1 de ago. de 2011

R.L. Burnside: Últimos filones del viejo blues

Desconozco si los buscadores de viejos bluesmen utilizan alguna varita de zahorí para descubrir sus tesoros allá por las tierras pantanosas del Misisipi. Lo cierto es que después de la fiebre musicológica de John y Alan Lomax allá por los años 30, no ha dejado nunca de haber una pléyade de investigadores, editores discográficos, críticos o simples aficionados lanzados a la aventura de encontrar algún mineral precioso escondido entre las tierras empobrecidas donde pasa tan caudaloso río. La resurreción de Son House, de Mississippi John Hurt o de Skip James ha sido un buen acicate para estos cazadores de tesoros musicales. 
Cuando a principios de los 90, el crítico musical  Robert Palmer -no confundir con el cantante- decidió con su amigo el director Robert Mugge  hacer un documental basado en su libro sobre el blues del Delta titulado Deep Blues, apenas tuvo dudas a la hora de escoger a los músicos que mejor podían representar a aquel movimiento. Entre ellos tenía que estar R.L. Burnside.

El porche de una casa destartalada, viejos coches abandonados, una vieja guitarra barata y una cohorte de niños, parientes y gallinas ofreciendo un marco idóneo para otra gloria desconocida del blues del Delta. Las cosas no le iban bien al viejo R.L. Burnsdale a sus 66 años pero era lo acostumbrado. Su afición al blues siempre había convivido con los más variopintos oficios. Cuando marcho a Chicago en los 50 vivió en los suburbios y experimentó en sus propias carnes la violencia de aquellos tiempos. Perdió a su padre, a dos hermanos y a uno de sus tíos y desengañado decidió volver al Delta. Pero las cosas no le fueron bien, se vio implicado en una muerte y pasó cierto tiempo en la prisión de Parchman, como los viejos bluesmen de los 30. El blues le salvó de la desolación aunque no de la pobreza. Consiguió cierto reconocimiento a nivel local y fue figura invitada en diversas grabaciones y documentales realizados en las riberas del Misisipi allá por los 70 y 80. Un ejemplo es ésta grabación realizada por el legendario Alan Lomax en 1978:


Aquello no tuvo mayor trascendencia. No hubo reconocimiento para el artista incluso después de las grabaciones que realizó en los 80 con los folkloristas Mitchell y Evans. En ese estado de de  abandono  lo encontraron  Palmer y Mugge en 1992. El entusiasmo de estos hombres modificó su destino.
Un pequeño sello local del Norte del Misisipi, Fat Possum, le dio su gran oportunidad. Tras alguna grabación acústica, los productores decidieron que el sonido simple,  directo y minimalista de Burnside se acoplaba bien con la música tumultuosa y electrónica del grupo de garaje Jon Spencer Blues Explosion. Una apuesta arriesgada coronada con un éxito triunfal. De la vieja granja a los variados escenarios del nuevo rock alternativo e indie. Un salto brutal para el músico, que le permitió alcanzar una fama tardía, inesperada pero sin duda merecida. En compañía de aquellos jóvenes músicos o con sus viejos temas de siempre tocó la gloria con sus callosos y envejecidos dedos agarrándose a ella hasta su muerte a los 78 años en el 2005. Este es el tema que primero llamó la atención de sus descubridores y  le permitió cruzar el inestable umbral de la gloria. Está reinterpretado con toda  furia y ruido en su exitoso álbum con la Jon Spencer Blues Explosion.

16 comentarios:

  1. los desconocidos, no-reconocidos... darían para miles de discos, que mas alla del culto por la estravagancia podrian competir con los conocidos, reconocidos...
    normalmente disfrutamos de la punta del iceberg. y algunos se conforman solo con los mas populares.

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  2. Es verdad, Dr es muuy triste, tristísimo que cada minuto muera un niño de hambre y... un genio, sin saber si quiera que lo era... un gustazo escuchar este hombre, mil gracias.

    Vale, pues... te mereces otro regalo, que me has recordado... de dos grandes ( yo no sé encontrar genios desconocidos, más quisiera:-) uno de los del club maldito de los 27, desgraciado compi de nuestra AMY y otro grandísimo del blues, nacido y criado en otra granja de Misisipi...¡¡ verás que mezcla!! Mmmmmm...

    Espero que te guste, la mitad que a mi,
    con eso ya... feliz:-)



    Un beso Dr.



    PD
    ¿Tú sabes lo bien que sienta escuchar buena música al llegar churruscada de la playa?:-)

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  3. Un artista que como bien dices le llego tarde el reconocimiento como asi tambien al gran Junior Kimbroug compadre de R.L.
    Hasta se animo a implementar la electronica en algunos discos ,un blusero de ley que tan bien quedo reflejado en la pelicula "El lamento de la serpiente negra" con Samuel Jackson
    Un abrazo Doc y buena semana

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  4. Me gusta el título "El jersey colgado en la cuerda". La música también eh?
    I listened to all of them.

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  5. Bonita e interesante historia la del desconocido R.L, Doc. Bueno, el blues nunca dejará de esconder tesoros bajo las turbias aguas del missi profundo. Buen acoplamiento con los jovenes de la blues explosion.

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  6. Es difícil dedicar una entrada a una persona que solo el afán de sus entusiastas ha podido sacar del olvido, Jesús. Además el blues rural ha quedado desdibujado por el "excesivo interés" de los bluesmen blancos por chuper bola. Incluso la fama de Burnside vino por colaborar en discos eléctricos con otra gente.

    La mezcla es explosiva,María, aunque se haya hecho a posteriori en unos estudios de grabación el resultado es explosivo. Es uno de mis temas favoritos de los Doors y adoro a John Lee Hooker ¿quién puede dar más?

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  7. Iba a hacer la entrada a los dos músicos conjuntamente, Luther, pero al final me he decidido por dedicar una a cada uno.
    No conozco esa película, la buscaré, Creo que la idea de aquellos buscadores eran buscar músicos en la senda de Hooker.

    Me alegro de que te guste. Cualquier teme es susceptible de darle una interpretación desde el blues, siempre que el intérprete no sea un puro imitador y tenga algo propio que decir, Angie.

    Gracias, Armando. Es una pena que todos estos grandes intérpretes hayan llegado a sentirse recompensado por sus años musicales tan al final de su carrera, cuando casi no tuvieron tiempo de disfrutarlo.

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  8. No tenìa ni idea de su existencia. Asì como este mùsico, es posible encontrar a varios otros del Delta, que al igual R.L. Burnside no dejaron huella ni registro de su mùsica.

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  9. Afortunadamente, Burnside tuvo al final de su vida las oportunidades que no tuvieron otros gracias a ese afán de búsqueda y rescate de los entusiastas del viejo blues. Sí, por el camino se quedaron muchos desconocidos, la Gran Depresión supuso una gran crisis discográfica seguida luego por la Segunda Guerra Mundial, y hay una ausencia de grabaciones entre principios de los 30 y los 50.

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  10. Es impresionante lo que hacen estos bluesmen, uno los ve y se queda con la boca abierta, hacen estas maravillas con instrumentos defectuosos, sin técnica y demás, y uno después años de estudio y tecnología a favor no llega ni a la décima parte de lo tan profundo que hacen y logran estos artistas de afuera del sistema.
    Muchas gracias por traer esta música.
    Un abrazo!

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  11. siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii siiiiiiiiiiiiiiiiiii... escucho sin parar...

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  12. Saludos, Doc. Como decían, es increible la cantidad de gente buena que hay, y que jamás hemos escuchado. El amigo Burnside tuvo su momento, aunque tarde. Yo pillo muchas veces grabaciones cuasiartesanales de gente desconocida, y flipo. Nada que envidiar a mediáticos, más bien todo lo contrario.

    Abrazos.

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  13. Sin técnica o con la técnica que aprendieron gracias a la intuición o viendo practicar. Es un tema complejo, Jazz, porque no podemos renunciar a los privilegios que nos otorgan la intuición o la tecnología ya que esa profundidad no es aprendida, es natural y consustancial al paisaje en el que estos hombres se desarrollaron.
    Gracias. Un abrazo.

    Pues sigue escuchando, Myriam, con eso llega.

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  14. Es cierto, Troglo aunque a veces tendemos a mitificar lo desconocido por su valor como hallazgo más o menos personal frente a lo que se nos impone desde fuera por parte de la industria. En el terreno del blues, esos buscadores que cito en la entrada estaban en esa tesitura.
    Abrazos

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  15. Agradezco a los cielos y tierras haber hallado este tesoro musical, del que tanto, tantísimo deberé nutrirme para aprender.
    Ha sido todo fruto del azar.

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  16. Muchas gracias, Pili, el azar tiene cosas estupendas. Veo que tú también tienes tus propios territorios musicales, me pasaré por ahí.

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