25 mar. 2012

¿Desmontaje o ironía?

You Are My Sunshine es una popular melodía atribuida a Charles Mitchell y a un personaje legendario de Lousiana, Jimmie Smith, músico de country y nada menos que dos veces gobernador del Estado (De 1944-1948 y de 1960 a 1964). En realidad el tema fue comprado por Smith, un tipo sin demasiados escrúpulos, a un compositor en apuros económicos. Se han hecho infinidad de versiones de You Are My Sunshine  y en toda clase géneros musicales: hillbilly y country, swing, rhythm and blues, pop, soul y ha sido cantada por infinidad de artistas de prestigio: Johnny Cash, Aretha Frankin, Ray Charles, Bing Crosby, Jerry Lee Lewis, Carly Simon, Doris Day . También ha aparecido como fondo sonoro en infinidad de producciones televisivas y cinematográficas desde su primera grabación en 1939. Como homenaje a Johnny Cash que hubiera cumplido 80 años hace apenas unas semanas ofrezco la grabación del tema que hizo en dueto con Bob Dylan en el disco The Dylan Cash Sessions. 

George Russell es un nombre fundamental en la historia del jazz, desbrozando el camino para que esta música alcanzase perspectivas nunca soñadas. Siendo un batería prometedor en la Orquesta de Benny Carter tuvo que dejarlo por una temprana tuberculosis que lo mantuvo hospitalizado durante más de un año. Pero George era un cerebrito y supo aprovechar el tiempo profundizando sus conocimientos sobre teoría musical. Mediados los 40 compagina sus estudios teóricos con los arreglos musicales. Por ejemplo, es el autor del considerado por muchos primer tema de jazz bop latino: Cubana be, Cubana Bop para Dizzy Gillespie y participa en las reuniones en el apartamento de Gil Evans que darán origen al fundamental disco The Birth of Cool. En 1953 publica "Concepto lidio-cromático de organización tonal", una base teórica sobre el que pivotará todo el jazz posterior y donde se defiende la prevalencia de los modos y escalas sobre la simple progresión de acordes. Al fin  los músicos de jazz tendrán un manual de uso para no perderse en los tramposos vericuetos de la improvisación. Durante el resto de su vida, murió en el 2009, Russell siguió siendo un hombre multifacético tanto desde la vertiente teórico/pedagógica como en la musical. Siendo un extraordinario compositor, no tuvo especiales prejuicios a la hora de acercarse a la música clásica contemporánea o al free jazz. Como intérprete no desdeñó ningún tipo de combo musical, tuvo su propio sexteto y hacia el final de su vida creó una importante big band, la Living Time Orchestra recuperando el título de un famoso disco grabado junto a Bill Evans.

En 1962 publica The Other View, un disco en la onda free pero con una versión sorprendente y juguetona de You Are My Sunshine. La gran Sheila Jordan pone la voz en la que constituye su primera grabación luego de una ya larga carrera artística. Pocos meses más tarde la cantante publicará Portrait of Sheila, un disco maravilloso que pasa por ser el primer álbum de jazz vocal del sello Blue Note. 
¿Desmontaje del viejo tema o ironía a la manera de Mingus
¿Quizás las dos cosas?
Si os apetece, elegid vuestra opción.

16 mar. 2012

Cuando por fin sonó la flauta

Mal que les pese a los norteamericanos, Alberto Socarrás, un pionero de la música latina de formación clásica, fue el primer músico en tocar un solo de flauta en una grabación de jazz. Aquello ocurrió en 1927 y estaba acompañado por la Clarence Williams Band. Con loable empeño este flautista, clarinetista y director de orquesta dedicó el resto de su carrera a reivindicar a la flauta como un instrumento tan apto para el jazz como para los ritmos calientes del Caribe. Masabi es una grabación muy posterior realizada con su orquesta, la mítica Cubanacán.

Fue una dura empresa hacer competir a tan modesto y universal instrumento con los atronadores grupos que dominaron el jazz en gran parte de su historia. ¿Cómo puede competir la frágil flauta al lado de rivales tan poderosos rivales como trompetas, trombones, saxos o incluso su primo hermano, el clarinete? El hecho cierto es que ha habido muy pocos flautistas puros en la historia del jazz. En su mayor parte eran y son saxofonistas que en un momento dado necesitaron expresarse con el legendario instrumento.  Wayman Carver, fue uno de esos pocos como miembro de las orquestas de Benny Carter y Chick Webb en los años 30. En muchos libros incluso aparece como el primer solista de este instrumento en jazz. No es cierto su primera grabación es 5 años posterior a la de Socarrás

Con la excepción de Jerome Richardson la flauta apenas tuvo algún papel a lo largo de los años 40. Todo cambió a principios de los 50 y el instrumento empezó a alcanzar cierta proyección.. Dos motivos lo favorecieron: la mejora de los sistemas de sonido y audición y el desarrollo de un nuevo lirismo lejos de la agitación bop. El cool, con su actitud distendida, ligera, informal y al mismo tiempo intimista, siguiendo la senda que había desbrozado Lester Young,,coloca a la flauta en un lugar que antes no había conocido en la música popular del siglo XX. Frank Wess, un poderoso saxo fue el primero en abrir terreno desde la atalaya que suponía ser miembro de la famosísima orquesta de Count Basie.

Bud Shank llegó poco después desde el fecundo vivero de la orquesta de Stan Kenton. Habiendo sido un gran maestro del saxo alto,  encontró en la flauta una nueva forma de expresividad, tanto encabezando su propio quinteto como en sus intervenciones con otros grupos de la West Coast o en sus duetos con el óboe de Bob Cooper, otro saxofonista a la búsqueda de nuevos sonidos.

Buddy Collette llevaba detrás una larga carrera musical antes de incorporarse a la corriente musical de la Costa Oeste a través del grupo de Chico Hamilton. Su atrevimiento le llevo a crear incluso grupos de varios flautistas. Es el caso de su Collette's Swinging Shepherds donde estuvieron juntos aparte de él mismo, el citado Bud Shank, Paul Horn o Harry Klee


En 1956 hay un hecho importante para la flauta: la siempre parsimoniosa revista Downbeat, decide crear el premio al mejor flautista del año. Desde 1957 hasta 1970 un solo nombre encabezará las listas: Herbie Mann. Un flautista dedicado a su instrumento en exclusiva como el viejo Carver, pero además con la fórmula para llegar al gran público. Músico discutido y cuestionado, tachado de comercial y entregado a la fusión -fue un pionero de la Bossa Nova- antes de que ese término tuviera significación propia. Este fue quizás su tema más representativo.

Otro día volveremos a enflautarnos. Si así os parece, claro.

6 mar. 2012

Veintegenarios y octoañeros

Hace como unos quince años, Albert Pla ese cantante tan divertido, a fuerza de polémico y provocador, se reunió con un grupo de cantantes amigos y más o menos de la misma cuerda -Robe Iniesta, la voz de Extremoduro, Manolo Kabezabolo y Fermín Muguruza, gran artífice del rock vasco-para sacar un disco en directo titulado Veintegenarios en Alburquerque cuyo célebre tema principal, el que da título al álbum, retrata con acerado sarcasmo a esos jóvenes que viven sin objetivos ni futuro, como ancianos.

De ancianos va esta entrada, pero de otra naturaleza. Son ancianos jóvenes de larga vida artística y que llegados a los 80 siguen -o siguieron- en la brecha. Después de mi entrada anterior dedicada a Alberta Hunter y su maravillosa resurrección  artística cumplidos los 83, he decidido darle la vuelta al título y al contenido del tema de Pla para ofrecer un pequeño homenaje a los que prefiero llamar octoañeros musicales. Un ramillete arbitrario y sin ninguna pretensión que coincide precisamente con el día en que Gabriel García Márquez cumple 85 años. 

 Se necesitaría mucho espacio para recorrer la vida artística de Henri Salvador desde que acompañaba a Django Reinhardt en los cabarets de París. Su trabajo como cómico, guitarrista y cantante en orquestas y music halls; su labor como pionero del rock en francés; su dedicación al jazz. Con 83 años, en 2000, presentó al público, Chambre avec vue, un disco que es una joya de principio a fin. Murió de un aneurisma en el 2008, habiendo alcanzado el reconocimiento  generalizado de todo el mundo.

Si hablamos de la chanson, obligadamente tenemos que pasar por Charles Aznavour que aún sigue fresco y rebosante a sus 87 años. Convertido en un todoterreno se atreve con cualquier melodía en su disco del 2011, Toujours, incluso con una juvenil historia de amor ambientada entre las barricadas de Mayo del 68.

Vi a B.B. King en directo el día que cumplió 70 años. Hoy tiene 86 y como en la canción de Vicente Fernández sigue siendo el rey. En su club de blues o ante audiencias multitudinarias como la de Glastonbury.

Puede que las ganas siguen intactas, como sigue intacta la personalidad de estos grandes artistas pero llega un momento en que las fuerzas faltan o al menos no son las suficientes. Necesitan algún apoyo y un buen recurso son los duetos. Tony Bennett, 85 años, tiene una gran experiencia en la materia y le ha sabido sacar mucho partido. El año pasado publicó su Duets 2 con gran éxito. Sin duda a ello contribuyó la cercana muerte de Amy Winehouse, una de sus partenaires en aquella ocasión  con la que compartió un tema formidable, que casi todos habréis visto . También me gusta este otro clásico donde se acompaña por esa marabunta mediática llamada Lady Gaga. Sí, creo que detrás de esa aparatosa y extravagante crisálida postglam hay una excelente cantante que empieza a salir a la superficie. Baste un ejemplo.

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