26 may. 2010

El frío que rompe el hielo

Antes de los 60, muy pocos músicos europeos lograron romper el monolítico predominio norteamericano en el jazz, con la notable excepción del Quinteto del Hot Club de Francia, sin tener que marchar a Estados Unidos y abandonar sus raíces musicales. Lars Gullin fue una excepción.


Gullin pertenecía a esa clase de músicos inquietos que tras un arduo trabajo consiguen alcanzar la sonoridad que buscan. Era una niño prodigio del acordeón en su lejana isla sueca y componía polkas a los 9. A los 13 años, se integró en una banda militar juvenil y empezó a tocar el clarinete. Tras la Segunda Guerra Mundial, ya en Estocolmo, toca y compone profesionalmente tanto como pianista como saxo alto hasta que le llega el deslumbramiento. En 1949 sale The Birth of the Cool y con una pasión desmedida se dedica a tocar y repetir los solos de Lee Konitz y Gerry Mulligan. El saxo baritono, tal como lo tocaba el maestro Mulligan, es lo que él había soñado:



Los jazzmen norteamericanos de postguerra encontraron en el norte de Europa una nueva meca musical. El grado de tolerancia, de fascinación del público por lo que ellos hacían e incluso el apoyo gubernamental a actuaciones, festivales y conservatorios contrastaba de forma absoluta con el racismo, el control policial y la caza de brujas que se vivía al otro lado del charco. Allí se refugiaron muchos y otros no cesaban de hacer giras por aquellos territorios tan fértiles a su música. Los jóvenes instrumentistas escandinavos tuvieron oportunidad de acompañar a sus ídolos y el mismo Lars Gullin pudo participar en una grabación de Zoot Sims, seis meses después de haber empezado a tocar el saxo barítono.



Tras su paso por el grupo de Arne Domnerus pudo formar el suyo propio. Se puede recurrir al chiste fácil y decir que siendo tan nórdico no podía más que tocar cool, cosa cierta; pero también era un experto conocedor de la música de su país y fue pionero de eso que que varias décadas después se llamaría jazz con raíces. De sus muchos temas como compositor el más célebre es el dedicado a su hijo, Danny.



En 1955 comienza a actuar con Chet Baker que buscaba un músico cercano al estilo de Gerry Mulligan. Lars era el hombre y además compartía con él su otra adicción, la heroína. Un adicción que ese mismo año terminaria con la vida del pianista del grupo, Dick Twardzik.



La vida de Lars a partir de entonces fue una constante vaivén entre la drogadicción y la música. Actuaba cuando no estaba enfermo y acompaño de nuevo a Chet Baker, a Archie Shepp y a otros músicos americanos de gira en Europa. Era una personalidad acreditada en su país pero no le tentaba o no pudo hacer las "ámericas". Tuvo un relativo éxito as principios de los 60 que luego no repetiría hasta poco antes de su muerte. Su último disco significativo era una suite titulada Aeros Aeromatica Atomica donde demostraba su enorme creatividad incluso como compositor para big band. Murió en 1976 de un ataque al corazón debilitado ya por su consumo de metadona. Su hijo, Peter, también fue saxo barítono como el padre. En esta interpretación en el Montmartre de Copenhague, Lars Gullin está acompañado por un grupo de lujo: Archie Shepp, Teté Montoliú, Alex Riel y Niels-Henning Örsted Pedersen.

15 comentarios:

  1. la escena nordica es que ha resiu.tado ser un vivero que para que. hay de todo. mucho y ademas bueno. el problema es que enseguida se simplifaca todo y se queda uno con t4es nombres y el jardin no pasa de ser una maceta. y digo esto porque no se si fue el sabado o el viernes en algun suplemenmto de abc lei sobre el jazz nordico y me diuo esa sensacion. apñlogia de tres nombres, que bonito es todo y estoy escribiendo como ejercicio de estilo (que es la muerte del jazz o de lo qeu se tercie).
    buena repesca, doc.

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  2. Fue ese artículo el que me inspiró a bucear en este músico que apenas conocía de oídas, Artal. Tampoco un artículo meramente divulgativo con un tamaño limitado puede dar mucho más de sí.

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  3. Uno de los mejores saxofonistas barítono de todos los tiempos y un gigante del jazz europeo, Lars Gullin habría sido más famoso, sin duda, si hubiera visitado los EE.UU. más a menudo. Lástima que el abuso de las drogas, como en tantos otros casos. interrumpiese su carrera.

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  4. Dr.Krapp, la verdad es que me cuesta mucho entender, como estos músicos geniales son poco conocidos por uno número no menor de aficionados al jazz. De todas las interpretaciones que has subido, me cuesta elegir una, son todas muy buenas.
    Un cordial saludo

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  5. el problema de los articulitos bajos en calorias que el suplemento de abc publica de jazz son demasiado divulgativos y no estan a la altura de los que publica de libros, pintura.... no pasan de ser ejercicios de estilo.

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  6. hay una coleccion de grabaciones: "svensk jazzhistoria " que son diez volumenes (varios dobles, y luego triples y cuadruples cd´s). osea casi 30 cd´s que ofrecen una idea de la historia del jazz sueco hasta finales de los años sesenta. incompletisima historia, claro, pero hay mucho donde rascar.

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  7. Artal, los artículos sobre música suelen ser mucho menos interesantes que los escritos sobre literatura o pintura aquí también... lindísima entrada, y el título me encantó... stella by starlight suena y suena hoy...

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  8. Un tema que me motivó a mantenerme en este rollo de los blogs fue ir conociendo sobre el Jazz de Europa. Lo he ido consiguiendo improvisadamente, poco a poco como debe ser, a través de entradas como las tuyas y de blogs como los asiduos y otros. Tengo claro que algo bueno renació en la posguerra. Pero se hecha de menos una referencia básica, amigable, bien estructurada y no muy larga para encajar las sabrosas piezas sueltas con la raíz. Sigo con cierta frecuencia los artículos del diario mencionado y tengo la misma percepción. Pienso que a partir del rag en el delta podría intentarse algo. Un gusto conocer a Lars por tu medio.

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  9. Tal cual , Luis. Una vida que hace recordar la del propio Chet Baker.

    Gracias Hector. Bien sabes tú que los críticos de jazz europeo al igual que entronizaron al jazz americano, Panassié es su ejemplo más conocido quizás, menospreciaron todo lo que se estaba haciendo en Europa con la excepción de Django Reinhardt y Stephane Grappelli. En el caso de éstos porque fueron promocionados por el crítico francés.

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  10. Es una revista no especializada, Artal y los niveles de conocimiento de la gente son muy variables. Se algo de literatura, de arte y un poco más de cine y te aseguro que tampoco otras cosas que he leído en el mismo medio son demasiado especializadas. En los blogs no generalistas pasa un poco lo mismo: la gente que te lee tiene diferentes niveles de información pero todos los puntos de vista son respetables.
    Tomo nota de tus referencias.

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  11. Muchas gracias, .

    Es un gran hueco, Armando, no conozco ningún libro relevante dedicado especialmente al jazz europeo ni siquiera el de Berendt ofrece excesiva información. Gracias por tus palabras.

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  12. Querido Doc, me ha gustado mucho la entrada sobre Lars Gullin, muy interesante. A raíz de ello he buscado más información por internet. He encontrado este artículo que me parece oportuno recomendar: 'Las identidades del jazz en Europa'. Firmado por Carlos Lara: http://www.tomajazz.com/perfiles/avuijazz/avuijazz2005_idjazzeuropa.htm

    Un beso.

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  13. Conocía ese artículo Esther es muy escueto pero interesante. Tomajazz es un lugar excelente para todo lo relacionado con esta música. Yo leo mucho esa web.
    Besos.

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  14. Otro buen músico del que tampoco es muy fácil encontrar material. Suerte que podemos recordarlos a través de tus posts.

    Salud.

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  15. Gracias, Troglo, seguiremos con la mirilla bien dispuesta.
    Salud.

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