Tres palabras. Tres notas. Tres sonidos de sabroso sentido que como tres pilares levantan la estructura de un tema de una sencillez arrebatadora e increíblemente pegadizo.
Una melodía feliz y eterna.
Clásica entre los clásicas.
¿Empezamos?
Va la primera:
No sé a vosotros a mi se me ha hecho corto.
¿Repetimos?
Aquí viene acompañado por dibujos animados de la época que se proyectaban como preámbulos de las sesiones cinematográficas tiene la misma función que los actuales videoclips. La que cantaba y vuelve a cantar ahora era Lillian Roth, una de aquellas chicas picantes de la era del charleston. Un personaje muy célebre aunque después de los días de gloria en los ñaso 20 y 30 -llegó a interpretar películas con los Hermanos Marx- tuvo una trayectoria complicada con problemas de alcoholismo y matrimoniales. Su autobiografía desgarradora, I'll Cry Tomorrow, sirvió de inspiración para un melodrama cinematográfico protagonizado por la reina de este género a finales de los 50, Susan Hayward.
Milton Ager en la música y Jack Yellen con la letra compusieron esta canción en 1927 para la Tin Pan Alley, la "gran fábrica" de temas musicales hasta los 30. Parece ser que papá Ager tenía una hija muy linda y orgulloso de su belleza, quería que todos la apreciasen como él. La niña Shana se convertiría con los años en una de las más aguerridas y menos dulces plumas periodísticas de su país.
La siguiente versión es el mismo tema con subtítulos en castellano. La más conocida. Sus intérpretes ...¿se puede decir algo nuevo sobre sus intérpretes?:
Los Beatles estaban aún en Alemania y su batería por entonces era Pete Best. El renacimiento moderno de la canción se produjo a través de la versión del inigualable Gene Vincent. Contrasta esta primera grabación con la más enfática y sensual del llamado "Príncipe Negro":
En el terreno jazzístico hay varias versiones interesantes. Esta tan acelerada y bailable es de la más divertida y fotogénica orquesta del swing. La realizada por la big band de Jimmie Lunceford:
Por último una versión instrumental, la que aquí borda ese maestro de la sutileza y la elegancia llamado Erroll Garner con su exquisito toque pianístico:
Savages - Husband (O el porqué hay que ver los créditos de las películas
hasta el final) - 2013 Post-Punk
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*Curiosa publicación esta, y totalmente imprevista, y curioso título de
presentación también: "**el porqué hay que ver los créditos de las
películas has...
Hace 21 horas