personales y laborales me
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Destrozando clásicos (2)
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Como estoy perezoso para escribir, y hace eones que no actualizo este blog,
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pers...
I heard it through the grapevine (X)
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* "Se editan libros que cuentan lo desagradables que eran los Who. Qué pena
que dejásemos de serlo"*
Pete Townshend, 1982