3 may. 2009

Godchild: la alegría de vivir

Se le ha ocurrido a Esther Cidoncha en su fotogénico y excelente blog, que podría ser interesante que comentásemos algunos discos de jazz. Me ha parecido una idea magnifica y solo he preferido constreñirlo al territorio de los temas individuales teniendo en cuenta la cantidad de elementos diferentes e incluso contradictorios que puede haber en cualquier grabación de este género.
Aprovecho la ocasión para colocar esta joya en la vitrina de las Rompecorazones de mi gabinete, donde siempre ocupará un lugar relevante. Estoy hablando de la legendaria Godchild, compuesta por George Wallington, arreglada para el disco Birth of the Cool por Gerry Mulligan e interpretada por el Noneto de Miles Davis en 1949:



Creo que el jazz desde sus comienzos bascula alrededor a dos dialécticas: composición frente a improvisación e individualidad frente a colectividad. Si el componente improvisador, con alguna excepción fundamental, fue perdiendo progresiva relevancia a medida que esta música se hizo más popular, algo semejante se podría decir de la preponderancia de lo colectivo sobre lo individual. El swing, dentro de este género, es la eclosión absoluta de la composición y el grupo, compuesto mayoritariamente por grandes orquestas. Era hasta cierto punto lógico una reacción y llegó el bebop. El bop como movimiento musical revolucionario reivindica valores contrarios a los de la época anterior. La partitura es solo el plano sobre el que construir todo el edificio sonoro que necesita la labor de poderosos solistas con la creatividad suficiente como para afirmar su individualidad por encima del grupo que les da cobertura.
En 1949 un grupo de músicos, casi todos boppers, se reunen en el apartamento del arreglista Gil Evans y deciden realizar un tipo de música que intente combinar los diferentes elementos de la doble dialéctica sin darle preponderancia a ninguno. Se pretende la búsqueda de esa simetría que echaban a faltar tanto en el viejo como en el nuevo jazz. La idea de esta gente me recuerda un poco el pensamiento del arte renacentista del siglo XV, artistas como Brunelleschi, Masaccio o Piero Della Francesca, en la que en aras de una idea de armonía y equilibrio se sacrifica la intensidad, el expresionismo y el "calor" del arte medieval. Prevalece la idea sobre la obra acabada.
Godchild es para mí la culminación de este pensamiento. Su epítome. Una entrada colosal y ligera del grupo entero, da paso a un cortísimo solo de Miles Davis a la trompeta luego alargado con inusitada belleza en su segunda intervención. El sonido es relajado, transparente, infinitamente lírico. Otra intervención del Noneto da paso a un segundo solo, ahora del saxo baritono de Gerry Mulligan, omnipresente en toda la pieza. Creo que esta entrada, tal como se desarrolla, es el clímax de esta grabación de 3 minutos y 10 segundos. Personalmente, me parece un prodigio y no recuerdo un cambio de registro tan bello en todo lo que he oído
hasta ahora de música de jazz. Tras el solo de Mulligan, vuelve el grupo y otra vez, como en el caso de Miles, hay un segundo subrayado del barítono. El Noneto sigue con su majestuosa ligereza, interviene Mike Zwerin al trombón y se cierra el tema con la misma deliciosa y primaveral sensación con la que empezó la pieza. Todo un canto a la alegría de vivir.

37 comentarios:

  1. Genial, la vitrina. Ya me gustaría dominar esas técnicas...
    Me complace tanto el tono histórico como el propósito pedagógico de esta entrada.
    La síntesis final de “Godchild” y la convicción con que se exalta es muy contagiosa. La he escuchado con placer dos veces y la 2ª me ha resultado aún más gratificante... Gracias, Dr. Krapp

    ResponderEliminar
  2. Sí, señor...
    le va que ni pintado como banda sonora a esta estupenda tarde soleada
    Besos, Krapp.

    ResponderEliminar
  3. Sólo le había puesto atención marginal a esta versión, pero con tu acercamiento exploratorio/esplicatorio da para escucharla cuantas veces quieras. Será fascinante ver como van desfilando las siguientes buscando el arrullo del lomo de Don Manuel y al final ver el mosaico completo. Miles sabrá porqué.

    ResponderEliminar
  4. Me resulta gratificante que a ti te resulte gratificante, Luis Antonio. Gracias por tus amables palabras.

    Soleada y promaveral. Estoy de acuerdo Tesa.

    Me alegro, Armando, aunque con eso del lomo de Don Manuel me has dejado muy intrigado.

    ResponderEliminar
  5. Hola Dr Krapp, muy buenas! Gracias por todo.

    Caray, has hecho un análisis profundo e interesante de tu pieza elegida. Lo he leído varias veces y también estoy escuchando el tema varias veces. Luego he buscado información sobre el disco en el libro Los 100 mejores discos de jazz. En fin.

    Nunca le había prestado suficiente atención a este tema. El disco sí lo he escuchado varias veces. Y me gusta. Pero, no sé qué decir sobre Godchild, en particular. Me resulta muy difícil dar una opinión.

    Lo que voy a hacer es escucharme el disco completo. Y en particular, ponerme esta pieza varias veces fijándome en tus comentarios. Realmente siento que debo hacer "deberes". A ver si se me ocurre "algo" qué decir, que no hayas dicho tu.

    Así, de repente, no es un tema que diga "me encanta". Muchas veces hay que prestar más atención a una pieza importante. Estamos ante un disco de mucho culto y uf uf uf. Lo vuelvo a escuchar.

    Beso.

    ResponderEliminar
  6. Hay que despojarle a todos esas piezas y discos "sagrados" su aureola y verlos como música que cuando te penetra en los oídos puede o no puede gustarte. Cualquier opinión es válida, Esther y puede cambiar de un día para otro. Por ejemplo, hoy mismo este tema no me sugiere tanto como me podría sugerir ayer.

    ResponderEliminar
  7. Es el "tomo" del libro de la esquina superior izquierda del tramo superior del gabinete (muy bonito por cierto, voy a copiar el diseño, si me lo permites), Doc. disculpa.

    ResponderEliminar
  8. Vive l'Empereur!

    ¡Bienvenido/a lector/a! Esta aventura por recorrer Europa -principalmente- de la mano del Emperador Napoleón Bonaparte (1769-1821) nació hoy, 30 de Abril 2009, día en el que por casualidad, Napoleón vendió Luisiana a los Estados Unidos por 80 millones de francos.

    http://vivelempereur.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  9. JO, Dr. Después de todo lo que he aprendido leyéndote...no puedo escuchar...no me sale el sonido y no sé el por qué?
    pensé que era de tu blog, pero leo por arriba que ya la han escuchado, así que debe ser....!!no sé!!!

    lo intentaré desde otro lugar...y me da cosa decirlo...pero no conozco la canciónnnnnnnn, jo.

    Un besote

    ResponderEliminar
  10. Saludos, Doc. Eligiendo disco "emblemático", aunque me sorprende el tema en si, pero eso es bueno. Me gusta tu análisis del sonido de este noneto de corta vida. Por cierto, si quedamos en comentarlo, ¿lo hacemos directamente aquí, en los comentarios (je, je, qué pregunta más surrealista)? Que no me acuerdo cómo era el funcionamiento.

    Salud.

    ResponderEliminar
  11. Armando,¿no eliminarás del diseño a este docotorcito?
    ¿Todavía de celebración napoleónica, amigo?
    Búscala en Youtube o en cualquier otro programa para escuchar música. Está en todos los habituales, Lola.

    Gracias, Troglo a mi es el tema que más me gusta de ese album. Entiendo que es aquí donde se ponen los comentarios sobre este tema pero por si no fuera así, pregúntaselo a Esther. Salud

    ResponderEliminar
  12. Hola, pienso que sí, que es aquí donde hay que comentar el tema.

    La próxima, uno de nosotros, pone la audición o decide el disco en su blog y se comenta en ese blog. Si os parece bien. Por ejemplo, dentro de una semana aproximadamente. Yo puedo poner en mi blog la audición de un disco entero, a ver qué os parece. Pero tendréis que tener ese disco o buscarlo por internet. Además, apenas haré comentarios en la entrada.

    Y ahora en la parte de arriba de mi blog pondré que está la audición de Godchild en el blog de Dr Krapp, a ver si más gente se anima a comentar.

    Así que Troglo, esperamos tus comentarios sobre el tema. Pero tienen que ser comentarios personales sobre lo que te parece este tema. En mi opinión.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Bueno, pues como yo soy muy bien mandao, allá vamos. “Godchild”, y “Birth of the cool”. Lo primero que sientes cuando escuchas este tema, y el resto del disco, es ¡epa, me he equivocado de disco! Me he equivocado de año, me he equivocado de gente. Porque suena con el calor y la suavidad de una big band. Una tuba por aquí, una trompa por allá, y tenemos una orquesta en miniatura. Te sientes arropado por el sonido, casi como si oyeras swing. Por aquí estuvo Pete Rugolo, y se nota. Se nota mucho.

    Lo segundo que sientes es frescura. Frente al esfuerzo que transmite el bop, lo atlético, lo musculoso, aquí tienes un dejarse ir, una relajación, algo que te hace soltar los tendones del cuello. Un jazz soñador, en colores pastel. Armonías. Matices frente a fiereza. Konitz en lugar de Parker. Ruptura, pero una ruptura aterciopelada. Eso es todo, y no es poco.

    Y hablen, señor@s, por Dios,
    que ese silencio me abrasa.
    Eso es lo que a mí me pasa.
    Decid que os pasa a vos.

    ResponderEliminar
  14. yo me apunto a los comentarios poco menos que por "orden blogera" de troglo. es un disco que hace ya un tiempo no escucho pero que si ha llevado sus buenas reescuchas (y tengo una version vinilo de la capitol americana con portada de carton duro y un dibujo de tinta que bien podria ser de esas portadas favoritas de troglo).
    yo es un disco que siempre he visto como una obra de conjunto. claro que siempre hay temas que te gustan o te enganchan mas (los de mulligan "venus de milo" o "jeru" siempre me han gustado) pero lo que me gusta es el sonido, la combinacion instrumental, la sobriedad y concision de los solos. el vestir la musica pero evitando lo superfluo, ¡al grano!. "godchid" me llamaba siempre la atencion por la figura "oscura" de su compositor y esos saltitos que dan entrada a miles.

    ResponderEliminar
  15. Este Artal no tiene precio. Le dices que venga, y viene. Y es que tengo mucha autoridad. Por eso yo decía que me sorprendía el tema, yo hubiera tirado por "Jeru" o, más aún, "Venus de Milo". Pero el Doc nos ha sorprendido, y me alegro.

    Salud.

    ResponderEliminar
  16. Hola, dR KRAPP. Escuché el tema ayer en casa varias veces seguidas, lo que me ha servido para recordar que en las primeras audiciones el disco no me gustó nada (es que era una de mis primeras tentativas con el jazz, después de muchos años de escuchar a Deep Purple, y ahora sí, en serio, para maravillarme, com tú dices, con el hecho de que pueda sonar tanta música en tan poco tiempo: para mí, esto es lo que hace muy accesible a éste disco en particular.
    Y sobre Godchild en concreto, me gusta mucho esa melodía tocada casi al unísono, y de los solos, el tono de Miles Davis me parece mucho más decidido, puro y enérgico que en ocasiones posteriores.-He de aclarar que soy un modesto seguidor de la obra de éste hombre, y que me suelen gustar mucho más los músicos que tocan con el que el mismo-.

    El caso es que escuchándolo me he dado cuenta de que me gusta mucho más Boplicity, que suena justo después -no es por tocar las narices, eh?. Y también he desempolvado una grabación de Lennie Tristano de 1949 que tengo en un disco de éstos que se venden en el quiosco. Intuition creo que se llama, con un guitarrista marciano que atiende por Billy Bauer: madre mía!!!

    Un abrazo musiquiero a todos/as, y hasta el siguiente tema.

    ResponderEliminar
  17. Muchas gracias vuestros comentarios son extremandamente interesantes y comparto casi toda lo comentado. Me gusta mucho Jeru o Venus del Milo aunque si tuviera que elegir otro tema del disco escogería Boplicity e incluso ese tema cantado, uno de los que se editaron en 1971, titulado Darn That Dream por su tono perezoso, cautivante y relajado.

    ResponderEliminar
  18. Pues nada, aquí estamos, me siento un poco fuera de lugar entre tanto entendido, pero es que el loro me tenía amenazada si no entraba a comentar ;-).

    Me resulta interesante todo lo que has escrito y la verdad es que me suena muy bien el tema. A mí el jazz siempre me pareció una especie de "caos ordenado" y a veces desordenado (glubs), todo hay que decirlo, que me perdonen los expertos, supongo que debido a la improvisación que yo percibía aún sin entender nada, pero ya veo que también se puede "trabajar en equipo".

    Dr. esa cara agria no va con la alegria de vivir que nos trae, sonria un poquito. ;-)

    Es broma. Saludos!!!!

    ResponderEliminar
  19. Hola, Mamén.
    Yo creo que la música no es más importante que una buena comida, simplemente te gusta o no te gusta. No hace falta entender de solomillos para saber si te gusta un solomillo. A mi hay platos que me gustan y no hago acopio de recetas para seguir apreciándolas.
    Yo creo que el jazz es caos con sentido y que la cosa a lo mejor estriba en pillarle el sentido a ese caos o simplemente dejarlo de lado por su falta de sentido. Cualquier punto de vista es válido.

    ResponderEliminar
  20. Hola, una cosa Dr Krapp. No sé si estoy de acuerdo del todo en tu frase primera. Tengo mis dudas. Hasta para apreciar un buen solomillo debes tener cierta sensibilidad y conocimiento del tema. Aunque sea mínimo. Y cuando más sepas, más lo aprecias.

    Está claro que las cosas te gustan o no te gustan. Pero yo sí que creo que en el caso de que el tema te interese hay que profundizar y aprender. Cuanto más conocimiento tengas más vas a poder profundizar en ello y apreciarlo. Es como los vinos. Aprecias mejor el vino cuanto más sabes de ese tema.

    Tienes más perspectiva y conocimiento para poder opinar. Por ejemplo, si escuchas a Wallace Roney hace años, y nunca has escuchado jazz o a Miles pues puedes decir si te gusta o no, pero no tienes la información importante para saber que Roney en su momento imitó a Miles, aunque muy bien hecho...

    En fin.

    ResponderEliminar
  21. El saber sobre el tema mejora la escucha es indudable, Esther pero no hay nada que impida a un no iniciado entrar y degustar cualquier pieza. No hay nada obligatorio ya que cada oyente escucha cada tema desde su perspectiva individual y saca sus propias conclusiones.
    Respecto a Wallace Roney yo diría- con comillas, claro- que el espíritu de Miles se encarnó en su cuerpo de excelente músico.

    ResponderEliminar
  22. pues tampoco estoy muy contigo, esther, en la necesidad del conocimiento. me refiero al conocimiento como saber tecnico. yo creo que mas que el "saber de (jazz, en este caso)" lo que vale es la experiencia adquirida y que en ningun caso tiene porque ser tecnica. para apreciar un disco o un solo de wallace roney no tienes que haber siquiera escuchado previamente nada de jazz. lo preocupante es si te enrocas en esa posicion y dogmatizas sobre "tu descubrimiento". la curiosidad que despeirta una escucha, un nombre, un estilo es lo que debe ir creando tu experiencia que bien puede suplir al "conocimiento". (o algo asi, que con el estomago vacio a estas horas casi estba pensando mas en el solomillo ¡con lo coinitas que soy!!!!!).

    ResponderEliminar
  23. Si ya sabía yo que no era buena idea comentar...Esther la culpa la tiene Troglo que me ha incitado. ;-)

    ResponderEliminar
  24. Uf Uf Uf Creo que me he explicado mal. Yo no he hablado del conocimiento como saber técnico en ningún momento.

    Mamen, ya sabes que me gusta dialogar. Siempre que haya frescura y sentido del humor.

    Abrazos!

    ResponderEliminar
  25. explicarse en un comentario de blog no es facil, no debemos hacerlo nadie muy alla. creo tambien qeu la opinion que puede dar alguien que como mamen no tiene prejuicios puede dar visiones qeu otro por costumbre pasa por alto

    ResponderEliminar
  26. pues tampoco estoy muy contigo, artal. Y ahora marcho rápido que tengo una reunión.

    ResponderEliminar
  27. Ya sabes que no entiendo nada de jazz, pero he hecho los deberes. La he escuchado bastantes veces. Al principio no me gustó casi nada, pero a medida que me resulta más familiar me gusta más. Ahora, de ahí a ser rompecascarones...a mí desde luego no me lo rompe.
    El texto de tu entrada muy didáctico aunque me pierdo en las cuestiones técnicas a la primera de cambio.

    ResponderEliminar
  28. Yo no tengo la culpa de nada. Soy irresponsable por definición.

    Salud.

    ResponderEliminar
  29. Hola, no tengo ni puta idea de música, solo vine aquí para que troglo no me pusiera en la lista negra XD...

    ResponderEliminar
  30. Reconfortante darse una vueltecita por aquí. ¿Se puede fumar?

    ResponderEliminar
  31. Un gran tema colectivo con alguna muy buena orquestación y aportaciones individuales. No conocía este tema del noneto de Davis, debe ser porque soy mas inclinado al jazz tocado por grupos pequeños de músicos, y dejo pasar los de orquestaciones mas numerosas. Como puedes darte cuenta es un error de prejuicioso.
    Saludos,

    ResponderEliminar
  32. Gracias a todos: iniciados, no iniciados y obligados por Troglo.

    A mi este esta historia me ha gustado y me gustaría que tuviese continuidad. Veo preferible centrarse en un tema que en un álbum tal como decía al principio. En un disco uno tendería a divagar y el bagaje jazzístico de cada cual desvirtuaría la escucha simple de los temas. Al decir ésto, soy consciente de que yo soy el primero en recurrir a la erudición; pero a mi modo de ver en este caso no es lo que se pretende.
    Solo en la escucha todos somos iguales y cualquier interpretación puede ser enriquecedora para los demás.
    El tema sigue abierto.

    ResponderEliminar
  33. Jugoso análisis.

    Es conveniente, sin embargo, que todos esos elementos (composición vs. improvisación, individualidad vs. conjunto, etc.) encuentren un equilibrio para que se pueda hablar de buen jazz. Otra cosa es el feeling que nos engancha.....

    Ese album de Miles es un ejemplo de que pocos discos de jazz se pueden analizar en conjunto. A mí también me pasa que he escuchado este disco un millón de veces y no me he parado especialmente en este tema.

    ResponderEliminar
  34. Gracias, Félix.
    Yo creo que hay obras donde no se alcanza ese equilibrio y sin embargo son magistrales. El bebop es el claro ejemplo, como decía antes; ahí la individualidad y la improvisación tienen un predominio absoluto sobre los otras elementos.
    Ojo, pienso que en una grabación de estudio es más posible encontrar ese equilibrio, hay un productor detrás y una normalmente una idea de conjunto, que en una grabación en directo donde juegan otros factores más emocionales. Por desgracia, nuestra casi única forma de acceder a aquella música son las grabaciones muy condicionadas por los medios técnicos de cada período. Daría cualquier cosa por saber como tocaba Bix de verdad.

    ResponderEliminar
  35. en ocasiones dr. centrarte solo en el tema, obviando el albun (o el trabajo de uan epoca, un repertorio, unas compañais....) en el que esté no creo que sea facil. este seria el caso. en realidad podrias haber elegido cualquier tema porque todos pese a las diferentes autorias lo que tienen es el punto comun de busqueda de una sonoridad instrumental ... no se, como si del a love supreme metes un movimiento. los temas de peso no son islas en oceanos de falta de creatividad sino qeu surgen en momentos creativos concretos responden a la busqueda del creador. pero vamos, que las idea no me ha parecido anda mal. si puedo decir alguna otra tonteria otro dia, pues.... encantado.

    ResponderEliminar
  36. Todos esos temas tienen una concepción sonora semejante , es cierto Artal y si he escogido éste es por ser más representativo para mi en este momento. Sin embargo, no es habitual en el jazz como ocurre en el rock los discos conceptuales. A veces son grabaciones que recogen una experiencia discográfica de un día en el estudio. El mismo Kind of the Blue no refleja una previa idea global, fue una reunión de excelentes músicos en un momento de especial creatividad donde los arreglos estaban en un pequeño trozo de papel que llevaba Miles Davis en el bolsillo.

    ResponderEliminar

Neboeiro de etiquetas