"El pianista de jazz y compositor estadounidense Billy Taylor murió a los 89 años en Nueva York a raíz de un paro cardíaco, según cita hoy el "New York Times" en declaraciones de su hija. Taylor, que prefería ser llamado Dr. Taylor por el diploma que había obtenido en pedadogía musical, comenzó su carrera en clubs famosos de la gran metrópoli como 'Three Deuce' y 'Birdland', donde tocaba swing y bebop. Pero alcanzó verdadera fama en todo el país a través de sus composiciones.
Sus programas llevaron a que el jazz fuese respetado como verdadera forma artística, valor que esta corriente musical no tenía cuando Taylor, hijo de un dentista y de una maestra, comenzó a tomar clases de piano a los siete años.
Con el tiempo, Taylor comenzó a dar clases en la Universidad de Long Island y en la Escuela de Música de Manhattan. Fue, entre otros, miembro del Consejo de Cultura de la ciudad de Nueva York, al que también pertenecían compositores como Leonard Bernstein, y asesor del Centro Kennedy para las Artes Escénicas en Washington.
Compuso alrededor de 300 obras, entre las que destaca el gospel 'I Wish I Knew How it Would Feel to Be Free', canción que, grabada en un primer momento por Nina Simone, se convirtió en los años 60 en himno extraoficial de los movimientos por los derechos civiles." (EL MUNDO.ES)
"Aunque no era un innovador, Taylor, era lo suficientemente flexible como para tocar swing, bop y otros estilos de vanguardia sin perder su propia personalidad". (Scott Yanow en Allmusic Guide)
Billy Taylor poseia una rara combinación de creatividad, inteligencia, visión , compromiso y liderazgo, cualidades que le convirtieron en uno de nuestros tesoros nacionales más apreciados (All About Jazz)
En los años 20, surgió en Nueva York un pequeño oasis de libertad y tolerancia para la población negra brutalmente discriminada en el resto de Norteamerica. Aquel paraíso era Harlem, entonces un barrio tranquilo y con cierto encanto que sacaba provecho de su situación privilegiada al norte de Central Park en pleno Manhattan. Hacia allí emigraron gran cantidad de intelectuales, artistas y gente común que anhelaba una vida diferente lejos de la marginación y la estupidez racista. En aquel contexto de libertad pudo florecer una generación de escritores -McKay, Toomer, Fauser - filósofos- Alian Lockeetc.- artistas - Aaron Douglas o Edward Burra, sociólogos- W.E.B. DuBois- y activistas asociados en la National Urban League o la National Association for the Advancement of Colored People que fueron los pilares de lo que se acabó denominando Renacimiento de Harlem. Era un movimiento forjado en el deseo de dignificar la condición negra y como tal, reivindicaba el acceso de la población afroamericana a la alta cultura blanca. Frente a ese Harlem de élite, también se fue constituyendo un Harlem modesto, formado por personas de clase trabajadora atenazadas por estrecheces económicas que tenían su origen en la dura combinación de salarios paupérrimos con alquileres escandalosos. Sin embargo, tenían la música nueva -el jazz- y el baile. No fue extraño que en ese se les ocurriese usarlos para aliviar su problemas. Así nacieron las House Rent Parties, que como su nombre indica eran fiestas que tenían como objetivo recaudar fondos para el pago de los alquileres inmobiliarios. "Metían a cien personas o más en piso de siete habitaciones, hasta que no cabía nadie más en las viviendas" En aquellas fiestas el piano lo era todo.Y del piano surgió un estilo: el stride, mezcla del viejo rag-time con la improvisaciones y las florituras que tanto atraían a aquel público, necesitado de diversión.Tanto atraían al público aquellas improvisaciones, que acabaron convirtiéndose en una pura batalla de malabarismos al teclado: loscutting contest. En esas batallas había en los años 20, tres héroes que dominaban todos los torneos: la gran estrella del grupoFats Waller , James P. Johnsony su eterno rival Willie "The Lion" Smith. William Henry Joseph Bonaparte Bertholoff Smith decía siempre que en sus venas corría sangre judía, española, negra e india. Su apodo, según él mismo, se lo ganó a pulso luchando en la Primera Guerra Mundial. Tocando era igual. Con su sombrero hongo, su puro encendido -con el que incluso se atrevía a cantar tal como se ve en el vídeo adjunto- siempre estaba bien dispuesto para la contienda. Ellington, del que fue mentor, decía de él que tenía "corazón de gladiador" En aquellas peleas al piano, no tenía compasión e interrumpía sin misericordia a sus rivales cuando se daban por vencidos tras ser incapaces de emular sus acrobacias. Sin embargo llevo una carrera discreta, al tocar en solitario en la época tumultuosa de las grandes orquestas. A partir de los años 40 resurgió su figura gracias al reconocimiento de su "paternidad musical" por parte de Duke y otros pianistas; eso le permitió realizar múltiples giras por USA y Europa hasta comienzos de los 70 sin apartarse del estilo stride que le dió a conocer. Su autobiografía salió publicada en 1964 y lleva por título: Música en mi mente: memorias de un pianista americano. Murió en el año 1973.
Vacances tardías
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