4 may. 2010

Vano intento de aproximación a Tom

Es más que un músico, que un cantante excepcional, que un showman, que un actor, que un símbolo. Es un estado de ánimo, es el delirio y el analgésico del perdedor, es llenar de belleza el volcán y el desastre cotidiano, es de las cosas más profundas que te pueden ocurrir cuando tienes el hígado roto y el corazón jodido, es el corazón del sábado noche, es el último tren a la ciudad, es las cosas del corazón, es el suelo inmensamente frío, son los halcones nocturnos en el dinner, es la chica de Jersey, es noviembre, es el tiempo, es nadie, es la hermosa enfermedad, es la droga que logra establecer una tregua con mis dolores más profundos, es la autodestrucción y la necesidad de vivir, es la autocompasión y el desgarro, es las entrañas de la soledad y del desamparo, es la chulería indefensa y la sensualidad del amanecer, es la necesidad de irse y de quedarse, es la elegía y la obsesión, es un individuo de pinta inquietante y voz incomparable llamado Tom Waits. (CARLOS BOYERO - EL PAIS - 11-07-2008)



Te tatúas el nombre de tu novia con un clavo: tienes una canción de Tom Waits. En la madrugada dipsómana, usas los parquímetros como bastones: tienes una canción de Tom Waits. Le disparas constante, inútilmente a la luna llena: tienes una canción de Tom Waits. O te lamentas, en un tugurio de octava, de que las cervezas estén calientes y las mujeres frías: tienes una canción de Tom Waits. Pero, ¿la tienes? Porque sin una voz resquebrajada y lúgubre, trabajada por la perseverante corrosión del bourbon y el tabaco, no tienes nada. E incluso con la voz, te faltaría haber vivido durante años en un cuarto del Hotel Tropicana, en la esquina de Hollywood y Vine, en Los Ángeles. Te faltaría haber debutado en el cine junto a Sylvester Stallone, ni más ni menos. Te faltaría ser un autodidacta del piano, la guitarra e instrumentos mucho menos ortodoxos como el “conundrum” (formado por diversas herramientas de labranza) y el tambor africano parlante. Te faltaría ser asiduo de los peores congales, fondas, cantinas, cafés, cubiles y garitos de tu ciudad, y extraerles su esencia y sabor hasta que formen parte de tus letras, de tus rasposas, divertidas, espesas, sublimes letras. Pero tú no eres Tom Waits ni podrías serlo: los grandes histriones son inimitables y escurridizos, no dejan una escuela sino un rastro de flamazos geniales e irrepetibles.
(JULIO TRUJILLO - Enero 2007)



"Durante los años 70 me fui labrando una reputación, la peor que me fue posible, como cantante de especial sensibilidad: el alcohol me ponía triste, yo cantaba destrozándome la garganta, el público se iba feliz a casa –salvo por el pequeño detalle de que, en realidad, no lo hacía; ni llegaban felices a los locales en los que yo actuaba, ni se iban mucho mejor que habían llegado, aunque sí normalmente algo más borrachos y con unos pocos dólares menos."


El piano ha estado bebiendo
Mi corbata está dormida
Y la banda se ha ido a Nueva York
La gramola tiene que ir a mear
Y la alfombra necesita un corte de pelo
Y el foco parece la fuga de una prisión
Porque el teléfono no tiene cigarrillos
Y la terraza se ha ido a ligar
Y el piano ha estado bebiendo
El piano ha estado bebiendo
Y todos los menús están helados
Y el iluminador está ciego de un ojo
Y no puede ver con el otro
Y el afinador de pianos lleva un audífono
Y se presentó con su madre
Y el piano ha estado bebiendo
El piano ha estado bebiendo
Y el matón sabe lucha japonesa
Pero es un enclenque cobarde
Y el dueño es un corto mental
Con el coeficiente de inteligencia del poste de una valla
Porque el piano ha estado bebiendo
El piano ha estado bebiendo
Y no puedes encontrar a tu camarera
Con un detector de radiactividad
Y ella te odia a ti y a tus amigos
Y no puedes conseguir tu trago sin ella
Y la taquilla está babeando
Y los taburetes están ardiendo
Y los periódicos están haciendo el tonto
Y los ceniceros están jubilados
Porque el piano ha estado bebiendo
El piano ha estado bebiendo
El piano ha estado bebiendo
No yo, no yo, no yo, no yo, no yo.



"Parte de mi carácter triste lo disimulaba con la pose más cool que fui capaz de lograr: mi sombrero, la barba que me dejó de crecer a los cinco días, lo feo que siempre fui -¡eh, menudo bebé más feo! Le decían a mi madre; y nadie suele llamar feo a un bebé-, la guitarra que le estampé a mi exmujer en la espalda... oh, no; ahora que me acuerdo, lo de la guitarra fue el bueno de Bruce, siempre nos hemos llevado muy bien. New Jersey es un pequeño y jodido agujero donde no te queda más remedio que querer a todo el mundo, o morirte de asco"



"Recuerdo que entonces no tenía tanta calma espiritual como ahora. Fue cuando me apunté a aquel curso de cirugía, en veinte entregas, por correspondencia. Digamos que ahora, bueno, si es necesario sería capaz de hacerle una traqueotomía a usted mismo con cierta facilidad, o por lo menos sin manchar esta preciosa alfombra sobre la que estamos... y todo gracias a ese cursillo. Y toda la calma de la que gozo ahora. Todo gracias a la organización que aprendí entonces: no mezcles huesos, por lo que más quieras, ni juntes órganos de varias personas en el mismo tupper; luego es un jodido lío y, mira, en cirugía, cada jodido lío acaba por parecerse bastante a una carnicería, y no de las buenas: sólo de las sucias."



Fuera otra luna amarilla
De un puñetazo agujerea la noche, sí
Yo trepo a través de la ventana
Y bajo a la calle
Brillando como una moneda nueva
Los trenes al centro están repletos
De esas chicas de Brooklyn
Que tanto desean escapar
De sus mundos tan pequeños
Ondeas tu mano y se dispersan, como cuervos
No tienen nada que jamás llegase
A cautivar tu corazón
Son sólo espinas sin rosa
Cuídate de ellas en la oscuridad
¡Oh, si yo fuese aquel
Que eligieses para ser tuyo!
Y único...
Oh nena, ¿puedes oírme ahora?
¿Te veré esta noche
En el tren al centro?
Cada noche es lo mismo
Ahora me dejas solo...
Conozco tu ventana y sé que es tarde
Conozco tus escaleras y conozco tu entrada
Bajo andando tu calle y paso de largo tu puerta
Me paro, bajo la luz en el cruce. Y tú...
Los miras mientras caen
Todos con su ataque al corazón
Todos prueban, se quedan en la feria
Pero ninguno consigue ganarte, no.
Y yo
¿Te veré esta noche
En el tren al centro?
Cada noche es lo mismo
Ahora me dejas solo otra vez...
Y... ¿te veré esta noche
En el tren al centro?
Donde cada noche es la misma
Y tú me dejas solo...
Tú me dejas solo otra vez, y...
¿Te veré esta noche...?
En el tren al centro
Todos mis sueños caen como lluvia
Todos, sobre un tren al centro.

17 comentarios:

  1. Sylvester Stallone, debutó en el cine, haciendo porno.
    No le hubiera venido mal, entonces, una buena banda sonora para amenizar esos ay ay ohhhh.

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  2. nunca le he dedicado mucho tiempo a tom waits. prácticamente siempre que lo escucho es en el disco de gavin bryars "jesus blood never failed me yet" (point music). alli me parece fascinate. el es en buena medida el responsable de la pegada de esta grabación.

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  3. vale, uno de mis favoritos. además de lo que me puede generar escucharlo y "leerlo con los oídos", me encanta cuando habla de cómo ensaya, de cómo arman los arreglos cuando toca con la banda...

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  4. Creo que a Thomas Alan Waits le influyó más la lectura de Jack Kerouac que a mí...Coincido más con él en la admiración por Bob Dylan

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  5. Casi todos tenemos algo de una canción de Tom, Doc. Y seguro que todos los que hoy te visitamos.

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  6. Hay bandas sonoras para todo, Tesa, incluso para ese tipo de films.

    Un tema muy largo ese, Jesús. Waits es para mi es un crooner contemporáneo y un genio musical a la altura de los más grandes, incluso en la vertiente jazzística de su producción, en su primeros álbumes, no tiene rival.

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  7. Para mi es inigualable en su estilo Myriam y eso que le han salido imitadores y gente que se ha inspirado en su manera de cantar como por ejemplo Paolo Conte.

    Luis,le influyó Kerouac y es hijo de ese culto al malditismo que han cultivado muchos escritores y músicos, aquí Sabina por poner un caso, sin embargo pienso que es mejor en lo suyo que Kerouac en la escritura.

    Soy de esos Armando e incluso cuando no conocía sus letras me seducía esa voz y esa maravillosa música que siempre le acompaña. Sin embargo no me siento capaz de penetrar del todo en su mundo, de ahí el título.

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  8. Bueno, grandes recuerdos. "Ice Cream Man", "Late Evening Prostitute", tantas otras. La primera canción de su primer disco fue "Ol'55". Solo con eso, ya hubiera valido. Qué envidia le tengo, al muy asqueroso. Al menos soy más guapo, je, je.

    Salud.

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  9. La derrota lleva intrínseca una belleza poética que la convierte en triunfo. Benditos los malditos.

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  10. Me encanta ese tema Ice Cream Man, Troglo fantástico entre otros también fantásticos. También recuerdo esa primera canción y ese primer Tom Waits en ese primer disco exquisito, con cierta dulzura amarga en la voz. Yo también le tengo envidia, el perfecto y genuino cool.

    Son derrotados victoriosos creando una extraña paradoja, Dizzy. Pulsión hacia el abismo en medio del triunfo personal.

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  11. Dr.Krapp, me ha encantado esta entrada que has hecho, Tom Waits tiene una voz que desgarra el alma y es capaz de conmover al ser más frío e inalterable de este mundo.
    Un cordial saludo,

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  12. No puedo estar más de acuerdo contigo, Hector. Desgarra el alma y conmueve como solo los más grandes han podido hacerlo. Los mejores siempre son los más hondos.

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  13. A mis veinte años lo escuché muchísimo. Hoy gracias a ti vuelvo a acercarme a este músico de voz especial. llegué incluso a hacer varias coreografías con algunos temas suyos sobre el tema de 'fumar es un placer sublime'. Se decía que Waits se ponía el despertador sólo para poderse fumar otro cigarrillo. Ahora por lo visto ha dejado de fumar. (yo nunca he fumado, sin embargo el humo del cigarrillo siempre lo he visto de lo más sugerente).

    Un besote, Doc!!!!!!!!!

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  14. Ayer vi Blue in the Face dirigida por el gran escritor Paul Auster. Jim Jarmusch, uno de mis directores favoritos actuales, aparece haciendo un cameo y cuenta esa anécdota a Hervey Keitel el estanco mientras se fuma el que quiere que sea su último pitillo. Sabes que esa anécdota fue protagonizada por Tom todavía me la hace más sugerente.
    Besos, Esther

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  15. Qué buena semblanza, Doc, me ha encantado. Lo que has escrito me parece todo un poema. Como suele decirse, has estado sembrado. Enhorabuena. Desde hace muchos años, Tom me ha hecho vivir momentos inolvidables. Mañana entraré de nuevo a leerla y a escuchar los temas que has colgado. Aún no he recogido mi ordenador de la UCI (mañana previsiblemente podré recuperarlo) y el que estoy utilizando ahora es una antigualla que funciona muy lentamente. Además, se me ha hecho muy tarde y tengo que madrugar. ¡Salud y un fuerte abrazo.

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  16. Gracias, Sebas, aunque solo he recogido párrafos de aquí y de allá incluyendo textos de Waits en primera persona, muy poco fiables hay que decirlo ya que siempre ha disfrutado mucho despistando a los periodistas con sus pequeñas patrañas.
    Un ejemplo es todo lo que cuenta de su infancia en Nueva Jersey o Nueva York cuando fue un chico criado en la soleada California.
    Otro abrazo para ti.

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