22 dic. 2014

Bob Dylan para uno solo

Suena el soniquete de la lotería ahí fuera y al pensar en los agraciados que darán saltos y abrirán sus botellas de champán dentro de un par de horas, no puedo dejar de debatir conmigo mismo si me gustaría ser uno de ellos o cambiaría esta suerte por convertirme en una especie de Fredrik Wikingsson y tener la fortuna de oír en solitario a tu artista favorito en un gran escenario.
Seamos materialistas pero justos: todo dependería de la cuantía del premio descontando lo que nos birle Mamá Hacienda.

Os imagino conocedores de los pormenores de la noticia que salió a la prensa hace cosa de una semana. Si no es así aquí os dejo un enlace completo a la misma tal como informó el canal Antena 3.
"Tras el primer tema empecé a aplaudir, pero me sentí totalmente raro. Ellos ni miraron, ¿era todo absurdo o estaban siendo irónicos?"

Ya sabéis, se trata de un concurso de la televisión sueca, Experiment Ensam, en la que se quiere comprobar como funciona en solitario y a nivel psicológico algo que normalmente hacemos en compañía de otros.   En este caso, el concierto de Dylan. Otros programas se desarrollan en un karaoke o en una sesión de monologuistas.
Al parecer, Fredik, era amigo del director del concurso y tras muchos encuentros logró convencerlo de que era el mayor fanático del cascado pero vital genio de Duluth. Este es un vídeo, a falta de la versión íntegra, donde podéis ver más en detalle lo que ocurrió aquel día. Empezando por la visita a lugares emblemáticos de Bob Dylan en Nueva York  mientras la ansiedad va creciendo y creciendo en lo profundo. Luego el concierto y casi me parece percibir lo que siente y lo que sufre este hombre. Comprobarlo vosotros mismos.
Hay algo tan  poderoso en la música. Algo tan inaprensible, que convertirlo en palabras no deja de ser una mera intermediación fallida que no puede  responde a lo que realmente sucede ahí dentro, en la propia mente. Pero tampoco a lo que sucede ahí fuera, cuando tenemos la capacidad de compartir nuestra experiencia con otras personas.
Por eso el debate entre música en vivo y música  grabada es falso. Son dos realidades distintas que se unen por la propia capacidad de emocionarnos. Combinarlas de forma diferente, como hace este concurso, ofrece posibilidades inusitadas.
Me he acordado de una escena de un película de Luis Buñuel, El Fantasma de la Libertad (1974), donde con todo el sarcasmo del mundo se ríe de la convencionalidad de la vida burguesa haciendo exactamente lo contrario de lo que este concurso propone: hacer de lo privado algo público.
El efecto es tan surrealista como perturbador:

Os dejo con tres de las canciones en su versión original, que oímos fragmentadas en el concierto para un hombre solo de Bob Dylan.
Acaba de salir el gordo de Navidad. El 13437

Felices Fiestas

11 dic. 2014

Sam Cooke: 50 años y una eternidad

Tenía perfilada una nueva entrada para este blog y ya había seleccionado algunos temas para colocar junto al artista elegido, pero hace una hora, escuchando la radio, me enteré de que hoy era el 50 aniversario de la muerte del que considero es la voz más importante de la música popular contemporánea. Los que me seguís de antiguo sabéis a quien me refiero, ya que siempre me he sentido orgulloso de mi predilección admirativa y entregada.

Escribió Diego Manrique, el gran pope de la crítica musical española, sección pop/rock:

"Simplificando, la voz más cálida, más dúctil, más emocionante del siglo pasado. Escucharle es como paladear chocolate caliente derramado sobre un helado: un torrente de dopamina"

Creo que el mejor homenaje que le puedo hacer a este artista inconmensurable es volver a publicar el texto que le dediqué el 3 de agosto del 2008, cuando este blog apenas había empezado a andar:

"11 de diciembre de 1964. 
Una mañana cualquiera en un motel llamado La Hacienda. Un chillido. Una carrera. Delante una mujer asiática asustada y semidesnuda. Detrás un hombre negro que la sigue hasta la gerencia. El hombre golpea e intenta forzar la puerta cerrada. Hay una pelea y la señora Franklin, la gerente, efectúa tres disparos a muy corta distancia. El hombre negro cae malherido y según algunas versiones la señora Franklin asustada, remata a su víctima golpeándole con un bate de béisbol. 
Sentencia: Homicidio justificado como defensa ante una hipotética violación. 
Para algunos: un asesinato provocado, la víctima era un defensor de los derechos de la gente de color en un clima de crispante violencia racial. Aquel hombre se llamaba Sam Cooke, tenía tan solo 33 años, pero ya era una fabulosa y elegante figura de la emergente música de color. Su estilo musical era una mezcla de las melodías y ritmos de los espirituales negros con el nuevo rock and roll de finales de los 50. Al estilo nuevo se le llamó soul y era una música nacida del alma para tocarnos el alma. En la actualidad, las hermosas canciones y la aterciopelada voz de Sam Cooke, siguen tan frescas como el primer día en que fueron creadas. 
Una bella forma de inmortalidad. Acaso la única forma de inmortalidad posible." 

2 dic. 2014

¿Cuál es el secreto de A Taste of Honey?

Lo primero fue el título ...
y tuvo su origen en una obra de teatro de la jovencísima Shelagh Delaney, tenía tan solo 18 años, que triunfó en los escenarios ingleses y que en el año 1961 se convirtió en uno de las grandes películas del Free Cinema, aquella corriente cinematográfica que quiso apartar el cine británico de los artificios de Hollywood, los palacios de la nobleza o las películas de terror de la Hammer para volverla a la realidad de la gente corriente de la forma más  sencilla y documental posible. Aquí tenéis imágenes y argumento de aquella cinta de Tony Richardson
Más tarde, en 1967, Los Beatles tomarían como referencia la historia de aquella obra  para una pieza fundamental de su Magical Mystery Tour:
Luego llegó la música...

Fue en la adaptación de la pieza teatral en Broadway donde se escucha por primera vez ese: tará, tarán, tarará, tarara...
que nació como pieza instrumental de la mano de Bobby Scott y Ric Marlow. En 1965, Herb Alpert y sus Tijuana Brass triunfaron en todas las listas y ganaron cuatro Grammys con la versión canónica del tema:

 
Y finalmente la letra...
Sí, ya sé que muchos sabéis que la versión de los Beatles aparecida  en su primer LP de 1963  es anterior a la de Herb Alpert, pero es que en realidad lo que hicieron fue adaptar, bastante fielmente, la primera interpretación vocal del tema realizada por el casi desconocido Lenny Welch en septiembre de 1962. Aquí tenéis las dos versiones para que comparéis.
 

(Aquellas canciones pop con sus angelicales coros. En fin...)
Hace un mes justo que falleció uno de los causantes de que los Beatles introdujeran este tema en su primer disco grande. Formaba parte del repertorio del grupo desde su estancia en Colonia, pero fue el éxito obtenido en ese mismo año de 1963, con la versión almibarada del clarinetista, Acker Bilk, la que les impulsó a tenerla en cuenta para su álbum de inicio.

¿Cual es el secreto de A Taste of Honey?
¿Quizás el magnetismo de su melodía? ¿Quizás lo que permite conseguir con la voz?

¿O quizás simplemente lo que suscita en nosotros, aunque llegue vestida con traje de fiesta y a toque de ska? 

26 nov. 2014

Zappa: desde la desgracia a la risa


Lo que le pasó a  Frank Zappa y su grupo, The Mothers of the Invention, el 4 de diciembre de 1971 en el muy musical Casino de Montreux  lo explicó mejor que nadie Deep Purple en su más famosa y celebrada canción:


Lógicamente, lo que no cuentan Ian Gillan y sus muchachos es lo que sucedió con Frank y su cuadrilla después de haber perdido todo su equipo.
Lo cierto es que The Mothers of the Invention se marcharon a Londres alquilaron un equipo nuevo y una semana más tarde  se dispusieron a actuar en el Rainbow Theatre. Como sabéis Zappa era un tipo muy sarcástico, bastante mordaz y lo que hoy los instalados llamarían un "feroz antisistema". Lo malo es que en Londres, entonces y ahora, hay instituciones casi sagradas que es mejor no "meneallas", caso de la monarquía y los Beatles.
Y lo que podía pasar, pasó.

Un espectador se sintió violentado por el tono irónico con el que Zappa interpretaba el I Want to Hold Your Hand, de los chicos de Liverpool y no se le ocurrió otra cosa que  subirse al escenario y empujar al cantante al foso de la orquesta que por supuesto estaba vacío.
Una caída brutal.

"Mi cabeza estaba sobre mi hombro y mi cuello se inclinó como si estuviera roto. Tenía una herida en la barbilla, un agujero en la parte de atrás de mi cabeza, una costilla rota, y una pierna fracturada. Un brazo estaba paralizado"
El autor del empujón declararía luego que estaba celoso porque su chica estaba enamorada de Frank Zappa y oírle cantar de forma tan poco reverente a sus ídolos fue la gota que rebosó el vaso.
Los seis meses de convalecencia, el dolor de espalda crónico y la constatación de que una de esas piernas tras las lesiones era más corta que la otra no consiguieron reducir el brutal sentido del humor del artista de Baltimore y hasta con el tiempo le dio oportunidad de reírse de su cojera en algún tema.


Pero Frank no podía parar, su cabeza bullía como una locomotora sin frenos y fue entonces cuando concibió la idea de realizar dos discos de estudio en la onda del jazz rock y aprovechando su alejamiento de los escenarios. The Mothers of the Invention quedaba para otras ocasiones.
El primero es Waka/Jawaka (1972) y en él se rodea de músicos de la talla de George Duke, Aynsley Dunbar, Tony DuranDon Preston

Se lanza a la carretera ese mismo año con otro disco en la misma onda y con la colaboración de toda una orquesta formada por músicos de primer nivel entre los que destacan los principales protagonistas del disco anterior -Duke, Dunbar, Preston etc..- y otros invitados como Ernie Watts al saxo.
Todo es muy grande en The Grand Wazoo. The Grand Wazoo que a su vez es el nombre que le dio a la orquesta de 20 miembros que le acompañó en su vuelta a los escenarios. Un disco primordial en su enorme carrera. Un disco exuberante y generoso. Lo cojas por donde lo cojas hay un despliegue de sonoridad que revienta cualquier barrera musical y se desborda por los márgenes. Discos así solo los hacía Charles Mingus en sus momentos más inspirados.
Es dificil elegir un tema que lo represente, aunque éste Eat the Question es posiblemente el más conocido. Os dejo con  la versión original tal como la grabó Frank  y con  la versión en directo de su hijo, Dweezil,  con el grupo que creó a la memoria de su padre, Zappa plays Zappa

12 nov. 2014

Love for sale: censura, clandestinidad y consagración


Diciembre 1930. Broadway. Nueva York. 

Cole Porter, después del éxito de su obra anterior, estrena The New Yorkers
¿Será el momento de su consagración definitiva?  
La censura ha eliminado una de las piezas musicales de la obra por ser demasiado explícita respecto a la gran crisis originada por el crack de 1929, pero el autor no espera mayores problemas. Sin embargo, al día siguiente, se echa las manos a la cabeza y se escandaliza al ver como los críticos se lanzan como aves de rapiña sobre su obra. La infección procede de un temilla musical al que tildan de inmoral y de mal gusto. La historia va de una dama de alcurnia que  sueña en convertirse en prostituta para dar rienda suelta a su pasión amorosa.
¡Qué escándalo!

 
Las críticas no quedan en saco roto. Interviene la censura y los productores de la obra. Le piden a Cole que retire el tema, interpretado en escena por Kathryn Crawford. Él se niega. Afirma que si se puede escribir libros sobre putas o pintar cuadros sobre putas ¿por qué no se puede componer una canción sobre lo que siente una puta? "Los censores quieren hacer retroceder el país a cien años atrás y no se debe consentir". Posturas encontradas y al final alguien encuentra una solución. "¿Por qué no hacemos que el tema la cante una vocalista negra en vez de una blanca? Todos sabemos lo dificil que es encontrar una mujer negra de virtud intachable." Como resultas de lo anterior, la escena  se cambia de lugar. Ahora se desarrolla delante de un decorado del Cotton Club y es interpretado por la cantante negra Elizabeth Welch.(ver enlace). Todo un éxito, con su tufillo clandestino cuando las radios vetaron la emisión de la canción durante casi 20 años. La versión cantada, claro. Instrumentalmente no había nada que objetar. El jazz también puede servir para tapar disidencias. Y en esas llegó Billie. Ponle obstaculos a Billie, a ver si te atreves.
Billie Holiday hace del tema algo suyo. Quizás porque le resulta cercano a su propias vivencias. Quizás porque todo lo que vive acaba convirtiéndose en algo cercano a través de su voz. Ni que decir tiene que abierta la veda por Lady Day, se van sucediendo las versiones. Hasta la actualidad. Al principio era territorio para damas atrevidas: Eartha Kitt, Julie London, Anita O'Day y hasta la siempre angelical Ella Fitzgerald, que tuvo que ser convencida para que interpretara el tema. También con algún retoque fue interpretado por cantantes masculinos y con toda la barba. Sin embargo la versión de Billie es la definitiva. Forever.
En el terreno instrumental es un tema rico en posibilidades cromáticas. Dos de las versiones más memorables son del mismo 1958 y en ellas se repiten dos de sus componentes. Esta es alegre y juguetona y tiene como líder a Cannonball Adderley. A su lado, anda por ahí un tal Miles Davis.

 
Más especulativa y abstracta, es la versión que tiene como líder al propio Miles con el dream team de Kind of Blue. Es decir: Paul Chambers, John Coltrane, Wynton Kelly, Jimmy Cobb, Bill Evans y otra vez Cannonball Adderley. Los solos de este Love for Sale son ya parte de la historia.

Termino con Cecil Taylor, un tipo denostado por atreverse a ser diferente y romper los cánones de lo "musicalmente razonable". Algo así le pasó a Love for sale cuando salió a escena. Quizás no sea tan raro verlos juntos, aunque extrañe a muchos.

30 oct. 2014

La cantaré hasta que me muera

Cuesta mucho hablar de un tema musical que ha sido una de las canciones populares más interpretadas y grabadas a lo largo del siglo XX. Cuesta mucho porque apenas puedo poner un puñado de versiones de las más de 15000 que se han grabado de ella, pero también porque hay que discriminar muchas historias y leyendas que la tienen por protagonista.
 
(Hasta el minuto 2,30)
Su autor, Hoagy Carmichael (ver la entrada que le dediqué en su día) fue el primero en contribuir a la difusión de su leyenda cuando dijo que se le ocurrió cuando volvió a su viejo campus universitario y mientras miraba el cielo estrellado se acordó de una antigua amiga de entonces. Probablemente el proceso de creación fue más gradual y en él debió algo que ver la música intrincada que practicaba por entonces un viejo amigo suyo llamado Bix Beiderbecke.
Sea como sea, un Día de Difuntos de hace 87 años se grabó por primera vez Star Dust que era como se llamaba por la pieza por entonces.
 
Sí, tiene poco que ver con esa pieza ensoñadora, lenta y penetrante que conocemos todos, pero eso fue producto del trabajo de Mitchell Parish, el hombre que le puso letra y unificó el título convirtiéndolo en Stardust ya en 1929. No era una canción destinada al jazz, fue concebida como una melodía pop, pero siendo aquel género la música mainstream de la época fue inmediatamente incorporada al repertorio de las bandas de swing. Una versión canónica es la que aparece en el fragmento de arriba de Stardust Memories, homenaje de Woody Allen al tema, interpretada por Louis Armstrong en 1931. Luego pasó por todos las grandes figuras musicales del momento: Bing Crosby, Roy Eldridge que puse en la entrada anterior y la de Benny Goodman y Tommy Dorsey que curiosamente aparecen en un mismo disco. Para Buddy DeFranco, que de ese instrumento sabe mas que nadie, el mejor solo de clarinete de todos los tiempos es el que realizó, en su grabación del tema, Artie Shaw en 1941.
Semanas más tarde de esta publicación, la orquesta de Duke Ellington actúa en Fargo, la de la película y la serie, en Dakota del Norte. Dos aficionados graban el concierto - donde la pieza estelar es Stardust - y muchos años más tarde, en 1964, se publica, convirtiéndose en una joya musical para todos los aficionados. Sin duda en ello algo tuvo que ver el solo de Ben Webster.

En 1956 Nat King Cole con su álbum Love is the Thing consigue el primer puesto en las lista de éxitos de Estados Unidos y Gran Bretaña. Dentro del disco, su tema de bandera es su versión vocal de Stardust, que casi hace olvidar la que había hecho algunos años antes el mismísimo Frank Sinatra.
Puede parecernos un tema anticuado, casi como salido de un viejo baúl donde se guardan los discos de pizarra, pero el rock, el pop y el jazz postbop han usado este viejo tema sin gastarlo nunca. John Coltrane, Dizzy Gillespie, Paul Desmond con Dave Brubeck, Eddie Cochran, Billy Ward and His Dominoes, Mina, Rod Stewart, Ringo Starr  o Willie Nelson.
Mel Torme dijo una vez que es uno de los ejemplos más agridulces de amor perdido jamás compuestos. "La cantaré hasta que me muera".

Dos semanas más tarde de su última interpretación de Stardust - para un programa de televisión-  Mel sufrió un derrame cerebral que le impidió volver a cantar.

20 oct. 2014

A gusto con Little Jazz

(La ilustración es una de las que hizo el amigo Kuto para su juego de naipes con los GRANDES DEL JAZZ y éste es el enlace por si queréis conseguirlo. Merece mucho la pena)
  
Una de las injusticias de las vanguardias culturales es que cuando alcanzan la supremacía reducen el impacto de todo lo que ha quedado detrás, por mucha calidad que tenga. El jazz no es diferente. La eclosión del bebop a principios de los años 40 y su difusión a lo largo de la década dejó en la estacada a grandes figuras que había alcanzado dimensión propia e individualizada en un mundo tan “colectivista” como el swing. De repente los grandes músicos de la época anterior pasaron a ser tradicionalistas con la llegada de Charlie Parker y sus muchachos. En esas circunstancias, si se les daba valor a los antiguos era por su influencia sobre los modernos.
Ese es el caso de Roy Eldridge, apodado Little Jazz, un trompetista de calidad descomunal desde su aparición en la banda de Horace Henderson, hermano de Fletcher, a principio de los años 30. Para la historia de los lugares comunes que tanto abundan en el jazz, Roy ha pasado  a ser simplemente el eslabón perdido entre Louis Armstrong y Dizzy Gillespie. También se habla de que Dizzy, solo 7 años menor que él, se inspiró en su forma de tocar y copiaba sus solos cuando aún vivía en su pueblo de Cheraw. En resumen, la importancia de Eldridge según el "canon", es única y exclusivamente por ser maestro del hombre de los carrillos hinchados. De un plumero una brillante historia musical de más de 60 años queda reducida a una frase protocolaria de agradecimiento simplemente porque le pilló viejo, 7 años viejo, para lo que se puso de moda en aquel tiempo.
Se puede alegar que otros se adaptaron mejor a los nuevos tiempos pero sería injusto aplicárselo a Little Jazz ya que si hay algo es cierto es que nunca ignoró la importancia del nuevo estilo musical y no tuvo inconveniente en ser un asiduo del Minton's Playhouse, donde se fraguó el bebop. Simplemente él estaba a gusto con su propio estilo poderoso, rotundo y sin miedo de alcanzar los registros más altos de su instrumento.
Otra cosa que aparece mucho en las reseñas sobre Roy es que fue uno de los primeros músicos negros en aparecer en las orquestas blancas de swing, sufriendo la cruel discriminación racial junto a Billie Holiday cuando los dos eran miembros de la orquesta de Artie Shaw. Siendo parte de otras orquesta blanca, la de Gene Krupa, conseguirá uno de sus éxitos más sonados con este tema. Admirado por muchos críticos, despreciado por otros.
¿Debería haber sido Eldridge más permeable hacia lo nuevo?
¿Más dúctil, más flexible?
¿Más en la onda de lo que los nuevos tiempos requerían?  

Viejas preguntas retóricas de viejos críticos blancos que fumaban en pipa, se rascaban la barba de intelectual comprometido, llevaban pajarita y se sentían exquisitos. Lo malo es que ellos están olvidados y Roy Eldridge sigue presente para quien quiera acercarse a él.

10 oct. 2014

En serie y en serio


Son como pequeñas píldoras para abrirnos la boca y darnos apetito con lo que vendrá luego. Aperitivos que funcionan como faros localizadores de nuestra sensibilidad e interés. En ocasiones duran pocos segundos. En otras, en cambio, se extiende durante uno, dos o hasta tres minutos. Nos llaman, a través de sus imágenes impactantes y sus atrevidas propuestas musicales, y luego se  refugian en un rincón de nuestra mente donde se quedan para siempre.
 
Pocos términos tienen una nomenclatura tan variada: apertura, secuencia de apertura, inicio, cabecera, entrada, entradilla, intro, cuña, opening, genérico, cortina musical, sintonía, presentación...
En el año 2010 escribí un texto en Sinfonía Azul (aquí lo tenéis enlazado) sobre cuatro de estas secuencias y sus correspondientes series, algunas de las que más me han impactado. Más tarde, en el 2011, le dedique a la serie Treme una entrada entera a la que llamé Donde todo empezó una vez. Ahora vuelvo a las andadas y sondeo de nuevo las escenas de apertura de conocidas series más o menos actuales, ya que las dos primeras son de la década pasada.
La primera es muy conocida y todavía me sigue poniendo los pelos de punta. Empezó en el 2001 y duró 5 temporadas. De la parte musical se encargó uno de los grandes compositores de Hollywood, Thomas Newman, perteneciente a una saga ilustre junto con su tío Lionel y su hermano David. Por esta joya ganó dos Grammys y un Globo de Oro. Danny Yount es el responsable de la parte visual.
 

Carnevale no es tan famosa como A dos metros bajo tierra y apenas duró dos temporadas desde que empezó en el 2003. Realmente es una pena que lo que le sucedió a esta sorprendente serie ambientada en una feria o circo ambulante en la época de la Gran Depresión. Su cancelación sorprendió muchos y hoy está considerada una obra de culto. A mi personalmente me encantó.  Su hipnótica secuencia de apertura ganadora de un Emmy está creada visualmente por los estudios A52 de Los Ángeles, mientras que la parte musical fue realizada por Wendy Melvoin y Lisa Coleman.
 
Vayamos sin prisas pero sin pausas a la más rabiosa actualidad. Homeland es una serie que está en boca de muchos. Se va a estrenar su cuarta temporada y los seriófilos queremos saber como van a salvar el estropicio de la tercera tras dos sesiones anteriores trepidantes y adictivas. Su famosa secuencia de apertura es un batiburrillo de imágenes, voces de presidentes USA y sonidos dispersos con el fondo de una trompeta desamparada a lo Miles Davis. El responsable de la  música es Sean Callery, famoso por sus trabajos anteriores en las series 24 y Nikita y de la cuestión visual se encargó el Thomas Cobb Group.
 
Boardwalk Empire me ha defraudado. Tenía todo para triunfar: presupuesto, producción, actores, guionistas, directores etc... Gran parte del equipo procede de Los Soprano como su creador erence Winter o su protagonista el estupendo Steve Buscemi, además entre sus productores están Scorsese o Mark Wahlberg. Demasiado poco para tantas buenas posibilidades. Quedan al margen las buenas intenciones retratando el gangsterismo norteamericano de los años 20 desde Atlantic City, las soberbias interpretaciones de una buena cuadrilla de actores secundarios y esta estupenda entrada con un tema del grupo de rock norteamericano The Brian Jonestown Massacre, titulado Straight Up and Down. En la parte visual el trabajo fue de Karin Fong y Michelle Dougherty. El vídeo de entradilla no se puede insertar en el blog pero aquí tenéis el enlace.  En su lugar os pongo el tema musical completo.
 
True Detective es la mini serie del momento y consiguientemente de las que más se ha hablado en esta temporada, hasta cierta exagerada mitificación según mi personal punto de vista. Está muy bien, el guión es decente aunque un poco enrevesado y las interpretaciones de Matthew McConaughey y Woody Harrelson son brillantes pero la noto ligeramente efectista, como si se tocasen todos los palos necesarios para enganchar a todas las sensibilidades. El director creativo de la secuencia inicial fue Patrick Clair y el fascinante tema principal es Far From Any Road de The Handsome Family.
Y para postre mi serie favorita de las de la última hornada: Orange is the new black
En ella se combina humor, drama y tragedia. La historia de una chica pija pasando un año en la cárcel y teniendo que convivir con mujeres de todas las etnias y circunstancias. Lo que nació como autobiografía personal de Piper Kerman se convierte en una fastuosa obra coral donde las mujeres tienen todo el protagonismo. Pocas veces he visto un retrato tan afilado de la psicología femenina y de las condiciones sociales en la Norteamérica interracial. Pocas veces he visto tanta capacidad de penetración social  sin recurrir a aspavientos, retórica o subrayados.  Hace una semana que vi el último capítulo disponible y todavía estoy magnetizado. Como escribía arriba, está basada en el relato autobiográfico de Piper Kerman aunque desconozco cuantas libertades se tomó su creadora, Jenji Kohan, respecto a la obra original. El tema de la apertura es de una cantante excepcional,  Regina Spektor, capaz de cantar cualquier género que se le ponga por delante. Las caras que aparecen en el vídeo, realizado por los mismos que hicieron el de la apertura de Homeland, corresponden a mujeres  expresidiarias a las que se les pidió que buscaran en si mismas tres pensamientos emotivos al posar ante el fotógrafo. 

26 sept. 2014

Voces que suenan a otoño

¿De que voy a escribir hoy en Sinfonía Azul? Debo posicionarme, como dicen los cursis, y soltar algo de lastre musical para que se vea que aún estoy en danza. Podría valerme del cambio estacional pero quizás eso suene a excesivamente manido. Y no es que no me apetezca escuchar en cualquier momento Autumn Leaves, Autumn in New York, el concierto número tres de las Cuatro Estaciones de Vivaldi...
Vaaale, me habéis convencido. Pondré uno de esos temas manifiestamente otoñales creado por Ralph Burns, Woody Herman y nuestro letrista de cabecera Johnny Mercer para la orquesta del propio Woody cuando tenía una alineación de ensueño.  
Después de rendir pleitesía a la estación habrá que hacer un homenaje a las vicisitudes climatologías del momento. La lluvia suena a otoño y se hace canción en cientos de temas variopintos. Hay canciones de lluvias pesadas, de lluvias ligeras, de lluvias púrpuras, de lluvias nocturnas, de lluvias interiores y de lluvias tan llamativas y visibles que exigen ser paradas, por las buenas o por las malas. Hoy me queda con la versión francesa de un viejo tema creado en 1962 por The Cascades un grupo americano nacido en la US Navy. Sí, como los Village People, pero sin el toque de coña marinera gay.
Ella es Sylvie Vartan, un ángel rubio del pop que sobrevive en nuestros más etéreos recuerdos.

Después de la lluvia nos pasamos a la niebla y estaréis conmigo en que no hay niebla más mítica y literaria que la de Londres. ¿Que sería de Sherlock Holmes, de Jack el Destripador  o de Oliver Twist y el horrible Fagin sin la famosa niebla producida por la combustión del carbón y el vapor del  Támesis? Ahora el fenómeno solo se produce durante 15 días al año pero hay varios temas que siguen recordándonos aquella eterna sauna misteriosa. Ésta genialidad de los hermanos Gershwin, es  el más interesante y sin duda el que más versiones tiene. Billie Holiday, casi en su suspiro final, nos ofrece una interpretación prodigiosa acompañada de músicos de la talla de Ben Webster, Barney Kessel o Harry "Sweet" Edison.
No era mi pretensión primera, pero me acabo de dar cuenta de que me ha salido una entrada de voces femeninas y no sería conveniente cambiar ahora de registro. Por cierto, acabo de ver que al recopilatorio de los discos de Billie Holiday con el sello discográfico Verve se le puso como título Lady in Autumn . Significativo.
Las vulnerabilidades metereológicas de esta estación equinoccial  podrían ser comparables a las que surgen y se expanden en  nuestras emociones sentimentales. Eso al menos sostiene esta joya inmortal creada por Harold Arlen y Ted Koehler en 1933. Sin duda la versión más sobrecogedora es la de la propia Lady Day pero no está mal escuchar a Etta James recreándose en tan gloriosa pieza.
Feliz otoño.

14 sept. 2014

Momentos de Wattstax, el Woodstock negro

Fue en 1972, el día 20 de agosto y se conmemoraba el 7º aniversario de los disturbios que asolaron el barrio de Watts en Los Ángeles. La historia es la que ya conocemos. Pasó este año en Ferguson y en 1965 también fueron los excesos policiales en un asunto aparentemente menor, la detención de un joven por conducción temeraria, los que generaron una terrible batalla campal con un balance final espeluznante: 34 muertos, más de mil heridos, 3.500 detenidos y cientos de edificios destruidos en cinco días de furor y tragedia. Se calcula que en los disturbios de Watts participaron alrededor de 35.000 personas frente al enorme despliegue formado por la policía y la Guardia Nacional. Sin duda una fecha crucial para la intensificación del  movimiento de los derechos de la gente de color en los Estados Unidos.  
No sé si tras las pretensiones conmemorativas de la Stax Records, la compañía discográfica del sonido de Memphis y por tanto del mejor soul americano, había un interés publicitario. Al menos sabemos que no fue por cuestiones mercantilistas:  la entrada costaba un dolar. Aquel festival fue conocido luego como el Woodstock negro y pasó a la historia como uno de los principales eventos de la música afroamericana. 
Tenéis entero y a vuestra disposición en Youtube el extraordinario documental que dirigió Mel Stuart sobre aquel gran acontecimiento pero dejadme que me recree en alguno de sus más maravillosos momentos. Como habéis visto en el vídeo anterior, por escena pasaron desde el reverendo Jesse Jackson o el actor Richard Pryor hasta figuras musicales de la talla de Isaac Hayes, Albert King, The Bar-Keys, Rufus Thomas, Carla Thomas, Eddie Floyd, Little Milton etc... Sin duda, su momento más famoso, más peculiar y bizarro fue la aparición de Isaac Hayes. Eran las 8 en punto de la noche, se bajaron las luces y...

Poco antes, Rufus Thomas, padre de la gran Carla también presente en el festival, animó y acabó enloqueciendo a aquellas elegantes multitudes afro después de pedirles que bajaran al césped y bailaran con él su divertido y picarón "Do the funky chicken".

El viejo blues estuvo representado por una de sus figuras más legendarias, uno de los tres "reyes". Albert King interpretó su conmovedor, I'll Play The BLues For You.
Precedieron a Albert King, ese estupendo grupo de sesión llamado The Bar Kays renovados tras el accidente que costó la vida a Otis Redding y a buena parte del grupo. El nombre del tema nos dice de que iba la cosa: Son of Shaft.
Dejo para el final algo que ocurrió muy al principio, cuando aún no se habían calentados los ánimos y la gente estaba expectante por saber que pasaría después. Es el tema que más me gusta de toda la velada y corre a cargo de un grupo por el que tengo especial predilección. Cuando veo  a Pops Staples y a sus hijas -Cleotha, Pervis, Yvonne y ese portento vocal casi inexplicable llamado Mavis- cantando esta maravilla, entiendo como la música puede convertirse en una fuerza revolucionaria capaz de pulverizar cualquier muro, obstáculo o frontera que los poderosos le pongan por delante.
Yo pienso que nadie derrota a un ser humano  que cree en la fuerza primordial de la belleza.

4 sept. 2014

Hitos musicales del 1 de septiembre

Tengo cierto respeto para las cuestiones astrológicas. No es que sea un creyente a machamartillo, pero estoy convencido de que nacer en un determinado momento tiene más importancia de lo que podríamos pensar. Somos seres surgidos del mundo, quizás nuestra propia condición de "productos mundanos” nos impida conocer algunos secretos de nuestro fabricante.
A lo que iba, un servidor nació un 1 de septiembre y aunque no es una fecha con buena fama en este hemisferio norteño - por la cosa esa del retorno vacacional - posee interesantes hitos musicales.
Empecemos por un fallecimiento. En el el año 2005 murió R.L. Burnside, uno de esos talentos extraordinarios del blues del Delta redescubiertos tardíamente. En estas grabaciones está apoyado por la Jon Spencer Blues Explosion. Le dediqué esta entrada en el 2011.

El 1 de septiembre de 1984, Mick Jones, el otro gran nombre del mejor grupo punk de la historia, es expulsado de The Clash por desavenencias personales y artísticas con el líder natural de la banda, Joe Strummer. Hay un magnífico documental de Julian Temple, altamente recomendable, titulado The Future is Unwritten donde nos cuenta la vida y vicisitudes de Joe Strummer y por supuesto su relación con los otros miembros de la banda. Aquí tenemos a un veterano Mick Jones  recordándonos esa canción. que nacida en su mente. fue la gran seña de identidad del grupo.
El 1 de septiembre de 1946 nace en la Isla de Man, Barry Gibb, el único componente vivo de los Bee Gees y el más conocido de los tres. Falsetes y fiebres del sábado noche aparte, creo que el tiempo recolocará a este grupo en donde merece estar dada su importancia en el desarrollo de la música popular desde mediados de los 60. Se ha hecho famosa la treta que empleó su productor, Robert Stigwood, para dar a conocer al grupo en sus inicios. Se envío
a los comentaristas de las emisoras de radio un single cuya única información era el título de la canción, Nueva York Mining Disaster 1941, y éstos al no tener más datos pensaron que se trataba del nuevo disco de los Beatles. El éxito fue colosal e inmediato y lanzó al grupo en Gran Bretaña y Estados Unidos.
El 1 de septiembre de 1933 nace Conway Twitty aunque sus padres en la pila bautismal adornaron su apellido, Jenkins, con un nombre cinematograficamente apabullante: Harold Lloyd. Salidos de los tupés del rockabilly, Conway Twitty fue durante muchos años el cantante de música country con más números uno en las listas. Es curioso, pero a Jenkins le pasó algo parecido a lo que le ocurrió a los Bee Gees. Su primer tema de éxito, It's Only Make Believe, que lideró las listas en más de 20 países durante más de un año, hizo pensar a algunos que tras el seudónimo se escondía el propio rey del rock, Elvis Presley.
Para el final he dejado a Art Pepper. Nacido el 1 de septiembre de 1935, fue un extraordinario saxo alto de jazz al que también le dediqué una entrada hace cinco años y cuya enorme calidad musical queda oscurecida por su leyenda trágica como consumidor de estupefacientes y reo, casi permanente, en las más legendarias cárceles de California. Tenemos mucha información de su vida gracias a un estupendo documental Art Pepper: Notes from a Jazz Survivor y por la autobiografía que escribió con su tercera esposa, Laurie Pepper, poco antes de su muerte en 1982.

24 ago. 2014

10 pinceladas funky para repintar el verano

Este verano se nos va de las manos y se le nota algo desvaído. Quizás vaya siendo hora de darle color con algunas pinceladas de música funky. Procuraré ser variado sin ser exhaustivo para evitar intoxicaciones con tanta pintura fresca. El funky es como un parque botánico donde uno se pierde no por culpa de sus sinuosos laberintos sino por tanta maravilla que encuentras a cada paso y que a menudo te hace perder el camino de salida. 
Empezamos con Average White Band traducido= "Una banda blanca cualquiera". Tanta modestia asusta y más cuando se trata de un fantástico grupo escocés que ha dado grandes momentos de gloria a la música de raíz negra. Su "Pick Up the Pieces" es un clásico entre los clásicos instrumentales del funk y del soul. Para no ir a lo obvio esta vez voy a elegir otro tema menos famoso pero también de enorme calidad.  Sí, el toque Clapton está presente. Es la hora de una de las joyas de la corona. Uno de esos temas tan famosos como irresistibles a cargo de un grupo que es parte importante de la segunda ola de la Motown ya entrados los años 70. Si no os suena mucho el nombre de la banda, The Commodores, al menos os sonará el nombre de su cantante principal, Lionel Richie, con una posterior carrera en solitario en el pecaminoso mundo de las baladas empalagosas. Pero el futuro  no tiene nada que ver con este tempranero Brick House. Extremadamente tentador este vídeo de Joe Tex, una de las luminarias del soul, actuando en directo para una emisión de "Galas del sábado" (TVE) de 1968 presentado por Joaquín Prat, nuestro particular Johnny Carson. Si Joe Tex nos pide que lo mostremos, Bill Whiters , con su austeridad y dramatismo inconfundibles, nos pide que lo usemos. No, no hace falta tener un grupo con una gran sección de metales y plagado de instrumentos electrónicos para hacer funk de calidad.  Tower of Power era una banda que nació al calor de la movida hippie de San Francisco a finales de los 60 aunque su éxito se forjó ya en los 70. Lamentablemente terminaron la década de mala manera con  incompatibilidades artísticas y abuso de estupefacientes. La sección de metal acabó trabajando por su propia cuenta apoyando a otros famosos artistas. Se reagruparon a principios de los 90 y siguen en candelero hasta ahora mismo. Sería un crimen de lesa humanidad no poner algo del grupo más divertido, socarrón y maravilloso que ha dado el funk y el que le dio su sentido rítmico un bajista excepcional llamado Larry Graham , el inventor del slap, y el liderazgo de un tipo tan original como Sly Stone. Seguimos en las alturas y nos encontramos con una de las grandes columnas sobre las que se sostuvo el armazón de la música vocal negra en el apogeo del soul. Curtis Mayfield, esa voz aguda que impresionaba con The Impressions convertido en figura imprescindible del soul comprometido de los 70. Su Superfly es, junto con Shaft de Isaac Hayes, la banda sonora cinematográfica que mejor define los sentimientos afroamericanos en aquella década convulsionada. Una de sus piezas maestras es este tema. Ahora llega El Padrino. Todos quietos, cualquier cosa puede pasar. Por cierto, la segunda voz es la de Bobby Byrd el cantante que descubrió a James Brown y uno de los grandes artífices del nacimiento y triunfo del funk. Dos temas trepidantes para terminar nuestro cuadro al óleo. La primera es de War un grupo interracial e intermusical, cualquier género estaba al alcance del grupo, concebido por Eric Burdon tras la primera separación de The Animals en 1969. Tuvieron una buena cantidad de éxitos a lo largo de su sugestiva historia aunque quizás ninguno como éste célebre Low Rider.  
El postre como corresponde. Un tema que no puedo dejar de oír constantemente, venga o no venga a cuento. ¿Qué culpa tengo yo de que me guste tanto esta pieza de Earth, Wind and Fire?

11 ago. 2014

Ese descarado ska

Buscad vosotros el motivo, porque cualquier motivo puede ser válido para poner un poco de ska. Es verano o eso me han dicho. El otro día vi un concierto en directo de Madness en la playa. El día 6 de agosto se conmemoró el 52 aniversario de la independencia de Jamaica. O quizás simplemente porque llega el momento de mover el esqueleto mientras el mundo se cae a pedazos.
Pura evasión, puro escape de la cárcel de la realidad. Ese descarado ska.

 
A finales de los 50 no se habían realizado grabaciones en Jamaica,  pero existían los llamados sounds system, equipos musicales que se transportaban en camiones para organizar sesiones de música y baile en las plazas de Kingston o de otro cualquier núcleo poblacional isleño. La falta de grabaciones locales se suplía con discos norteamericanos de rhythm blues y jazz a los que aquellos primeros pinchadiscos aportaban un sello original mezclando temas y sonidos para crear un espectaculo propio. La competición era dura y los aguerridos fans de cada sound system, los rude boys, estaban dispuestos a defender con cualquier arma, incluso con los puños, el poderío de su facción. De aquella época derive la fama belicosa del ska y el mensaje pacificador -A message to you, Rudy- que Dandy Livingstone y luego clamorosamente The Specials llevaron a la fama.

Dicen que los padres de ese descaro llamado  ska fueron los The Skatalites, un grupo mítico que todavía sigue en activo ofreciendo sus joyas instrumentales. Su versión del tema principal de la película bélica Guns of Navarone es su tema más conocido.

Cecil Bustamantte Campbell es más conocido por su nombre de guerra, Prince Buster y fue un tipo involucrado en el nacimiento del ska, de su hijo el rocksteady y de su nieto el reggae. Empezó siendo uno de aquellos "toasters" que animaban los sound sessions y se convirtió con el paso de los años en la gran materia gris de la que se nutriría el género caundo resurgió en Gran Bretaña a finales de los 70.  Al Capone fue la primera producción jamaicana que alcanzó un lugar de privilegio en las listas británicas.
En 1968 otro cantante jamaicano, Desmond Dekker, ya bien conocido en la isla revienta las listas de éxito en todo el mundo con un tema que se convertiría en la avanzadilla de un nuevo género llamado reggae.

The Paragons es uno de los grandes grupos del rocksteady, ese estilo musical donde las trepidaciones del ska adquiere un tono moroso y lánguido sin perder el dinamismo rítmico y la fortaleza acústica anterior. Su tema principal es este The Tide Is High luego popularizado por Blondie. El reggae estaba llegando.
El otro gran grupo del naciente rocksteady era y son The Matyals aunque más tarde se pasaron a llamar Toots and The Maytals. Pertenecían a la escudería de Leslie Kong, el gran productor jamaicano de origen chino que empezó trabajando con Jimmy Cliff, grabó el primer disco de Bob Marley en 1962 y fue el artífice de los éxitos de buena parte de las figuras de la música jamaicana de los 60 exceptuando las de su acérrimo enemigo Prince Buster. El primer gran éxito internacional de The Maytals también fue recuperado tras el resurgimiento del ska a finales de los 70. Os sonará a casi todos. Hay versiones para todos los gustos.
Ahora me SKApo, necesito un deSKAnso después de tanto SKA.

31 jul. 2014

¿Y si el jazz no existe?

-Si se mantiene su teoría, el jazz corre serio peligro de convertirse en música de repertorio, ¿no cree?
-No es mi teoría. Es la verdad. La música que hoy día que se conoce como jazz sale de la comunidad de los negros como el blues, rock, soul, rhythm and blues, hip-hop y toda la música pop. Nadie discute de dónde vienen y dónde nacieron el bolero o el flamenco. No debe de ser un problema cuando yo digo que la cultura negra ha ofrecido algo de mucha belleza y valor al mundo entero.

-En cuanto a las nuevas generaciones de músicos de jazz, que no tienen ningún problema en cruzar fronteras musicales para incorporar sonoridades cercanas al pop, al rock, a la electrónica o al rap en el lenguaje jazzístico, ¿no cree que se trate de evolución?
-Creo que usted no entiende mi argumento principal. El jazz no existe. Fue degenerando en una fórmula inventada por una cultura dominante (los blancos), que se fue usando para crear una separación o división entre todas las músicas que usted enumeró. Los músicos nunca decidieron qué categorías, valores o limitaciones tenía la música. Los que decidieron eso fueron las personas que controlan el sistema.
On Why Jazz Isn’t Cool Anymore...
(Publicado en el blog de Nicholas Peyton el 27-11-2011)
Jazz died in 1959.
There maybe cool individuals who say they play Jazz, but ain’t shit cool about Jazz as a whole.
Jazz died when cool stopped being hip.
Jazz was a limited idea to begin with.
Jazz is a label that was forced upon the musicians.
The musicians should’ve never accepted that idea.
Jazz ain’t shit.
Jazz is incestuous.
Jazz separated itself from American popular music.
Big mistake.
The music never recovered.
Ornette tried to save Jazz from itself by taking the music back to its New Orleanian roots, but his efforts were too esoteric. 
Jazz died in 1959, that’s why Ornette tried to “Free Jazz” in 1960. 
Jazz is only cool if you don’t actually play it for a living. 
Jazz musicians have accepted the idea that it’s OK to be poor. 
John Coltrane is a bad cat, but Jazz stopped being cool in 1959.
Y sigue en este enlace

20 jul. 2014

Los sueños luminosos de Roland Kirk

Mis tres últimas entradas nacieron a partir de un acontecimiento necrológico. Podría seguir, desde la última dos figuras de enorme relieve musical han cruzado el río sin retorno. Lo cierto es que nuestros héroes musicales se han hecho mayores y cuanto más gira la ruleta rusa menos opciones hay de que puedan (podamos) escapar. Charlie Haden o Johnny Winter son merecedores de una entrada propia en este blog, pero lo dejo para más adelante, cuando se diluya la noticia luctuosa y emerjan de nuevo las figuras musicales que tanto nos han hecho disfrutar. Escojamos pues otro camino.
 
Muchos conocéis al intérprete y el tema. Se trata de Rahsaan Roland Kirk tocando Serenade to a Cuckoo, pieza que apareció por primera vez en su disco de 1964 titulado I Talk with the Spirits y que alcanzó enorme popularidad cuando fue grabado por Jethro Tull en su disco de debut, This Was (1968). Ian Anderson, el carismático y excéntrico líder del grupo, era un fervoroso fan de Kirk y éste fue su homenaje al músico de Ohio.

Kirk, fue un niño ciego con sueños luminosos. Tras uno de ellos decidió llamase Roland en vez de Ronald que era como lo habían bautizado.  Tras otro, en 1970,  decidió que a su nombre le debía anteceder la palabra hebrea Rahsaan. Ya era por entonces un hombre orquesta capaz de las mayores acrobacias sopladoras gracias a su prodigiosa respiración circular. Pero no era amado por todos, el talento desproporcionado tiene estas cosas, lo que para unos era arte para otros, los autoproclamados exquisitos, era puro funambulismo de festival de record Guiness. Además, tenía la manía de acompañarse por toda una colección de elementos percusivos que hacía de sus interpretaciones una experiencia singular y extravagante.

Todo un personaje aquel niño ciego, adulto visionario, activista político, humorista sarcástico o multinstrumentista mágico que tras una embolia, con parálisis de medio cuerpo, no dejó de seguir tocando hasta el mismo día de su muerte en diciembre de 1977.
Geoff Dyer ha escrito de jazz desde el territorio narrativo. En "Pero hermoso", un libro excepcional, desfilan algunas de las figuras más trascendentes y radicales de su historia mezclando mito, realidad y fantasía. En el capítulo dedicado a Mingus, Rashaan Roland Kirk es una de los pocos personajes capaces de hablar de tú a tú al colérico contrabajista. Incluso en el peor momento, cuando Mingus es dolorosamente consciente de que la esclerosis le está dejando inválido, encuentra una guía espiritual en el músico ciego:

  • Mingus: ¿Cómo tocas si estás medio paralítico, tío?
  • Kirk: ¿Me queda un brazo, no? Ja, ja.
  • ¿Tocas el saxo con un brazo?
  • Tocaba tres con dos, así que uno con uno no es tan difícil. ¿Sigues ahí, Mingus?
  • Sí, tío, estoy aquí -respondió con las lágrimas asomándole a los ojos.
  • Toco la semana próxima, ven a verme.
  • Allí estaré, tío.
"Observó desde la barra cómo ayudaban a Kirk a subir al escenario engalanado con su habitual parafernalia de campanillas, sombrero y ropa estrafalaria. Charlando y sonriendo, reconociendo a los amigos por la voz. Lo dispuso todo y luego sopló, sopló y sopló: un brazo recorría las llaves arriba y abajo y el otro colgaba sin fuerza del costado, como algo irrelevante, mientras Kirk jadeaba y resoplaba como si se tratara de mantener a raya la muerte.(...) Al final de los solos se desplomaba en una silla, resollando como un boxeador entre asaltos, con la cabeza dándole vueltas por los golpes recibidos (...): Un ciego que había vuelto entre los muertos. Mientras le observaba, Mingus sintió que el hielo rojo de sus sangre le hormigueaba en las manos entumecidas." 
(PERO HERMOSO: UN LIBRO DE JAZZ - GEOFF DYER - RANDOM HOUSE, 2014

10 jul. 2014

El Último Soulman

Esta es la entrada 300 de Sinfonía Azul y sin caer en la pedantería de poner la letra picuda, he decidido vestirme de gala y adoptar un tono solemne para recibir a un invitado que creo que le va a dar realce al acontecimiento. Por desgracia, al igual que en las dos últimas publicaciones de este blog, se nos ha ido hace pocas semanas. Empecemos por el principio con la ayuda de Quentin Tarantino.
 

Bobby Womack, conocido por algunos como El Último Soulman, nacido en 1944 y fallecido el 27 de junio pasado. Para mí y para muchos otros, una de las grandes personalidades que ha dado el soul en su esplendorosa historia.
Nacido en Cleveland (Ohio), formó un grupo de gospel con la colaboración de sus padres y tres de sus hermanos.  Con tan solo 12 años y en una gira por el circuito evangélico son descubiertos por Sam Cooke, entonces cantante de The Soul Stirrers, y éste decide convertirse en su mentor. Pasan 4 años más, Sam está cambiando de la música religiosa al soul y crea una compañía discográfica, SAR Records. Es entonces cuando llama a los Womack Brothers, les convence para  que cambien su nombre por The Valentinos y  graben su primer disco con su sello. Tras un primer éxito en las listas rhythm and blues, llega el segundo en 1964. Por desgracia su tema original quedó desbordada por la versión que hizo poco más tarde, un emergente grupo inglés de posterior fama galáctica. Pasados los años, así recuperó su melodía el propio Bobby Womack ya en solitario. 
 
Fue muy triste que un éxito propio alcanzase la inmortalidad en otras manos y a pesar de que  Womack siempre tuvo una magnífica relación con los miembros de The Rolling Stones nunca llevó bien aquel asunto. Las desgracias no vienen solas, poco después fue asesinado Sam Cooke y el grupo se deshizo. Además Bobby cometió la herejía de casarse con la viuda del maestro y la comunidad soul le dio la espalda. Entre la adicción a las drogas y sus colaboraciones musicales y compositivas con todos los grandes figuras del momento pasó parte de los 60. A Janis Joplin, por ejemplo, le escribió la canción Trust Me y fue el Mercedes Benz de Bobby el que inspiró la canción de igual título. Una de sus composiciones instrumentales, la deliciosa Breezin', escrita e interpretada junto al guitarrista húngaro Gabor Szabo también alcanzó notoriedad ...pero solo cuando llegó a las manos de George Benson.  
El mal fario se rompe en 1971 con el disco Communication que alcanza un estupendo lugar en las listas de rhythm and blues y jazz con temas como éste:
Una de su canciones más celebradas aparece en un disco de 1972. Está dedicada a Harry, hermano y compañero de aventuras musicales, que era un tipo tranquilo, despreocupado y que vivía al día. Por desgracia no fue suficiente, ya que fue asesinado por su propio mujer dos años más tarde. Es impresionante la intensidad con la que Bobby cantaba lo que se convirtió en duradero homenaje a su hermano muerto.
El Across 110th Street del primer vídeo, daba título a una película también de 1972 dirigida por Barry Shear e interpretada por Anthony Quinn siguiendo el modelo blaxploitation, es decir: películas de temática policial con personajes afroamericanos. Esta es su versión acústica en una actuación reciente.
Después de aquellos años únicos la carrera de Bobby empezó a languidecer. El soul puro y despojado que él había aprendido de sus maestros Sam Cooke y Otis Redding, fue perdiendo vigencia con la aparición de la música disco. En ello también tuvo mucho que ver su incapacidad para desengancharse de las drogas. Era querido y venerado, ya nadie la hacía el vacío por sus osadías matrimoniales, pero no conseguía encontrar el éxito que tanto anhelaba. Con una excepción, el viejo tema que había sido su primer hit con sus hermanos volvió a subir a las listas en el año 1974.
Desde mediados de los 70 hasta casi los 90, el cantante se convirtió en una figura de culto para los aficionados o en otras palabras: fue olvidado por el gran público. En los 90 abandonó las drogas y recuperó cierto reconocimiento como lo que fue siempre, un maravilloso cantante, un estupendo guitarrista y un excelente compositor.  
Todo se acabó el día 27 del mes pasado, para bien o para mal, Bobby Womack no volverá a ser herido por el amor o por la vida otra vez.

29 jun. 2014

Joven pareja creando famosas canciones

Admiramos tanto la huella de los pioneros, de los creadores, de los descubridores de lo nuevo que siempre nos coge desprevenidos cuando inmediatamente detrás llega el carromato de los mercaderes para vender sus flamantes manufacturas y recoger los dividendos. Algo así le ocurrió al rock and roll cuando exhausto de teenagers con tupé rebelde, descubrió que ya era tiempo de engrandecer la industria musical convirtiendo el fenómeno juvenil en fuente de suculentos royalties.
El Brill Building de Nueva York era un lugar con cierta tradición al respecto, ya que desde antes de la Segunda Guerra Mundial era sede de muchas de las oficinas de las grandes editoras musicales que pululaban en la Gran Manzana. Allí llegaron en 1958 dos compositores y productores ambiciosos llamados Don Kirshner y Al Nevins creadores de Aldon Music, la más exitosa fábrica de canciones que conocería la música popular desde los tiempos de la legendaria Tin Pan Alley. Avispados negociantes, reclutaron a gente joven, tremendamente joven, para manufacturar sus éxitos. Quizás porque les podían pagar menos. Quizás porque entendieron que a su potencial público adolescente solo lo podían entender bien otros adolescentes como ellos.  
Ella era una espabilada chica judía de 16 años residente en Brooklyn que cantaba, tocaba el piano y hasta tenía un grupo propio. Él era un compañero de estudios que tenía 3 años más y hacía sus pinitos como poeta. Se complementaban bien en todos los aspectos y decidieron que podrían ser una buena pareja tanto en lo artístico como en lo sentimental. Como una de esas románticas películas de aquellos tiempos se casaron un año más tarde, en 1959, y formaron la más famosa pareja de compositores de la escudería de Aldon Music. Junto a ellos estaban gente como Barry Mann, Cynthia Weil, Neil Sedaka, Neil Diamond, Paul Simon, Phil Spector, Howard Greenfield o Jack Keller.
La posteridad le ha dado un lugar de privilegio a la maravillosa y excepcional Carole King pero le ha reservado un lugar más discreto para su acompañante de primera hora. Gerry Goffin. El hecho es que los éxitos de la pareja abarcaron hasta mediados de los 60. A partir de ahí sus vidas se bifurcaron. Gerry Goffin se metió en cuerpo y alma en la experiencia hippie y tras visitar toda clase de paraísos artificiales salio de allí maltrecho y con una severa enfermedad psiquiátrica. Se separó de su mujer en 1969, antes de que la cantante se lanzase a su fulgurante carrera artística a principios de los 70, y tras una dificil rehabilitación siguió componiendo, y grabando algún disco de escaso éxito ya que revelaban sus escasas dotes vocales. Así transcurrió su vida y nos hemos vuelto a acordar de él tras su muerte el 19 de este mismo mes de junio. Pero volvamos al principio, al primer gran tema de la pareja, Will You Love Me Tomorrow, interpretado originalmente por The Shirelles y aquí en una versión actual de Amy Winehouse. Ese fue el primer gran éxito del dúo pero en ese mismo año, 1961, tuvieron otros 20 más. Entre ellos destaca uno por su singularidad. Resulta que descubrieron, o así dice la leyenda, que la niñera que cuidaba a su propia hija llamada Eva Narcissus Boyd, tenía una voz excepcional y sin pensarlo mucho le ofrecieron una de sus canciones, Keep Your Hands Off My Baby. Fue un éxito más de la pareja y u año más tarde el triunfo fue aún mayor  cuando Little Eva reventó las listas de todo el mundo con The Loco-Motion.  
A los componentes de The Animals no les entusiasmaba hacer versiones de temas salidos de la factoría de la Brill. En The Story Of Bo Diddley (1964) habían ironizado sobre la decadencia del rock desde finales de los 50 usando como ejemplo el título de una canción de la exitosa pareja: 
 "Then in the U.S. music scene there was big changes made 
Due to circumstances beyond our control such as payola 
The rock n roll scene died after two years of solid rock and you got discs like, 
Ah... Take good care of my baby
 Please don't ever make her blue and so forth
En el rock siempre hay tiempo para el arrepentimiento, por eso un año más tarde con su nuevo productor, Tom Wilson, aquel que les había prometido una libertad artística que no poseían con el antiguo, el célebre Micky Most, tuvieron que aceptar un tema del dúo King/Goffin. Fue uno de sus grandes éxitos y alcanzó el número 6 en la listas británicas de singles.
Esta podría ser una entrada casi interminable, tan interminable como los éxitos de aquel dúo siempre inspirado. Como de todas formas hay que acabar, mejor hacerlo con una canción reflejela idiosincrasia de Gerry Goffin y esa comprensión que se dice que tenía de los sentimientos femeninos. Es un tema escrito para la Reina del Soul, parte fundamental de su maravilloso repertorio y que apareció por primera vez en un disco sencillo de 1967. Cuesta decir adios a aquella joven pareja que creó tantas famosas canciones.

19 jun. 2014

Cantiga para o mestre Silver

Pensaba hace dos días, a raíz del aniversario de la muerte de mi padre de la que se cumplen 20 años, que si tuviera que dedicar una música a su memoria, a la memoria de cualquier padre, no encontraría nada más bello que el celebérrimo tema que Horace Ward Martin Tavares Silva conocido como Horace Silver, le dedicó al suyo en 1965. La historia es hermosa y reconfortante ya que cuenta como un músico impresionado por el triunfo de la bossa nova decidió volver a sus ancestros, escarbar en sus propias raíces musicales e inspirarse en la música que había llegado a él a través de las historias que le contaba su padre nacido en Cabo Verde. Una vuelta al pasado, una vuelta a los orígenes porque muchas veces es allí donde podemos explicar lo que somos y como somos. Algo que Horace Silver entendió como pocos ya que fue uno de los grandes artífices en los 50, quizás junto al gran organista Jimmy Smith, de la vuelta del jazz a sus fuentes negras más auténticas llámese blues, llámese gospel, llámese funk e incluso cuando se abandonó a corrientes más espiritualistas, a partir de los 70, nunca abandono sus querencias hacia la música más arrimada a la cultura popular. 
Ayer, día de superficiales tragedias futbolísticas y de insípidas trasmutaciones monárquicas, falleció Horace Silver y no se me ocurre nada mejor que poner y escuchar otra vez Song for my father tal como le interpretó su autor en la televisión danesa en 1968. Le acompañan Bill Hardman a la trompeta, Bennie Maupin al saxo tenor, John Williams al contrabajo y Billy Cobham a la batería. 
Descanse em paz, mestre.

10 jun. 2014

Al fin, llegando a Getz

 
Durante mucho tiempo he pensado en hacer una entrada sobre Stan Getz pero hasta ahora no me había atrevido. "The Sound" como se le empezó a llamar después del éxito del tema anterior -Early Autumn, con la orquesta de Woody Herman- era un músico tan extraordinario y versátil que por mucho que intentes agarrarlo siempre se te escurre entre los dedos. En aquel año fundamental de 1948, Stan solo tenía 21 años pero ya llevaba 8 de vida profesional en orquestas como las Jack Teagraden, Stan Kenton, Benny Goodman o la propia de Woody Herman a la que accedió tras su traslado a la Costa Oeste donde formó un imbatible equipo con otros tres tenores -Zoot Sims, Herbie Stewart y Jimmie Giuffre.  Contratados por Herman -excepto Giuffre sustituido por el barítono, Serge Chaloff- graban en 1947, Four Brothers para muchos la verdadera piedra fundacional del cool jazz.
 
No creo que importe mucho saber si Getz fue el padre del invento. Como en tantas ocasiones, diversas corrientes renovadoras confluyen en el mismo momento y en el mismo lugar. Stan no podía ni quería despegarse de su influencia musical más decisiva, Lester Young, pero era muy consciente de lo que de revolucionario tenía el bebop, especialmente en el plano armónico.
El triunfo como solista de una orquesta ya no era suficiente y el joven músico decidió seguir su carrera en pequeños grupos. Su primer cuarteto está formado por la sección rítmica de Charlie Parker, aunque pronto entrarán en su grupo otros componentes de la talla del guitarrista Jimmy Raney. De esta época ha quedado para la historia una famosa grabación de 1951 en el club Storyville de Boston.
 

Contemporáneamente a lo que le pasaba a Gerry Mulligan o a Chet Baker, aquel chico se convirtió en una nuevas esperanza para los sofisticados aficionados blancos de jazz. Norman Granz lo llevo a sus famosas giras con la JATP y lo puso a "competir" musicalmente con los grandes saxofonistas negros: Coleman Hawkins, Lester Young, Illinois Jacquet, Benny Carter. En 1956, por ejemplo, se las verá con Sonny Stitt, Dizzy Gillespie y una sección rítmica con Ray Brown, John Lewis y Stan Levey en Dark Eyes.
A lo largo de aquella década, Stan Getz permaneció fiel a su estilo sin por ello perder la capacidad de filtrar las "provocaciones" del entorno. Absorbía como una esponja las novedades musicales pero solo para hacerse más fuerte y fortalecer su sonido alejándose de los lugares estancos y de las etiquetas precisas.  En 1958 comienza su aventura europea huyendo de su adicción a las drogas y encuentra refugio en el "paraíso escandinavo" junto a otros músicos de su país que escaparon por iguales motivos o por el acoso racial. Cuando volvió, en 1961, ya no era una figura en la cresta de la ola. Había que reconstruirse de nuevo y fue entonces cuando apareció por allí una garota joven y deslumbrante llamada bossa nova... pero ésta no es la historia que quiero contar. Mejor lo dejamos así y ya veremos si merece la pena continuar narrando. Su música, seguro, va a seguir fluyendo y es para sentirse felices por ello.

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