Primero quería hacer una entrada sobre aquellas canciones cuyo título gira alrededor de la idea de la "vuelta" desde una perspectiva sentimental. Trabajo hercúleo, se cuentan por centenares.
¿Y si me ciño a aquellas que hablan de la vuelta al hogar como petición, rogativa o como cura frente a los peligros de la intemperie? Tremendo, también hay docenas de ellas.
Caray, Krapp, quizás debas escoger una que sea representativa y con variadas versiones. Un standard, por ejemplo.
Pues ya ésta, elijo, Baby won't you please come home, un viejo blues musicalmente austero y con una letra escueta que hasta permite ciertas variaciones. En teoría el tema escrito en 1919, es obra de dos pianistas Clarence Williams y Charles Warfield.
Todo un honor que la gran Bessie sea la que abrió la brecha discográfica de este tema legendario. Lo grabó en 1923 y alcanzó el puesto número 6 en las incipientes listas. A su lado, al piano, Clarence Williams, el habitual acompañante de todas aquellas grandes cantantes de blues de los años 20 y también editor musical. Un peligroso editor musical por lo que se cuenta, ya que solía quedar acaparar la autoría de temas que nunca creo y llevarse los correspondientes royalties. Charles Warfield, el coautor, siempre afirmó que este blues era exclusivamente suyo.
A finales de la década hay una hermosa versión de Bix Beiderbecke y su trompeta doliente, en la compañía de Frankie Trumbauer y el trompetista y cantante Jack Teagarden. (Como en el resto de casos de esta entrada podéis ver el vídeo correspondiente "cliqueando" debajo del nombre escrito en azul)
La grabación del tema por parte de Mills Brothers es de 1932. Estamos hablando del primer gran grupo vocal negro de la historia, pioneros del doo wop y con vida activa, casi asusta decirlo, desde 1928 hasta 1982. Para que luego nos hablen de Sus Satánicas Majestades.
Cab Calloway, Louis Armstrong, Benny Goodman, Count Basie, Django Reinhardt, Lionel Hampton, Nat King Cole ...da verdadero vértigo elegir entre tantas versiones diferentes en la era del swing. Demos un descanso a las cuerdas vocales y pongamos la instrumental de Sidney Bechet fustigando con su sonido nítido y abrasivo en 1949.
Llegamos a los 50 y baja un tanto el número de versiones en la medida en que el swing deja de estar de moda. Dejemos de lado la parsimoniosa interpretación de Frank Sinatra que me gusta bien poco. Nos queda, entre otras, la de Ray Charles, Jack Teagarden y la de Billie Holiday grabada el último año de su vida y por lo tanto, imposible dejarla de lado.
En los 60 el vuelve a florecer el tema desde la perspectiva del jazz, del blues o incluso desde los nuevos géneros músicales juveniles. La prueba la tenemos en esta preciosidad que os dejo también enlazada de Ricky Nelson grabada en 1960. La de Dean Martin fiel a la de Sinatra aunque la suya es mejor que la del capo del Rat Pack. La de Dinah Washington espectacular. Aceptable la de Ella Fitzgerald a la que nunca le sentaron bien las baladas. Enorme la de la otra gran diva del jazz vocal, Sara Vaughan. Sin embargo ahora toca una versión instrumental para separar fases, que diría mi muy apreciado Juan de Pablos en su Flor de Pasión. Es de 1963 y destaca con luz propia en un disco al que le tengo especial querencia.
Este es el final y como postre, el Dr. Krapp sigue siendo fiel a sus más arraigadas pasiones: el queso, los helados y Sam Cooke.
kamilya jubran
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kamilya jubran, voz y oud. (nahoul duo).
jazz a oloron. des rives et des notes. oloron ste marie. 25 junio 2026.
Hace 5 horas


