9 abr 2015

Louie Louie: entre la obscenidad y la apoteosis

¿Qué canción se emitió durante 63 horas seguidas en una emisora de radio californiana sin repetir el tema ni una sola vez?
¿Qué canción fue investigada por el FBI durante más de 30 meses buscando mensajes obscenos y peligrosos en su casi ininteligible letra?
¿Qué canción va a celebrar pasado mañana, 11 de abril, su Día Internacional?
¿Qué canción estuvo a punto de convertirse en el himno oficial del estado norteamericano de Washington?
¿Qué canción es el motivo de dos festivales de música anuales en ciudades como Filadelfia o Tacoma?
¿Qué canción es considerada pura basura y abominación por muchos amantes de los temas exquisitos, de esos que solo admiten hermosas melodías y bellas letras ricas en matices?
¿Qué canción nos encanta porque sirve para echarse un bailecito o como grito de rebeldía irreverente y machacón?

Empecemos diciendo que dentro de la ya por si disparatada  y apabullante historia de Louie Louie su vinculación al mes de abril es  todo menos casual.

  •  Un 11 de abril nació su autor, Richard Berry. 
  • Un 6 de abril fue grabada la "pecaminosa" y célebre versión de The Kingsmen. 
  • Un  10 de abril los mismos The Kingsmen ganaron un pleito por los derechos de autor del tema contra la discográfica Gusto.
  • Un 1 de abril se celebró la primera Gran Parada de Louie Louie por las calles de Filadelfia. 
  • El 2, 12 y 14 de abril de 1985 y 1986 se celebraron los primeros días oficiales de la canción  en Seattle y en los estados de Washington y Oregon... 
Va siendo hora de volver al principio. Se dice que Richard Berry compuso aquella melodía inspirándose en dos temas. Uno era "El loco del Cha Cha Cha" del músico de origen cubano René Touzet y el  otro "Havana Moon" de su homónimo que no pariente,  Chuck Berry.

Lo cierto es que Richard Berry con su grupo The Pharaohs tardó dos años en grabar el tema y lo destinó para la cara b de un sencillo que tenía como tema principal "You Are My Sunshine".  

Louie Louie tuvo relativo éxito en la zona de Los Ángeles pero por esas cosas del destino, alcanzó una popular inaudita en los territorios fríos al norte de California, donde empezaba a desarrollarse una escena musical de cierta enjundia.
Se sospecha que la segunda grabación del tema sea ya de un grupo de la zona,  Little Bill and The Blue Notes, pero esta versión aunque fue grabada con anterioridad se publicó con posterioridad a la que realizaron  The Fabulous Wailers. Estos chicos de aquel Noroeste lejano teconvirtieron una pieza de puro rhythm and blues en un himno clave del naciente rock and roll. Sin duda, el toque gospel en la voz de Rockin 'Robin Roberts y ese solo de guitarra de Rich Dangel le dieron su forma y fondo definitivo a la pieza.

Después del triunfo en las tierras de Kurt Cobain llegó la expansión a Oregón, un poco más abajo, y la acadabrante historia de la célebre versión de The Kingsmen.

Cuenta la leyenda, que allá por 1964 algunos papás americanos se pusieron nerviosos porque sus retoños se pasaban el día soltando estrofas procaces e indecentes con cierta melodía repetitiva que no dejaba de atronar en sus aparatos musicales. Algún padre, definitivamente asustado, escudriñó entre los discos de sus hijos y vio que salía de un grupo de Portland llamado The Kingsmen. Como no entendía la letra, cambió las revoluciones del aparato de 45 a 33 y allí creyó descubrir mensajes de una obscenidad tan escandalosa que decidió mandar una carta al mismísimo Robert Kennedy para que tomara cartas en el asunto. Bob le pasó el muerto a su tenebroso enemigo Edgar Hoover
30 meses estuvieron los técnicos del FBI analizando el tema. Al final no encontraron nada reprochable y se despachó el asunto. Según los que han estudiado el caso, la cuestón fue que la grabación era bastante ininteligible por cuatro razones: 
  1. Jack Ely, el cantante, antes de grabar estuvo cantando la canción durante 90 minutos y tenía algo resentida la garganta. (No, yo tampoco creo que la cantase tantas veces para aprenderse la letra)
  2. Tenía un corrector de dientes. Triste...
  3. El micrófono de estudio era muy alto y el siendo bajito tenía que ponerse de puntillas y estirar el cuello para hacerse oír.
  4.  La grabación se hizo a la primera toma y el grupo pensaba que todavía estaban ensayando.
Solo a Louie Louie le podían pasar estas cosas. 
Termino con la versión casi simultánea que hizo otro grupo de Oregon en el mismo 1963 y solo una semana después de la anterior. Me refiero a la de Paul Revere and The Raiders, una banda, que tal como dice el amigo Rick en su blog,  fue considerado por su compañía, la Columbia Records, como una alternativa americana y poible frente la hegemonía incontestable y altanera de los cuatro chicos de Liverpool.

Y la actuación estelar de:

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