No tienes perdón, Bob ¿cómo se te ocurre cumplir 70 años? Seguramente disimularás y pondrás esa cara de cemento arrugado que se te ha quedado tras tu larga y azarosa vida. Eso es lo jodido. Ya no eres aquel chico displicente, chulesco y engreído que se veía en aquel maravilloso documental de Pennebaker reflejando tu gira por el Reino Unido en 1965. Inolvidable aquella escena en que canta maravillosamente Joan Baez, tu novia por entonces y tu sigues escribiendo aparentemente imperturbable.
Te he visto actuar en dos ocasiones. La primera en 1993. Era el Concierto de los Mil Años y tú eras uno más en un cartel difícil de igualar: Chris Isaak, George Benson, Neil Young, los Kinks, Bob Dylan, Robert Plant, John Mayall, Sting, Eric Burdon, Bo Diddley, Wilson Pickett, Jerry Lee Lewis y Chuck Berry. Algún malévolo dijo que se le llamaba de los mil años por la suma de las edades de los intérpretes, pero realmente fue algo imborrable para todos los que estuvimos allí. La verdad es que de reconocer que tu actuación no me llamó excesivamente la atención, después del éxtasis vivido poco tiempo antes con los Kinks.
Recurro al cronista de El País Nacho Saenz de Tejada para intentar recuperar el recuerdo ido:
“Bob Dylan tampoco es un prodigio de generosidad pero en La Coruña no decepcionó a quien quiso acercarse, aunque fuese solo un instante. Su versión de Just like a woman estuvo bañada por ese dramatismo que solo tienen los grandes cuando intentan permanecer vivos a través de la autodestrucción artística, rompiendo sus canciones en mil pedazos hasta hacerlas irreconocibles y recreándose con seriedad y rigor.”
Siempre he adorado este tema: "Ah, finges como una mujer, haces el amor como una mujer y sufres como una mujer, pero rompes a llorar como una niña"
Volví a verte a finales de los 90. Es curioso, al contrario que en el jazz, en los conciertos de rock, pop o como tú prefieras llamarlos, necesitamos que nos repitáis las mismas canciones tal y cual las conocemos. Sin embargo tú siempre has sido un rompepelotas y nunca cantarías el mismo tema de la misma manera en que todos lo queremos recordar. Así pasó entonces y así ha pasado siempre contigo.
Machacas las canciones. Las trituras. Casi las aullas. Apostaría a que estás harto de ellas.
Tantas veces repetidas. Tantas veces convertidas en letanías para tantos. Significando tanto para tantos. Quizás te tiente aplastarlas para ver si sale algo nuevo de ellas. Alguna materia fertil que tú no conozcas. Algo propio. Cuando alguien es así de grande, adquiere la voz de todos y pierde su propia voz. Eso te ha pasado a ti y puedo entenderlo. Pero lo de cumplir 70 años, eso, Bob, eso no te lo perdono.
françois corneloup
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françois corneloup, saxo baritono.
hestejada de laes arts. uzeste. agosto 2014.
Hace 6 horas
