14 ene. 2011

Amos del Boogie Woogie

Mientras los chicos del nuevo jazz salían de sus humeantes tugurios en Harlem y encontraban la nueva tierra prometida en la calle 52, la calle del swing; al otro lado del país, en Los Ángeles, un jovencísimo pianista y cantante texano, excombatiente condecorado en la batalla de Filipinas, grababa sus primeros discos en una desconocida compañía llamada Aladdin Records.



Boogie woogie en estado puro para los tiempos duros de postguerra. Un poco de alegría después de tanta infelicidad. Su primer gran éxito fue este “Down the Road a Piece” de 1946. Amos Milburn, con su irresistible sonido, siempre fue considerado un pionero del rock and roll pero nunca estuvo tan cerca como en este primer hit. Luego llegarían otros de importancia crucial en el desarrollo del mejor rhythm and blues de la época. Su Chicken Shack Boogie, un jump blues de 1947 en las más pura ortodoxia del género, tuvo tal éxito que podría haberle permitido vivir de sus rentas el resto de su vida. Aunque en el vídeo el sonido es deficiente, merece la pena ver como este hombre se desenvolvía en un escenario.



Siguieron los éxitos y en 1949 una encuesta de la influyente Billboard entre los programadores musicales del todo el país, lo considera como el mejor intérprete de r&b del momento. Es un año triunfal y cuatro de sus temas ocupan los primeros lugares de las listas. Realiza giras por todo el país con otros grande artistas del género y la pequeña compañía discográfica crece y se enriquece hasta el punto de poder llevar a su catálogo a grandes artistas como Billie Holiday. 1950, el año de "Bad, Bad Whiskey".



No es que Amos se convirtieran en cosechero, bodeguero o barman. Tampoco era especialmente aficionado al alcohol teniendo en cuenta los parámetros de la época; pero encontró, o más bien sus productores encontraron, todo un filón en los temas dedicados al alcohol y ya se sabe que aquella gente no soltaba un filón hasta dejarlo exhausto. En esta faceta espiritosa su gran tema es "One Scotch, One Bourbon, One Beer", que se convirtió pronto en un standard del blues de Chicago y que cuenta con una versión inmensa del gran John Lee Hooker.



No es casualidad que Amos se acercara al blues a mediados de los 50. En realidad, nunca  había abandonado ese territorio, que era en el que siempre se había amamantado. Fueron años difíciles para aquellos pioneros, el rock asomaba su cabeza exigente por la puerta y quería par él todo el espacio disponible en la música popular afroamericana. Las ventas empiezan a caer y Aladdin entra en crisis. Después de 11 años, Amos rompe con su compañía de siempre e intenta seguir con su carrera. No tiene éxito apenas y aunque ficha por la Motown en los 60, el que consigue es a través de la reedición de sus viejos temas, más populares en otras voces.
Amos Milburn muere en 1980 tras múltiples problemas cardíacos. Solo tenía 53 años.


16 comentarios:

  1. Me eternizo hasta que se carga los vídeos. Vuelvo en otro momento.

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  2. Hola Dr. Krapp, no conocía a este pianista. Me ha impresionado gratamente su estilo pianistico y su excelente ritmo. Sin lugar a dudas un muy buen ejecutante de Boogie Woogie.
    Saludos

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  3. no se si el hombre seguirá, pero hace años, tha, dibujante de (los buenos tiempos de) el jueves tocaba el piano y ademas de ahcerlo acompañando a algunsomusicos de blues como mama montse pratdesaba, harmonica zummel, amadeo casas... (escena barcelonesa) tocaba con muy buen gusto boogie. de vez en cuando me acuerdo de este hombre.

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  4. lindo, lindo, lindo... me recuerdo bailando boogie de la mano de mi papá... y a mi papá y a mi mamá bailando boogie también...

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  5. Vuelve, Angie y confía en que todo se haya arreglado. Un montón de bytes no pueden ser tan importantes.

    Fue uno de aquellos artistas que tuvo un éxito fulgurante y absoluto en los 50 y luego desaparecieron de la escena arrastrados por la marea del rock. Es necesario recuperarlos, Hector. Un saludo.

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  6. He buscado en Internet ya que no recuerdaba a Tha, Jesús. Un tipo interesante. He visto que su grupo se llama o llamaba August Tharrats Trio. Un apellido muy jazzístico. El boogie es una música que adoran todos los grandes pianistas aunque solo sea como para aligerar la severidad de otras composiciones.

    Es que el boogie es un ritmo que se acopla muy al latido de nuestro corazón y de nuestros recuerdos, Stessa

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  7. Encantado de conocer a uno delos amos del boogie, Doc. Me gusta su estilo, haces bien en recuperarlo. Es un ritmo que inspiró inclusive a Mondrian a definir un estilo en su época nuevayorkina.

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  8. Que bueno que es esto!!
    No conocía a este pianista, pero me parece fantástico.
    Muy buena entrada del blog.

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  9. Es lo que tiene el boogie, que es divertido. Uno de los amos, el tal Amos (huy, qué juego de palabras más absurdo, ha sido sin intención). Me trae buenos recuerdos Aladdin Records.

    Abrazos.

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  10. Sí señor, el boogie alcanzó rango artístico en esos recuadros de colores de Mondrian. Pura abstracción geométrica, Armando para una música no tan sencilla como aparenta a simple vista.

    Gracias, Jazz.

    Yo también use ese juego de palabras en el título, mea culpa Troglo. A veces lo divertido es bueno y lo aparentemente profundo es malo, una verdad de perogrullo que olvidamos con demasiada facilidad.
    Abrazos

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  11. Desde que he escuchado "Boogie Woogie" no ceso de golpear los pies contra el suelo. En cualquier momento sube mi vecino y me preocupa porque es bombero...

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  12. A ver si tenemos que volver de nuevo al Boogie woogie en estos tiempos de infelicidad y crisis de todo tipo! je je je

    Besotes, Doc.

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  13. No deberías preocuparte, Luis, los bomberos están preparados para cualquier clase de contingencias aunque es probable que al tuyo no le gustase que le cayese la lámpara de araña en la cabeza.

    Si la crisis sirviera para que nos entregáramos al baile y a la alegría de vivir que se encuentra en el boogie woogie podríamos sacarle alguna utilidad. Besos, Esther

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  14. Ya las he escuchado todas. Me parecen más fáciles de bailar las que son más lentas. Pero todas tienen buen ritmo.
    El otro día me acordé de ti. Una compañera nueva del dept había preparado una canción de Sam Cooke para practicar las asignaturas con los primeritos: Wonderful World. Aunque es muy cococida yo tampoco le ponía nombre y cuando vi que era de Sam Cooke pensé ¡Huy, ese le gusta mucho a Krapp! y le dije a ella: pásamela. Es que ella es muy maja, es muy expresiva y mueve mucho las manos cuando habla y como a mí me gusta verla le digo ¿qué acabas de decir que estaba despistada?

    Seguro que lo último que he escrito no tiene nada que ver con esta entrada pero ya que está escrito, escrito queda.

    Boogie Woogie, Krapp.

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  15. El cococida cámbialo por conocida. Ya me voy.

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  16. Las lentas tienen cierta cadencia pero mantienen el mismo pulso que las rápidas.
    Gracias por acordarte de mi, es un tema muy hermoso que volví a escuchar hace como dos días curiosamente. Escucho constantemente a Sam Cooke, es un balón de oxígeno siempre a mano.
    Boogie Woogie para ti, Angie

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