29/11/2011

"Tienes que olvidarlo. Esto es Chinatown"


El 26 de septiembre pasado fallecía Uan Rasey, quizás el trompetista más importante salido de los estudios de Hollywood. Rasey, empezó su carrera cinematográfica en 1949 y su presencia fue ineludible en cualquier banda sonora donde se requeriese el uso de su instrumento. Sin embargo, pudiera haber sido una más entre los músicos anónimos que formaban aquellas deslumbrantes orquestas. Pudiera haber sido pero no lo fue y la causa de su popularidad tiene mucho que ver con su interpretación en esta banda sonora compuesta en apenas 10 días por el gran Jerry Goldsmith.

10 dias para componer y grabar la banda sonora de Chinatown después de que el compositor original fuera despedido por Robert Evans, un productor exigente y nervioso, artífice principal de esta obra maestra del cine negro cuando todos creían que el género había muerto.  A su lado, un triangulo creativo de primer nivel: Roman Polanski intentando exorcizar sus terribles demonios personales tras el asesinato de Sharon Tate; Robert Towne que consiguió el Oscar al mejor guión por este film y el mencionado Jerry Goldsmith que compuso 8 de los 12 temas de la banda sonora.  

Solo 30 minutos de música original salpimentada con viejos standards de los 30 y 40 pero lo suficientemente significativa como para ser nominada los Oscars ganados ese año ni más ni menos que por Nino Rota y Carmine Coppola por El Padrino 2ª parte. Hoy en día la American Film Institute considera a Chinatown como la novena mejor banda sonora de todos los tiempos. 
 Su fascinante, misterioso y casi mágico teme de amor se ha convertido en uno de esos bombones musicales que ponen los dientes largos a muchos instrumentistas de viento, hasta el punto de que muchos hayan preferido comérselo casi sin sacarle el envoltorio. Puede ser el caso de Terence Blanchard cuando la homenajea en su disco Jazz in Film de 1999.

En la misma onda ortodoxa navega Nicholas Peyton cuando hace otra versión del tema en su álbum del 2008 titulado Into the Blue.

Después de estos adalides del tradicionalismo jazzístico, una versión de un heterodoxo consagrado, John Zorn. Su pieza está incluida en Naked City, una joya musical altamente recomendable publicada en 1989.

Pasen y elijan. O bien quédense con todas. Recuerden, ésto es Chinatown.

19/11/2011

Balsámica Bettye

Hace unos días, en plena convalecencia de mis problemas físicos, asistí a un concierto que fue un bálsamo reconfortante para mi entonces maltrecha salud. En el escenario un grupo de jóvenes tocando con brío y delicadeza. Al frente, Bettye Lavette, una mujer nacida en 1946 de raza negra. De físico frágil. Menuda. Casi insignificante en las inmensidades del viejo teatro decimonónico.

El soul del sur. El de Memphis. El soul de Otis, Aretha o Wilson Pickett. El de Sam and Dave o Isaac Hayes. El soul de Stax Records distribuido por la Atlantic. Aquel viejo soul que iluminó los 60 y los 70, se hace voz y desgarro en esta cantante crecida curiosamente en Detroit, la capital norteña del género, la sede de la Tamla Motown.

Éste Let Me Down Easy fue grabado por Bettye con apenas 19 años y fue considerado en su tiempo como un hito del género. Era su segunda grabación desde su debut con 16 años y le permitió estar en el ojo del ciclón soul participando en aquellas multitudinarias giras junto a todos los grandes.  Pero no con tanta suerte. Su extraordinaria voz fue siempre degustada por un número reducido de entendidos permaneciendo alejada de los  grandes circuitos comerciales.  Durante las décadas siguientes apenas pudo realizar un puñado de grabaciones en diferentes sellos discográficos. Algunas canciones notables que alcanzaban mayor éxito cuando luego eran regrabadas por otros o versiones de temas conocidos que ella siempre sabía llevar a su terreno.  Tuvo que esperar hasta 1982, tras 20 años de carrera, para poder publicar su primer álbum. Pasó el tiempo y la vida musical de Bettye Lavette parecía estancada en un "quiero y no puedo". Afortunadamente llegó la redención gracias a un apasionado coleccionista francés- ¡cómo no!- de música soul. Gilles Petard, se emperró en encontrar los masters de las grabaciones de Bettye de los años 70 y los encontró cuando todos los daban destruidos por el fuego.  Se publicaron en  el año 2000, coincidiendo con la reedición de un viejo disco de la artista por un sello holandés. Le llegó el éxito a través de Europa y una vez más los norteamericanos se echaron las manos a la cabeza pensando en lo que se habían perdido durante tantos años. ¿Os suena la historia? 
Premios, reconocimiento, nuevas grabaciones. Entre ellas, dos álbumes extraordinarios: I've Got My Own Hell to Raise  del 2005 con temas escritos exclusivamente por mujeres y The Scene of the Crime del 2007 candidato al Premio Grammy como mejor disco contemporáneo de blues y donde hay esta recreación de un viejo tema de Elton John.

Bettye Lavette fue reconocida en el 2008 como mejor cantante femenina por la Blues Music Award. 46 años habían pasado desde su bautizo musical. 

Unos meses atrás me quedé estremecido al oír esta versión  de un tema de Bruce Springsteen para una célebre película. Ahora forma parte de mi botiquín de primeros auxilios musicales y os aseguro que me ha funcionado.

8/11/2011

Ni el jazz en serio, ni el rock en broma


Nacieron en 1999 y aunque han editado un único álbum, Díscolo (2000), desde entonces han estado presentes en el mundillo musical español creando un sello discográfico, Pueblo, realizando bandas sonoras y actuando en numerosos festivales de jazz y rock. Efectivamente, el grupo Dead Capo navega sin pudor entre dos mundos musicales que algunos consideran opuestos. Desde su posición como grupo de culto se pueden permitir el lujo de la infidelidad a cualquier propuesta musical exclusivista. Lo suyo es la versatilidad y la poligamia. Lo demuestran recreando el tema de
Adolfo Waitzman para esa desternillante película española de 1962 titulada Atraco a las tres .

En su página web en Myspace dicen de su álbum único: "Díscolo.., es una impredecible batidora de estilos, una road movie sin fronteras con paradas en el jazz, el swing, el rock, las bandas sonoras del eje Mancini-Schiffrin-Barry-Rota-, el surf, el lounge, el funk, el blues...
Y continuan:
"Su música (la del disco) es el resultado de una sobre-exposición a múltiples estilos de música, muchos moldes musicales que han tratado de derretir para crear uno propio"

Les han influido los grandes compositores de bandas sonoras pero también la fecundidad infinita de Charles Mingus, los grupos jazísticos con toques punk de la agitación neoyorquina de finales de los 70 como los Lounge Lizards de John Lurie o el hoy aclamado John Zorn etc... 

Además son tipos divertido e inquietos por lo que sucede a su alrededor. Algunos de sus miembros fueron redactores de un ácido Manifesto! Moncloa Sound System (podéis verlo haciendo click en el enlace) redactado tras ser invitados a la Moncloa en el Día Internacional de la Música del año 2004. Por su parte,  Javier Gallego, tiene un extraordinario programa en Radio 3 titulado Carne Cruda donde extrae el jugo a la actualidad de una forma ágil, divertida y mordaz aderezándolo con propuestas musicales tan  atrevidas y singulares como las que desarrolló en el grupo del que fue batería hasta éste último verano. 

"Si existiera un Freud de las armonías se daría un festín con estos tipos. Aparecen toda clase de patologías e irreverencias musicales. A mí me saben. Son de un Mingus atareado y apaleado a la vez, más claras, pero agujereadas como un queso. Hay un pequeño Schoenberg entre las cuerdas y un hombre del saco estrellado en el miedo de nadie. Sam está hasta las narices de tocarla otra vez y le ha robado el garito a Bogart. Al oírlos viene a buscarte un gato callejero que se sueña a sí mismo flotando entre sonidos de Mancini. Hay un glam que se sacude como una estera y se cadencia 10 veces hasta asomar la risa. Un trópico de cáncer con esa censura de Mogambo llena de incestos y de-formaciones simpatiquísimas. Se hace sonar el espejo de feria y aparece un Malher aFellinando, como la zona fantasma de los tres malvados de Superman"(Dead Capo: Clásicos de un tiempo por llegar / La Maga Z)

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