La mano se mueve ansiosa en el dial hasta encontrar el punto requerido. La noche es larga y se requiere buena compañía. Esa voz lenta y áspera como papel de lija sabe como hacerlo. Ya suena la sintonía:
Para los que todavía piensen que la música esta hecha por seres privilegiados dotados para la creatividad por alguna musa caprichosa y difundida por angélicos filántropos bienintencionados que protegen a sus cachorros dándoles en todo momento lo que ellos necesitan, quizás les venga bien conocer algo de este muchachote blanco, un poco turbio, que en la década de los 40 se convirtió en una de las figuras más influyentes del tinglado del jazz. Concretamente, el gran disc jockey del Jazz. Uno de los culpables de que estemos hablando de Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Miles Davis o Thelonius Monk como si fueran amigos de la infancia.
¡¡¡Here comes the kid with the fancy pants and the fancy lid... Symphony Sid!!!
La banda de Tadd Dameron con Fats Navarro y Milt Jackson presentados por Symphony Sid seudónimo de Sidney Tarnopol, un hombre de larga trayectoria en la radio desde sus comienzos en 1937 en la WBNX y que culminaría 12 años después retransmitiendo su programa de costa a costa. Por en medio están sus habilidades como gran muñidor del jazz y en concreto del bebop como cuando convenció al propietario de un asador de pollos en Broadway a que utilizara su local como sala de conciertos para los músicos boppers. El Royal Roost pronto se convertió en un lugar de encuentro para los jóvenes músicos y para que el propio Symphony Sid pudises retransmitir sus programas en vivo.
Sid se estaba convirtiendo en un hombre poderoso e influyente, bien relacionado tanto en los ambientes musicales como en los bajos fondos de la Gran Manzana. Era lógico que los músicos se lo agradeciesen. La posteridad ha perpetuado el nombre de nuestro personaje a través este tema compuesta por Lester Young e interpretado luego por una legión de artistas.
King Pleasure, amigo de ponerle letra a todo lo que se pusiera por delante, concibió una que encajaba con la música de Prez y con la importancia de aquel mítico programa de radio entre los que lo escuchaban.
Hubo otros homenajes musicales de Arnett Cobb o éste Symphony in Sid de Illinois Jacquet.
Muchas veces hay demasiado poco espacio entre la cumbre y la caída. En el mismo año en que consiguió que su programa tuviese alcance nacional fue descubierto en posesión de marihuana. No tuvo repercusiones penales, pero sabiendo que los de narcóticos no iban a dejar de estrechar el lazo, decidió dejar sus actividades y marcharse a Boston. Estuvo allí hasta 1957 dedicado a lo que había hecho siempre. Cuando volvió, Symphony Sid había cambiado.
A su vuelta, el viejo Sid se entrega en cuerpo y alma a la música latina. Al latin jazz, por supuesto pero también al mambo, al boogaloo y a algo que se comenzaba a llamar salsa.
Le llamaron traidor. Le llamaron vendido. Le llamaron toda esas clase de atrocidades que se suele decir de la gente cuando no sigue la senda que los escandalizados habían diseñado para ellos. Y sin embargo, en los últimos años, volvió a oírse de nuevo música de jazz en las emisiones conducidas por aquella voz lenta y áspera como papel de lija.
kamilya jubran
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kamilya jubran, voz y oud. (nahoul duo).
jazz a oloron. des rives et des notes. oloron ste marie. 25 junio 2026.
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