14/9/2014

Momentos de Wattstax, el Woodstock negro

Fue en 1972, el día 20 de agosto y se conmemoraba el 7º aniversario de los disturbios que asolaron el barrio de Watts en Los Ángeles. La historia es la que ya conocemos. Pasó este año en Ferguson y en 1965 también fueron los excesos policiales en un asunto aparentemente menor, la detención de un joven por conducción temeraria, los que generaron una terrible batalla campal con un balance final espeluznante: 34 muertos, más de mil heridos, 3.500 detenidos y cientos de edificios destruidos en cinco días de furor y tragedia. Se calcula que en los disturbios de Watts participaron alrededor de 35.000 personas frente al enorme despliegue formado por la policía y la Guardia Nacional. Sin duda una fecha crucial para la intensificación del  movimiento de los derechos de la gente de color en los Estados Unidos.  
No sé si tras las pretensiones conmemorativas de la Stax Records, la compañía discográfica del sonido de Memphis y por tanto del mejor soul americano, había un interés publicitario. Al menos sabemos que no fue por cuestiones mercantilistas:  la entrada costaba un dolar. Aquel festival fue conocido luego como el Woodstock negro y pasó a la historia como uno de los principales eventos de la música afroamericana. 
Tenéis entero y a vuestra disposición en Youtube el extraordinario documental que dirigió Mel Stuart sobre aquel gran acontecimiento pero dejadme que me recree en alguno de sus más maravillosos momentos. Como habéis visto en el vídeo anterior, por escena pasaron desde el reverendo Jesse Jackson o el actor Richard Pryor hasta figuras musicales de la talla de Isaac Hayes, Albert King, The Bar-Keys, Rufus Thomas, Carla Thomas, Eddie Floyd, Little Milton etc... Sin duda, su momento más famoso, más peculiar y bizarro fue la aparición de Isaac Hayes. Eran las 8 en punto de la noche, se bajaron las luces y...

Poco antes, Rufus Thomas, padre de la gran Carla también presente en el festival, animó y acabó enloqueciendo a aquellas elegantes multitudes afro después de pedirles que bajaran al césped y bailaran con él su divertido y picarón "Do the funky chicken".

El viejo blues estuvo representado por una de sus figuras más legendarias, uno de los tres "reyes". Albert King interpretó su conmovedor, I'll Play The BLues For You.
Precedieron a Albert King, ese estupendo grupo de sesión llamado The Bar Kays renovados tras el accidente que costó la vida a Otis Redding y a buena parte del grupo. El nombre del tema nos dice de que iba la cosa: Son of Shaft.
Dejo para el final algo que ocurrió muy al principio, cuando aún no se habían calentados los ánimos y la gente estaba expectante por saber que pasaría después. Es el tema que más me gusta de toda la velada y corre a cargo de un grupo por el que tengo especial predilección. Cuando veo  a Pops Staples y a sus hijas -Cleotha, Pervis, Yvonne y ese portento vocal casi inexplicable llamado Mavis- cantando esta maravilla, entiendo como la música puede convertirse en una fuerza revolucionaria capaz de pulverizar cualquier muro, obstáculo o frontera que los poderosos le pongan por delante.
Yo pienso que nadie derrota a un ser humano  que cree en la fuerza primordial de la belleza.

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