Tweedle Dee es uno de los mayores éxitos de la cantante. Grabado en octubre de 1954 alcanzó el 4º puesto en las listas rhythm and blues y el 14 en las de pop. Por cierto, lo de rhythm and blues es un término políticamente correcto, acuñado por el factotum de la Atlantic, Jerry Wexler, para sustituir a lo que se llamaba hasta 1949 "discos raciales". Una forma solapada de apartheid ya que normalmente eran producidos por sellos subsidiarios de las grandes compañías -caso de Okeh para Columbia- y con peores medios técnicos. Llegó un momento, sin embargo, en que la juventud blanca adoraba y compraba esta nueva música y las grandes compañías se lanzaron a la búsqueda de la "gran esperanza blanca" con su toquecito de negritud. Cuando se generalizó el fenómeno, nació el rock and roll.
En el caso de Tweedle Dee, la discográfica Mercury grabó una nueva versión del tema a cargo de una cantante blanca, de cuyo nombre no quiero acordarme, con el mismo grupo de estudio, el mismo grupo vocal y con los mismos arreglos que en el original. La Vern decidió demandarlos e incluso envió un escrito ante el Congreso de los Estados Unidos. Todo fue en vano, pero creó un procedente para reclamaciones posteriores.
Está mujer de armas tomar y de extraordinaria belleza nació en Chicago y siguió la vía tradicional de las cantantes afroamericanas de aquellos tiempos: primeró cantó gospel en un iglesia y luego paso a los circuitos de clubes nocturnos cantando blues. Llegó a actuar en dos distintos con nombres artísticos diferentes. En uno, volcado hacia los emigrantes del Delta que la gran Depresión había traído a Chicago, se hacía llamar Little Miss Sharecropper, algo semejante a "La Pequeña Aparcera". En el otro su nombre artístico era Bea Baker.
Después de actuar con varias orquestas y grabar discos en pequeñas compañías ficha por Atlantic en 1953.
Esta gran compañía la lanzó como una gran estrella dándole la oportunidad de ser conocida de costa a costa gracias a su participación en el show de Alan Freed, el disc-jockey blanco que lanzó definitivamente el rock and roll, tal como se puede escuchar en el primer vídeo.
Su éxito no fue inmediato, después de dos primeros discos que pasaron desapercibidos, llegá la bomba de Tweedle Dee en el tercero. En 1955 tiene otros dos grandes éxitos: Bop-Ting-A-Ling y Play It Fair, 3º y 2º lugar en las listas rhythm and blues. En 1956 se repitió el triunfo gracias a temas como My Happiness Forever, Get Up, Get Up, I Can't Love You Enough y Still. Era cuestión de tiempo que llegase el nº 1 y llegó en noviembre de ese mismo año con un tema de contagiosa vitalidad. Trataba de un tipo que siempre estaba al rescate de chicas en peligro: Jim Dandy:
En la segunda mitad de los 50, ya era una figura imprescindible pero aún llegó más lejos gracias a su aparición en programas de Tv., alguna película y en diversas giras internacionales con otros cantantes. Su excelente sentido del humor le hizo protagonizar una anécdota antes de volar a Australia, al suscribir una poliza de seguros poniendo de beneficiaria a la cantante blanca que habitualmente hacía versiones de su temas. Alegaba en el escrito, que era una lástima que si a ella le pasaba algo la otra no pudiera seguir beneficiándose económicamente con sus canciones. Todo con mucha ironía, claro ésta ya que estaba en pleitos con ella.
A principio de los 60 tuvo otra buena colección de éxitos e hizo algún dueto con figuras de la talla de Jimmy Ricks, el cantante de voz baja y aterciopelada de The Ravens.
En 1963 rompe con la Atlantic y ficha con Brunswick. Allí grabó su último gran éxito, un dueto más, esta vez con Jackie Wilson, que participa plenamente del espíritu del emergente soul.
Los 60 fueron malos tiempos para la lírica de aquellas grandes cantantes afroamericanas que florecieron en los 50. En el caso de Lavern las cosas se complicaron todavía más cuando pilló una neumonía tras una gira para animar a las tropas americanas en Vietnam. Su obligado reposo en Filipinas se prolongó durante 20 largos años donde inició una nueva vida como directora artística para el ejército estadounidense. fueron años de tranquila vida matrimonial.
La industria se acordó de ella en 1988 cuando se celebró lq gala por el 40 aniversario del sello Atlántic. Se reeditaron sus discos con enorme éxito y tuvo la oportunidad de sustituir a la gran Ruth Brown en su obra de Broadway, Black and Blue. En los 90, tuvo una crisis diabética, perdió las dos piernas, pero siguió actuando hasta su muerte en 1997. Por algo era la bellísima y siempre indomable Miss Sharecropper:

