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10 jul 2014

El Último Soulman

Esta es la entrada 300 de Sinfonía Azul y sin caer en la pedantería de poner la letra picuda, he decidido vestirme de gala y adoptar un tono solemne para recibir a un invitado que creo que le va a dar realce al acontecimiento. Por desgracia, al igual que en las dos últimas publicaciones de este blog, se nos ha ido hace pocas semanas. Empecemos por el principio con la ayuda de Quentin Tarantino.
 

Bobby Womack, conocido por algunos como El Último Soulman, nacido en 1944 y fallecido el 27 de junio pasado. Para mí y para muchos otros, una de las grandes personalidades que ha dado el soul en su esplendorosa historia.
Nacido en Cleveland (Ohio), formó un grupo de gospel con la colaboración de sus padres y tres de sus hermanos.  Con tan solo 12 años y en una gira por el circuito evangélico son descubiertos por Sam Cooke, entonces cantante de The Soul Stirrers, y éste decide convertirse en su mentor. Pasan 4 años más, Sam está cambiando de la música religiosa al soul y crea una compañía discográfica, SAR Records. Es entonces cuando llama a los Womack Brothers, les convence para  que cambien su nombre por The Valentinos y  graben su primer disco con su sello. Tras un primer éxito en las listas rhythm and blues, llega el segundo en 1964. Por desgracia su tema original quedó desbordada por la versión que hizo poco más tarde, un emergente grupo inglés de posterior fama galáctica. Pasados los años, así recuperó su melodía el propio Bobby Womack ya en solitario. 
 
Fue muy triste que un éxito propio alcanzase la inmortalidad en otras manos y a pesar de que  Womack siempre tuvo una magnífica relación con los miembros de The Rolling Stones nunca llevó bien aquel asunto. Las desgracias no vienen solas, poco después fue asesinado Sam Cooke y el grupo se deshizo. Además Bobby cometió la herejía de casarse con la viuda del maestro y la comunidad soul le dio la espalda. Entre la adicción a las drogas y sus colaboraciones musicales y compositivas con todos los grandes figuras del momento pasó parte de los 60. A Janis Joplin, por ejemplo, le escribió la canción Trust Me y fue el Mercedes Benz de Bobby el que inspiró la canción de igual título. Una de sus composiciones instrumentales, la deliciosa Breezin', escrita e interpretada junto al guitarrista húngaro Gabor Szabo también alcanzó notoriedad ...pero solo cuando llegó a las manos de George Benson.  
El mal fario se rompe en 1971 con el disco Communication que alcanza un estupendo lugar en las listas de rhythm and blues y jazz con temas como éste:
Una de su canciones más celebradas aparece en un disco de 1972. Está dedicada a Harry, hermano y compañero de aventuras musicales, que era un tipo tranquilo, despreocupado y que vivía al día. Por desgracia no fue suficiente, ya que fue asesinado por su propio mujer dos años más tarde. Es impresionante la intensidad con la que Bobby cantaba lo que se convirtió en duradero homenaje a su hermano muerto.
El Across 110th Street del primer vídeo, daba título a una película también de 1972 dirigida por Barry Shear e interpretada por Anthony Quinn siguiendo el modelo blaxploitation, es decir: películas de temática policial con personajes afroamericanos. Esta es su versión acústica en una actuación reciente.
Después de aquellos años únicos la carrera de Bobby empezó a languidecer. El soul puro y despojado que él había aprendido de sus maestros Sam Cooke y Otis Redding, fue perdiendo vigencia con la aparición de la música disco. En ello también tuvo mucho que ver su incapacidad para desengancharse de las drogas. Era querido y venerado, ya nadie la hacía el vacío por sus osadías matrimoniales, pero no conseguía encontrar el éxito que tanto anhelaba. Con una excepción, el viejo tema que había sido su primer hit con sus hermanos volvió a subir a las listas en el año 1974.
Desde mediados de los 70 hasta casi los 90, el cantante se convirtió en una figura de culto para los aficionados o en otras palabras: fue olvidado por el gran público. En los 90 abandonó las drogas y recuperó cierto reconocimiento como lo que fue siempre, un maravilloso cantante, un estupendo guitarrista y un excelente compositor.  
Todo se acabó el día 27 del mes pasado, para bien o para mal, Bobby Womack no volverá a ser herido por el amor o por la vida otra vez.

Y la actuación estelar de:

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