14 feb. 2013

La magia de un título

 
Hace unos meses  María, entusiasta bloguera desde El saco de mis pensamientos, me recordaba que Dancing in The Dark era -aparte de la pieza que había puesto yo en la entrada, Cosecha del 58- un célebérrimo tema de Bruce Springsteen. Lo recordáis ¿no?. ¿Quién se puede olvidar de uno de esos exorcismos épicos del Boss azuzándonos a quemar las naves y salir huyendo a cualquier parte? Estaba en el mítico Born in the U.S.A. de 1984 y dejó detrás una larga estela de laureles: primeros puestos en las listas, Grammy, MTV, Canción del Año etc..
Debe haber algo muy especial detrás de un título como Dancing in the Dark. Le decía entonces a María que aparte de los dos nombrados, hay otros dos temas que siendo diferentes llevan la misma cabecera. Debo rectificar no son dos, al menos hay cinco. Allmusic enumera además 59 discos con ese nombre. En otros ámbitos, hay tres peliculas de cine- uno con Antonio Banderas y Angelina Jolie-, cinco capítulos de series de televisión, y hasta cinco novelas tituladas Dancing in the Dark. 
El motivo no lo sé, pero no me resisto a pensar que algo aportó esta escena de uno de los mejores musicales nacidos en Hollywood.

Volvamos al principio. El standard Dancing in the Dark fue compuesto por Arthur Schwartz y el letrista Howard Dietz para una revista de Broadway de 1931 titulada The Band Wagon. La escena anterior, con Fred Astaire y Cyd Charisse, forma parte de la versión cinematográfica de 1953 titulada en España Melodías de Broadway. Parece ser que Arthur Schwartz, ya escrita la obra, sintió la necesidad de añadir una pieza lenta que sirviese para darle a la composición un tono más sofisticado y misterioso. Misterio y sofisticación a la que no era nada ajeno Duke Ellington, uno de los artistas más entusiastas de esta pieza tantas veces interpretada.  

A riesgo de que a alguien le de el tembleque, es casi imposible olvidarnos de la conmovedora versión de Charlie Parker en su denostado disco, al menos durante mucho tiempo, Charlie Parker with Strings. 
Por último, así canta la pieza, la reina de  las baladas de jazz, Sarah Vaughan, en una interpretación en directo de 1957.
 
Creo que lo he conseguido, a pesar de mis pobres palabras, la magia todavía sigue en pie. Además, y aunque no creo en esas cosas,  hoy es 14 de febrero. A quien Dios se la dé, San Valentín se la bendiga.

24 comentarios:

  1. Una entrada muy curiosa. Bailar y la noche conjugan muy bien. Los temas, preciosos. ¡Qué voz tiene Sarah Vaughan! Y ver bailar a Fred Astaire y Ginger Rogers me trae recuerdos de hace tanto... que es un placer revisitarlos.

    Besos.

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    1. Uno tiende a asociar el baile con la noche y se refleja bien en la escena de la película donde se juega muy bien con los contrastes: dos personas vestidas con ropa inmaculademente blancas bailando en silencio en la penumbra, la oscuridad es incompatible con la luz, de un parque.
      Besos

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  2. Soy una seguidora fiel del Boss pero en este caso me quedo con la versión de Duke Ellington.

    No tenía ni idea de que hubiera tantas versiones.

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    1. Hay muchas versiones, es un standard muy popular, como la que dejé en la entrada que cito interpretada por Cannonball Adderley u otras que no he puesto de Sinatra, Mel Torme, Sonny Rollins etc..

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  3. Aaayyy ay mi querido Dr jajaja con el repelús que le tengo yo a este día tan hortera de San Valentín ( perdón) al menos desde que nos ha invadido este rollo yankie empalagoso, pero..

    Mmmm esta entrada tuya es irresistible, todo en ella es rico y no... yo tampoco sabía que este título tuviera tanta magia detrás, de todo lo que has colgado solo conocía dos, por su puesto la del Boss ( Laura V y yo lo vimos separadamente pero a la vez , el año pasado en Barcelona... esta chica es una enciclopedia con patas te lo aseguro jajaja una joyita, te lo digo porque nunca la había visto en tu blog y meenacanta encontrármela aquí ) y la preciosísima escena de Melodías de Broadway.

    Sieeempre que la veo me pregunto cómo es posible que dos personas caminen juntos taaanto tiempo, sin dirigirse una sola palabra ( para mi eso sería imposible:-) pero claro, ellos hablaban bailando... ¡¡qué bonita esta peli!! pura magia, es cierto. Mira, te voy a dejar una escena ( bueno, son muchas, en una ) porque ¿sabes a quien me recuerda aquí Fred Astaire? A ti, de detective en busca del gran manipulador OBSERVA ¡¡igualitos!!:-)

    Lástima que se te adelantara M. Jacksons y te la copiara:-)

    Mil graacias, a veces los días con etiqueta me repatean solo por eso, tú se la has quitado al de hoy aquí y eso es genial, todo esto es una especie de regalo que te agradezco un montón, como siempre. La música sieeempre es el mejor regalo que existe.



    Muuuchos muchos besos y... no dejes de bailar Fred:-)


    PD
    Las otras tres que me faltan las escucho por la noche, seguro que me quedo con la de Duke E...creo:-)

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    1. La ocurrencia de asociar la entrada a San Valentín pasó por mi cabeza cuando iba a publicar la entrada y me acordé de la fecha. Una de las bellezas de esa coreografía, a mi modo de ver, es ese silencio con el que quizás el autor quería proyectar en imagen esa idea improyectable de bailar en la oscuridad.
      Gracias a ti por seguirme. Besos

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  4. Sí, la verdad es que es un título muy sugerente, de esos que evocan escenas apropiadas para el día de hoy (en el que yo tampoco he creido nunca, por cierto). Y aunque las opciones que usted nos presenta no son comparables entre sí, yo me quedo con doña Sara y con permiso del señor Ellington (que me encanta cuando se pone en plan orquestal).

    Springsteen bien, en su estilo, tan dado a los himnos-arenga; aunque, por razones que desconozco, este hombre me cansa un poco. Y tampoco soy muy fan de los musicales, así que sintiéndolo mucho descarto a Fred y su acompañante. En cuanto a Charlie Parker, al que por supuesto reconozco su talla, una vez más el problema es enteramente mío: el saxo en plan solista es un instrumento con el que no suelo congeniar salvo en pequeñas dosis.

    En cualquier caso, para los fieles de San Valentín está claro que esta es la noche ideal para este tipo de bailes. Un ejercicio terapéutico y encantador.

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    1. Especulo con la posibilidad, de que con mi caso el motivo por el cual Springsteen resulta algo cansino tiene que ver con el hecho de que la estructura musical de sus temas es algo monótona y que su tono, entre el susurro y el extásis rockero, a veces es muy previsible.
      Como en el tema del saxo y tal como dices es cuestión de dosis, por eso es aconsejable variar de vez en cuando el chip musical y probar otras alternativas.

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  5. Charisse me tuvo seducido de chaval. Siempre recordaré las archiconocidas secuencias del ballet de "Broadway Melody" y "Girl Hunt Ballet", pero lo que de verdad me tenía fascinado eran sus piernas...Se decía por aquel entonces que las tenía aseguradas en 5 millones de dólares. Ni las de Messi...

    Estupenda propuesta, Dr. Krapp. María estára más que contenta. Que se publique hoy es lo de menos...

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    1. Entiendo tu veneración por Cyd aunque es una pena que una excelente bailarina y actriz más que denete haya pasado a la posterioridad por el tema del seguro de sus gloriosas piernas.
      Muchas gracias, Luis, tus comentarios siempre me dan ánimo para no cerrar este rincón musical.

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  6. ¿Y si te digo que fue a partir de aquella "Cosecha del 58" que descubrí el mítico álbum de Cannonball Adderley (y amigos xD) y empecé a dar bocados más grandes en el jazz? En mi top sigue estando su "Dancing in the Dark", pero visto lo visto voy a tener que añadir la versión de Duke. Qué grande era el hombre, en todas sus etapas. A Charlie Parker se me hace raro oírle con ese trasfondo de cuerdas empalagosas.
    Pero yo me pasaba por aquí sobre todo para hacerte una pregunta, tú que estás puesto en materia de jazz. ¿Sería aceptable la esquematización del jazz tradicional en las categorías de ragtime (aunque esto no sea auténticamente jazz), New Orleans jazz y swing/big bands? ¿Sí, no, por qué?

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    1. Pues lo que me dices me alegra un montón, es algo por lo que merece la pena proseguir con este espacio que está exento de pretensiones.
      Lo curioso de Parker es que esas cuerdas empalagosas fueron la ilusión de su vida ya que era su sueño tocar con una orquesta detrás y cuando lo grabó se sintió luego enormemente satisfecho sin entender que la gente lo considerase un disco comercial.
      Cualquier esquema simplifica y reduce el contenido de las cosas pero vamos a intentarlo.
      Yo pondría al Ragtime en la prehistoria del jazz, junto al blues -el blues es el punto central de toda la música negra- , el sonido de las bandas de Nueva Orleans - para el Mardi Grass, fiestas, marchas, funerales, ect..-, las canciones de trabajo -worksongs- y la música de vodevil a través de los minstrels donde se llegó al punto curioso de que si al principio los blancos se pintaban de negro para sus comedias racistas, al final eran los mismos negros pintados de negro los que se hicieron de protagonistas de estas historias en cierta medida humillantes para su raza.
      Hay gente que entre el jazz de Nueva Orleans y el swing colocan el jazz de Chicago, con Armstrong como primer solista y los nuevos grupos de jazz blanco con figuras como Beiderbecke, Benny Goodman, Venuti, Trumbauer etc...
      Es un punto de vista.

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  7. Una buena muestra de cariño, muchas gracias, aunque casi me da el tembleque con Charlie y sus violines mágicos. Con ese título tan sugerente, bien se pudo emplear de fondo musical en aquella peli de Audrey H. donde actuó como una ciega y se le cuela un ladrón al apartamento, dando lugar a una verdadera danza de nervios en la oscuridad. Una pregunta Doc. Will you still send me a valentine when I'm 64?

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    1. "Sola en la oscuridad" se tituló en España esa película.
      Sinceramente pensaba que como en el caso dde MacCartney habías superado esa fecha con creces, pero si no es así avísame con tiempo para hacerte un merecido homenaje.

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  8. Ay ARMANDO, ARMANDO jajaja ¡¡cómo te va a regalar un SanValentín el Dr. si reniegas de los violines empalagosos, te da el tembleque con Charlie y para remate te tronchas con la preciosa Audrey H!! fíjate, a mi me ocurre al revés que a ti, me quedo con los tres y te regalo a San Valentín para ti:-) ¿por qué vas a esperar a tener 64 años? hoy mismo puedes;-)

    Buena la has hecho con esta entrada Dr... ahora todos te van a imaginar con los ojos entornados jajaja menos mal que Luis Antonio y yo sabemos que no te va nada eso y esto solo fue un guiño bromista ¡¡todos sabemos que lo tuyo es el heavy!!:))

    Muchos besos y feliz finde para todos.



    PD
    Mi padre siempre dijo que lo mío era llevar la contraria y va a ser que sí ... su saxo quita ahí todo empacho sanvalentinesco, Duke muy ortodoxo aquí y Sara demasiado en su estilo... the winer is Charlie:-)

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    1. Armando quiere ser permanentemente joven espero que haya encontrado el bálsamo adecuado aunque vivir en el Caribe seguro que contribuirá a que lleve una vida más placentera e incluso regalada.
      Querida María, deberías tener más cuidado cuando entres en una cristalería, cualquier blog tiene algo de cristalería, comprendo que tienes necesidad de que te atienda algún dependiente pero debes de pensar que se consigue más con una sonrisa que con el repetido palmear de las manos para que se sepa que estás ahí.
      Besos y feliz domingo

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    2. Siento mucho que te haya parecido mi sonrisa, un palmeteo de manos, no pretendía que me atendiera nadie, aquí nunca lo necesito, solo intenté atender por ti tras el mostrador de tu cristalería, por si estabas ocupado:-)

      Supongo que fue una libertad que no debí tomarme, perdón.

      Muchos besos y feliz lunes.

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    3. No tienes que disculparte, no me he sentido muy molesto. Es tu forma habitual de enfocar las cosas, tu forma de situarte en este mundillo y además eres consciente de que este personaje que cree para los blogs con ese nombre más o menos cómico, el icono caricaturesco y la índole humorística de algunas entradas y comentarios, da juego para propuestas más distendidas. No importa siempre que nos pille a todos en la onda alegre y dicharachera. Lamentablemente no siempre ocurre así.
      Besos, que la rutina te sea leve.

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  9. Puras bromas que a veces le gastamos a Doc. María. Ya todos conocemos su calidad. Para muestra esta chulada de entrada, derivada de un pensamiento tuyo sobre un título.

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    1. Desconocía mi condición de objetivo risible para algunas personas que tienen la gentileza de leerme. Espero poder seguir estando a la altura de sus necesidades. También espero por parte de ellos que acepten de buena ley mis más que seguros picotazos.
      Gracias

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  10. Charlie Parker y Sarah Vaughan, se hace el silencio en la ventas. Tras un minuto de sólo en el saxo de Bird y la voz de la ninfa negra. Estalla en júbilo; la apoteosis. Excelente selección y me la hubiera jugado por Björk: el último baile en la oscuridad. Gran entrada y excelente publicación, Doc. No soy muy ducho en el Jazz pero hay como unos 15 individuos-as, que me vuelven loco y me dije— ¡necesito nueva crónicas en torno al medio! Gran regalo de San Valentín. Un abrazo

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    1. Me gusta tu descripción de esos artistas imprescindibles. Sí hay títulos muy semejantes que responden a la misma idea del titulo: Lady Gaga tiene una canción titulada Dance in the Dark y como no recordar esa estupenda película, Dancer in the Dark, del polémico Lars Von Trier donde Bjork se desvela como una extraña y magnética actriz.
      Un abrazo para ti y muchas gracias.

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  11. Es que hay alguien que no se sienta Bailando en la Oscuridad????? En estos momentos de mi vida, me siento así: bailando en la oscuridad. Qué me pasa doctor? Es lo normal? Ya no lo sé.

    Un feliz fin de semana, Doc!!!!!!! Jazz, jazz, jazz y jazz!!!!

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  12. Espero que te dure poco y si no hay luz exterior suficiente al menos usa la que se desprende de ti misma esa a la que habitualmente no hacemos el debido caso.
    Entre las luces y las sombras siempre hay espacio para la penumbra.
    Ayer estuve en un bonito concierto de jazz.
    Feliz fin de semana.

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