2 oct. 2009

Ahogarse en las propias lágrimas


It brings a tear,
Into my eyes,
When I begin,
To realize,
I've cried so much,
Since you've been gone,
I guess I'm drowning in my own tears,
I sit and cry,
Just like a child
My pouring tears
Are runnin' wild
If you don't think
You'll be home soon
I guess I'll drown in my own tears
I know it's true
Into each life
Some rain, rain must pour
I'm so blue
Here without you
It keeps raining
More and more
Why don't you
Come on home
Oh yes so I won't
Be all alone
If you don't think
You'll be home soon
I guess I'll
(drown in my own tears)
Ooh, don't let me
(drown in my own tears)
When I'm in trouble, baby
(drown in my own tears)
Oh, yeah, baby don't let me
(drown in my own tears)
I guess I'll drown in my own tears
Oh, mmmmm.

Drown in my own tears
, también conocida como I'll Drown in My Own Tears, es un tema de Henry Grover grabado en un single de 1951 interpretado por el pianista de sesión Sonny Thompson y la cantante Lula Reed. Siendo cara B llegó a ocupar el 5º puesto en el Billboard de rhythm and blues:



En 1956, Ray Charles grabó la versión canónica de este tema coincidiendo con su celebrada etapa de Atlantic Records. Con Drown in my own tears consiguió por tercera vez un número 1 en las listas. La canción se prestaba al estilo de Ray con ese piano omnipresente en la melodía principal. Se dice que la eficacia del coro de voces femeninas que acompaña esta canción, tuvo mucho que ver en la decisión de Ray de contratar un grupo permanente de acompañamiento vocal, las luego conocidas como Realettes:



En 1967 Aretha Franklin ficha por la Atlantic tras una carrera desangelada en la CBS. El factotum de la discográfica, Jerry Wexler estaba convencido de que era una cantante desaprovechada y se encargó de la producción de su primer LP I Never Loved a Man the Way I Love You que convertiría a Aretha en la indiscutible reina del soul. Tras el célebre Respect con el que comienza el álbum, se hallaba el tema de Henry Grover. La cantante siendo muy fiel al estilo de Ray ralentiza el tiempo y le da un toque más dramático a la composición:



Johnny Winter debuta en Columbia en el año 1969 con un disco que lleva su propio nombre. El hombre más blanco que se haya acercado jamás a la música negra -recordemos que tanto él como su hermano Edgar son albinos- hace su mejor álbum en su debut como solista y se convierte en el portaestandarte del blues blanco norteamericano.
Drown in my own tears era uno de sus temas.



Jeff Beck recrea el tema desde un punto de vista instrumental demostrando una vez más, porque es un guitarrista tan extraordinario. En la imagen se le ve actuando con la orquesta del músico y presentador Jools Holland, en un concierto de fin de año en la televisión británica.

9 comentarios:

  1. Me quedo con las versiones de Ray Charles y Aretha.
    Aunque esa guitarra de Beck es una pasada.

    Besos Doc

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  2. Leí y escuché tres veces esta linda entrada, y sigo, pero mejor paro porque la casa se me inunda (sumado a lo de la elección en Dinammarca).

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  3. Caramba, Johnny Winter. Una máquina de tipo. Eso sí, cada vez que le ves, tiene un aspecto que dices, éste está a punto de morirse. Y así lleva 20 años, ja, ja, y que dure.

    Salud.

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  4. Gracias Tesa, siempre a tus pies.

    ¿Ahogarse en las propias lágrimas se puede considerado suicidio?
    Espero que tengas seguro de inundaciones en tu casa,Armando.

    Los albinos generan una sensación de permanente fragilidad y encima no parecen envejecer nunca, Troglo y eso que Johnny se metió de todo en sus buenos tiempos.

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  5. Vaya pedazo de entrada. Estoy todavía sobrecogida, Doctor. Ya sabe usted cuánto me gusta el soul. Y si es cantado por una diosa como Aretha, más todavía.

    Le invito a que se pase cuando pueda (a partir de mañana) por mi nuevo blog sobre Michael Jackson, porque quiero hacerle un regalo que creo que le va a gustar.

    Gracias por su maravillosa página, que el otro día recomendé a un compañero de trabajo.No es para menos.

    Belén.

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  6. (Voz de megafonía de Hospital):

    "Doctor Krapp, Doctor Krapp, ya puede acudir cuando pueda a La cajita de Peter Pan, gracias".

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  7. Qué bien currado este post, Dr. Krapp, qué buen seguimiento cronológico y qué buena ilustración sobre la evolución de un tema. Todo un viaje audiovisual. Me gustan muchísimo todas las versiones, pero si tuviera que elegir dos de ellas me quedaría con las dos últimas. Creo que son las más "rompedoras".

    Aparte de todo, supongo que es más razonable ahogarse en las propias lágrimas que hacerlo en un vaso de agua.

    Al fin y al cabo, llorar es sano..., ¿no, doctor?

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  8. Muy bonito, Dr. Krapp, pero que muy bonito... Sin comentarios.

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  9. Ya he pasado y disfrutado de tu nuevo blog, Guinda. Gracias por acordarte de mi.

    El peso de alguien como Ray Charles es muy poderoso y la propia Aretha no era capaz de sustraerse a esa influencia, más perteneciendo a la misma Atlantic donde se confeccionó la versión de Ray. Ni Winter, ni Beck estaban atados a esa circunstancia y se pueden permitir más libertades, Sebastian.

    Gracias, Angie, sin más comentarios.

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